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Chanchullo del gobierno en la quiebra de Seaborne

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altalt(San Juan, 11:00 a.m.) Mientras en junio pasado el gobernador de turno, Ricardo Rosselló y el presidente de turno del Senado, Tomás Rivera Schatz impulsaban una reforma a la Ley 22 de 2012, la llamda ley de los “mil millonarios”, que flexibilizaba aún más los beneficios a los inversionistas extranjeros en Puerto Rico, de forma paralela buscaban liquidar los activos del gobierno en la única línea aérea que le pertenecía a Puerto Rico y que nos comunicaba con casi todo el caribe: Seaborne Airlines.

Desde el 2014, el entonces gobierno de turno de Alejandro García Padilla había hecho un movimiento para atraer una línea aérea regional a Puerto Rico. Esto en sustitución a la quiebra del capital estadounidense en el caso de American Eagle, línea aérea que cesó de trabajar en la isla. En el caso de Seaborne, el atractivo fue que el dato que el gobierno compró el 20 por ciento de las acciones por el valor de $9 millones de dólares, y a cambio se lograron crear 300 empleos, de los cuales 200 operaban en Puerto Rico.

Ahora resulta que el gobierno de Rosselló, en medio de un verano caluroso, de poca transparencia gubernamental, participó en unas negociaciones secretas con una empresa de la Florida, EE.UU., y vendió los activos de la empresa (ahora la totalidad) por el valor de $500 mil dólares. La alegación del gobierno de turno es que la empresa no estaba capitalizando. Esto se explica, pero sin ofrecer informe financiero alguno que lo pudiera justificar.

Lo más interesante de la “transacción” en beneficio del pueblo de Puerto Rico, es el dato de la pobre fiscalización y apoyo indirecto que la prensa comercial de la isla le ofrece al gobernador Rosselló al no fiscalizar esta transacción. Lo interesante también es que esta venta constituye una pérdida de activos públicos, y nadie se ha preguntado si la misma fue notificada ante la juez de quiebra del gobierno de Puerto Rico, la Juez Laura Swain. Entonces, esta transacción huele a lo que la inició a “pescado abombado”. Pensemos.