Mar08142018

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Keleher y la reforma educativa…. Bla, bla, bla

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alt(San Juan, 1:00 pm) Se me hace inconcebible el nivel de chabacanería en que ha caído la política puertorriqueña. No hablo solo de los engaños y mentiras continuas sino a los melodramas que algunos funcionarios montan en un intento por congraciarse con el pueblo. Ayer me enviaron un video de la Secretaria de Educación, Julia Keleher, llorando porque los puertorriqueños no entendemos sus buenas intenciones para con los estudiantes del país.

Me pareció que estaba viendo un culebrón turco. No se me conmovió un ápice, es más lo consideré una falta de respeto al magisterio. Un profesional que tenga que recurrir al melodrama para obtener el favor de los demás es incompetente. Las ejecutorias profesionales no tienen que ver con emociones. Los juicios emitidos contra la Secretaria están basados en su pobre desempeño, sus constantes mentiras y su irrespeto a estudiantes, maestros y padres.

Recuerdo vívidamente cuando Rubén Sánchez la emplazó hace unas semanas para que fuera a su programa para conversar sobre la Reforma Educativa y su contestación fue un mensaje de texto a un colaborador de Sánchez que leía: “Bla, bla, bla…”. Esa respuesta fue infantil. No es digna de un profesional que representa al sistema educativo de Puerto Rico. Nunca olvidaré sus constantes mentiras luego del huracán María. Varias veces hizo el ridículo, por lo cual entiendo que no desee ir a la radio.

Las presentaciones de la Secretaria en televisión también dejan mucho que desear. La he visto arreglándose el cabello, alisándose el vestido, jugando nerviosamente con las manos y otras muestras de inseguridad en su lenguaje corporal.

Eduardo Lalo la llamó parcelera. No concurro en el uso de la palabra, ni con los esbirros que emitieron comentarios reaccionarios porque supuestamente estaban ofendidos. Interpreté que Lalo hacía referencia a la apariencia desarbolada y a la vulgaridad de los personajes Minga y Petraca que fueron tan famosos hace una veintena de años.

No importa lo que pensemos los puertorriqueños sobre su apariencia física, eso no es importante, lo que debe ser verdaderamente meritorio es su trabajo como Secretaria de Educación. Hasta el momento, ha fallado. Lo demuestra su video lagrimando y suplicando que la comprendamos porque sus intenciones son buenas.

El problema es que el camino al infierno está lleno de buenas intenciones. La Reforma Educativa, las 600 enmiendas al proyecto, el currículo y los protocolos que se supone prepare la Secretaria en un mes son un verdadero reto. Hasta el momento ella no ha demostrado que tenga el conocimiento pedagógico, ni la capacidad para trabajar mano a mano con los maestros. Recuerdo como salió huyendo de una reunión con maestros cuando fue cuestionada sobre la Reforma Educativa.

Me opuse a la Reforma Educativa porque ninguna de las preguntas que plantee fue contestada. Tuve tres escuelas chárter. Las propuestas para lograr obtener el permiso eran quilométricas. Requerían desarrollar currículos, protocolos, entrevistar candidatos para posiciones magisteriales, implementar un sistema para selección de estudiantes y lo más importante trabajar un presupuesto. La falta de recursos económicos es el mayor problema de las escuelas chárter. Nadie me ha dicho de donde saldrán los recursos para comprar equipo, pagar renta y utilidades, mantenimiento de la planta física… El dinero que suple el estado, en el caso de Nueva Jersey, hace 20 años, eran $9,500.00 mensuales por estudiante.

A esto se suman los beneficios magisteriales. En Estados Unidos los maestros de las chárter tienen los mismos derechos y beneficios que los de las escuelas tradicionales, aquí se los van a negar. Es más, la presidenta de la Asociación de Maestros, Aida Díaz, tuvo que negociar con el presidente del Senado, Tomás Rivera Schatz, para asegurarse que se mantengan los derechos de los maestros que están trabajando con el Departamento actualmente.

Un proyecto que no es claro, ni vela por el bienestar de estudiantes y maestros, está condenado al fracaso. Julia Keleher lo sabe. Por eso llora, pero el ¡Ay bendito! mío y el de muchos puertorriqueños pensantes está de vacaciones en la Luna.

Puerto Rico ha tenido excelentes Secretarios de Educación, pero la injerencia política ha desestabilizado el sistema. El bipartidismo y la agenda oculta del Partido Nuevo Progresista de implementar una nueva campaña de americanización en el país han llevado al sistema a un colapso desde el año 1969. Lo que una vez fue uno de los mejores sistemas educativos del continente hoy depende de las lágrimas y suplicas de una Secretaria insegura e inestable emocional y profesionalmente.

Veamos brevemente las ejecutorias de los Secretarios del Departamento de Educación desde que la designación de los mismos recae en los gobernadores electos por los puertorriqueños.

El primer Secretario de Instrucción Pública fue Mariano Villaronga (1949-1957). Villaronga fue el último Comisionado de Educación (1946-1947) bajo la administración directa del gobierno de Washington. A él se debe que el español sea el vehículo instruccional del sistema educativo y la enseñanza del inglés sea una segunda lengua. Bajo su directiva se estableció la enseñanza de valores morales y espirituales, sin perjudicar la libertad religiosa (por eso es cuestionable que se le paguen $17 millones a una compañía por un trabajo que ya hacían los maestros en la década de 1950).

El segundo Secretario fue Efraín Sánchez Hidalgo (1957-60). Gracias a su ejecutoria se incluyó la televisión del gobierno, WIPR, como medio de divulgación y orientación sobre la obra del Departamento de Instrucción Pública. Uno de sus mayores logros fue incluir a los padres de los estudiantes a la escuela, como colaboradores del proceso de aprendizaje de los estudiantes.

Los problemas internos dentro del Departamento de Educación no son nada nuevo. Esto llevó al gobernador Luis Muñoz Marín a nombrar a Cándido Oliveras, un probado administrador como tercer Secretario (1960-64). Consciente de sus limitaciones nombró al Dr. Ángel Quintero Alfaro como Subsecretario a cargo de una reforma educativa, que contrario a la propuesta por la administración del gobernador Ricardo Rosselló Nevares, fue bien planificada y organizada. Está reforma ha sido la de más impacto en la Isla hasta la actualidad.

El cuarto Secretario lo fue el Dr. Ángel Quintero Alfaro (1965-68). Quintero Alfaro logró crear en el Departamento una atmósfera positiva, un sentimiento de inspiración por el trabajo y una actitud de mejoramiento continuo. El cambio y a la innovación fueron los ejes centrales bajo la ejecutoria de Quintero. Sin embargo, contrario a lo que sucede en la actualidad, nunca se perdió la perspectiva de las realidades y la importancia del estudiante y los maestros.

A partir de la llegada de Ramón Mellado Parsons (1969-1971) al Departamento de Instrucción Pública comienza el deterioro de la educación en el país. Mellado desmanteló la reforma educativa de Quintero Alfaro por considerarla antiestadounidense. El énfasis de su ejecutoria fue el desarrollo de maestros bilingües como medio para el mejoramiento del inglés. Mellado no terminó su cuatrienio y fue sustituido interinamente por la Lcda. Tania Viera Vda. de Torres (mayo 1972-diciembre 1972).

Al regresar el Partido Popular Democrático al poder, el gobernador Rafael Hernández Colón nombre a Celeste Benítez (1973) como Secretaria de Instrucción Pública. Fue la primera mujer en dirigir el Departamento. Benítez promovió el Proyecto del Calendario Escolar continuo también llamado "Quinmestres". A Benítez los sustituyó Ramón A. Cruz Aponte (1973-1976) quién volvió a establecer la Reforma Educativa de Quintero Alfaro.

La vuelta del Partido Nuevo Progresistas al poder significó una nueva revisión del sistema educativo. Herman Sulsona (1977) inicio una serie de diálogos entre maestros y el el personal de la Oficina Central del Departamento de Instrucción con la intención de determinar las necesidades profesionales del magisterio. Carlos E. Chardón (1977-80) implementó el Proyecto de Gerentes Escolares en los distritos escolares y el Instituto de Ciencias de la Educación con la pretensión de otorgar títulos universitarios.

María Socorro Lacott (1980-84) revisó amplió y fortaleció el currículo. Estableció cursos de valores, salud e integración de las bellas artes al currículo.

Bajo la dirección de Awilda Aponte Roque (1985-88) el Departamento de Instrucción incluyó el desarrollo del pensamiento crítico como parte de la formación de los estudiantes. Hizo énfasis en la relación entre comunidad y escuela.

La prevé administración de Rafael Cartagena (1989) dio énfasis a la seguridad en las escuelas. Nunca fue confirmado por el Senado.

José Lema Moya (1989-91) promovió una nueva ley orgánica que le cambió el nombre de Departamento de Instrucción Pública a Departamento de Educación.

La incumbencia de Celeste Benítez Rivera (1991-92) llevó a la preparación del Reglamento del Estudiante, Reglamento de Consejos Escolares y el Reglamento para los Exámenes que provee la Certificación de Maestros.

La primera Secretaria nombrada por el gobernador Pedro Rosselló, Annabelle Padilla Rodríguez (1993) no ejerció el cargo. La sustituye José Arsenio Torres (1993-94) que implementó el Desarrollo de las Escuelas Autónomas de la Comunidad.

Víctor R. Fajardo Vélez (1994 – 2000) llevó a cabo otra reforma educativa. A pesar de haber implementado programas que mejoraron la educación, los serios problemas legales que lo llevaron a la cárcel empañaron sus logros.

César Rey Hernández (2001 - 2004) se propuso mejorar la enseñanza del español y le tocó implementar la iniciativa federal conocida como "No Child Left Behind" o Ningún estudiante debe ser rezagado. Hubo un breve interinato de la Dra. Adalexis Ríos Orlandi (21 junio 2005-30 junio 2005) antes de que fuera nombrado Gloria Baquero Lleras (enero 2005 -junio 2005) como Secretaria. Baquero implementó la enseñanza de la agricultura tanto en escuelas rurales como urbanas.

Rafael Aragunde Torres( 2005- 2008) diseñó el Proyecto de Renovación Curricular: Fundamentos Teóricos y Metodológicos cuya misión era mejorar la educación en el país.

Carlos Chardón ( enero 2009 - noviembre 2009 ) manchó el sistema de educación al retirar de la oferta bibliográfica del Departamento las creaciones de algunos de nuestros escritores más emblemáticos: Edgardo Rodríguez Juliá, José Luis González o Juan Antonio Ramos además del mexicano Carlos Fuentes, entre otros. Ha sido la incumbencia más politizada en la historia desde la fundación del Estado Libre Asociado. Estableció gerencias escolares para administrar los distritos escolares. Fue llevado al tribunal federal por un caso de persecución política

Le siguieron Odette Piñeiro Caballero (diciembre 2009 - may 2010); luego Edward Moreno Alonso (diciembre 2011 - junio 2012) quien propuso que la enseñanza en las escuelas públicas fuera en el idioma inglés aunque luego de múltiples críticas rectificó alegando que solo serían las materias de matemática y ciencias.

La administración de Rafael Román Meléndez (abril 2013 - diciembre 2016) pasó sin pena ni gloria.

Así llegamos a las lágrimas de Julia Keleher, quien no me cabe duda será la peor Secretaria de Educación en la historia del país.