¿Quién es responsable del terrorismo urbano? ¿El FBI?, ¿el Independentismo?

alt(San Juan, 10:00 a.m.) En el país que vivimos todo el mundo hace responsable al “otro u otra” por la temporada de terrorismo urbano que vivimos en los primeros siete días del año. Durante esos días hubo asesinatos a plena luz del día en las vías públicas, por delincuentes que desean establecer un régimen de terror a la población en general. Esta situación se detuvo el pasado lunes a las 4:51 p.m., cuando Richard Báez Vázquez fue asesinado en un local de negocios en Puerto Nuevo. El día de ayer, 8 de enero, fue el primero en lo que va del 2019, que no hubo una expresión de terrorismo urbano en las calles o lugares públicos de la isla.

Hoy el jefe del FBI para Puerto Rico, Douglas Leff, alude que tenemos un problema de seguridad en el país. Lo único que podemos sugerir, que como territorio colonial de los EE.UU., el gobierno federal y su principal jefe de policías en la isla, Leff, son responsables del problema de seguridad. Ellos a fin de cuentas, han montado todo el entramado jurídico y policiaco de la isla, el cual no ha podido controlar nuestras fronteras nacionales para reducir o controlar el trasiego de armas, drogas, y la conducta delictiva que nos azota ahora en el 2019.

De otra parte, la indiferencia del independentismo, sector al cual este periódico se dirige, es impresionante. Tanto las facciones de derecha del Partido Nuevo Progresista (PNP) como del Partido Popular Democrático (PPD), se han expresado en mover a un régimen de mayor represión para atajar la ola criminal. Como aludieron un grupo de compañeras feministas hace unas semanas, los partidos de la derecha en la isla, está pidiendo un Estado de Emergencia Nacional, lo cual representa la movilización del ejercicio (Guardia Nacional) y la suspensión de las garantías constitucionales.

Lo terrible es la falta de iniciativas de los sectores independentistas y de izquierdas en Puerto Rico. Si la memoria no nos falla, en el 1979, el antiguo Partido Socialistas Puertorriqueño, convocó en el Colegio de Abogados de Puerto Rico, a un encuentro desde la izquierda para atajar la crisis de criminalidad que se vivía en dicho momento. La cumbre fue un éxito y permitió contrarrestar las políticas represivas que estaba imponiendo el gobernador de ese momento, Carlos Romero Barceló.

¿No será momento que la izquierda boricua, o el independentismo promueva una solución no represiva al problema de la criminalidad que nos afecta hoy en el 2019? Pensemos.