Lun09242018

Last update09:50:23 AM

Jorge Haddock Acevedo el síndrome de la colonización en la UPR

  • PDF

alt(San Juan, 12:00 p.m.) En verdad, verdad, como dice un afamado comediante, nadie se puede oponer al nombramiento de Jorge Haddock Acevedo como nuevo presidente de la Universidad de Puerto Rico. Su historial académico es intachable, y su bitácora de éxitos, según medibles desde dinero recaudado para las instituciones donde ha trabajado, hasta publicaciones en revistas académicas, es envidiable. Se trata de una gran selección. Eso no está en duda.

Ahora bien, ¿cuál es el problema de fondo en esta nominación? Realmente hablando, Haddock Acevedo es parte del problema mayor que bajo la administración de turno de Ricardo Rosselló se ha arraigado hoy en Puerto Rico. Se trata del desprecio a los que nos quedamos. Desprecio al talento que se ha forjado en la isla, que se quedó, y que trabaja en este país. Por lo tanto, encubierto en la “bondad” de que no hay talento local, que los locales están muy politizados, y más que nada, que todo lo que no esté en la isla, es superior y mejor.

Entonces, bajo el paradigma que por un lado ha impuesto la administración de Rosselló, y por otro lado el Congreso con la Junta de Supervisión Fiscal, queda poco que justifique o que defienda lo local. Realmente hablando, más y más los funcionarios designados están sustituyendo a la población local. Son ucranianos, son de Nueva York, son de California, de Boston, de Pennsylvania, en fin de cualquier sitio menos que de Puerto Rico. Simplemente el razonamiento que se ha impuesto, es que los locales no sirven. Tienen carencias.

Por lo tanto, es imposible objetar el nombramiento de Haddock Acevedo. Pese a que el mismo, está forzando la desaparición del criollo, del local, del boricua original que nunca se ha ido, y que siempre ha permanecido aquí. Ese boricua, está en vías de desaparecer. Pensemos.