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El PNP quiere reinventar a la UPR

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alt(San Juan, 9:00 a.m.) En el día de ayer se presentó formalmente el plan fiscal de la Universidad de Puerto Rico, el cual queda atemperado al plan fiscal del gobierno de Puerto Rico. Se trata de un plan de recortes, que en un plazo de cinco años intenta reducir de forma real y dura en $221 millones el gasto operacional de la universidad. De lograrlo, la transformación de las prácticas institucionales sería un tanto dramática.

Las notas más álgidas de la propuesta presentada por el presidente de la institución, Dr. Darrel Hillman, yace en algunas medidas sensatas de ahorro en el gasto operacional, incluyendo el mantener los 11 recintos, pese a que algunas funciones administrativas se podría fusionar, dato que no se explicó en la propuesta presentada en una presentación de power point. Mientras para los estudiantes incluye un aumento escalonado hasta el pago de $140 dólares por crédito sub-graduado y $200.00 dólares crédito a nivel graduado.

De otro lado, la propuesta incluye la transformación del proceso educativo de semestres a trimestres, la eliminación de múltiples subsidios y que la carga mínima de todo profesor o profesora sea de 15 créditos. Esta propuesta incluye profundizar en elemento de enseñanza lectiva y no promover el rol investigativo de los profesores.

El problema con las propuestas es que las mismas van dirigidas a convertir la universidad en una institución procesadora de estudiantes/matricula y no en un centro de enseñanza superior donde se promueva educación con pensamiento crítico. Lo que entra en juego con esta propuesta de masificar la enseñanza para captar matricula e incrementar la productividad de los profesores y profesoras, es que la misma transforma los pasados 40 años de vida institucional donde se promovió, por parte del presidente histórico Jaime Benítez, la idea de que se trataba la universidad de la casa de las ideas y los pensamientos ilustrados. Ese proyecto no es el que hoy promueve Hillman.

Le resta a la comunidad universitaria ahora decidir cómo se acomodarán o no a la propuesta de la institución. También el país tendrá que decidir cuál es su mirada propuesta de la universidad. La discusión se inicia ahora.