El gobierno chiquito de Ricardo Rosselló

(San Juan, 4:00 p.m.) El gobierno de Ricardo Rosselló ha sufrido otro revés emocional: en el día de ayer la Junta de Supervisión Fiscal determinó imponerle un administrador fiscal a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). Nombraron al boricua Noel Zamot quien a funge en otra posición dentro de la junta, pero ahora le dan la autoridad para supervisar y controlar el desempeño de la AEE.

El gobernador Rosselló ha protestado por todas las vías, pero lo cierto es que la junta se ha impuesto, por lo menos públicamente. Esto pone en aprietos el gobierno de Rosselló que tiene que explicarle a su pueblo qué y quién votó por él para que dirigiera el gobierno. No obstante, entre la Junta de Supervisión Fiscal, el Teniente Coronel Buchanan, y el Administrador de FEMA y el Congreso y la Oficina del Presidente, el gobierno de Rosselló se ha hecho chiquito.

Es interesante, no la reacción de Rosselló sino el cambio de dirección de Washington, quien está poco a poco desmontando el gobierno del Estado Libre Asociado, el cual, a partir del caso de Pueblo v. Sánchez Valle en el 2016, ha estado cambiando su relación con el gobierno de Puerto Rico. En esta medida, vivimos tiempos nuevos para todos y todas en la isla, en los cuales los gobernantes de Washington han ido tomando medidas concretas para demostrar su falta de confianza en los gobernantes locales.

Lo complejo de la situación es como uno se para ante los movimientos que se están dando. Apoyar a Washington es terrible. Apoyar al gobierno también puede ser terrible. Sobre todo, luego de las alegaciones de transacciones comerciales con una empresa a partir del huracán María. Pero asumir una mirada crítica ante los eventos y participar en la defensa del pueblo de Puerto Rico, es posiblemente la mejor opción. Pensemos.