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Privatizar el sistema público escolar, ¿las escuelas charter son la solución?

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alt(San Juan, 1:00 p.m.) Hace ya un tiempo que los Estados Unidos claudicó en cuanto a ofrecer educación pública de excelencia para sus estudiantes más necesitados. Allá arriba las escuelas públicas son jurisdicción de las ciudades y condados. Aquí en nuestra isla a pesar de que existen regiones del departamento de Educación, el sistema está centralizado.

En fin, la educación pública en EE.UU. es usualmente financiada por los condados, es decir para hablar en términos del estado de Nueva York, el muchacho de Westchester County, un suburbio compuesto mayormente por familias de muy buenos ingresos tienen casi por regla mejor educación pública que una muchacha que vive entre la 110 y la 125 en Manhattan. Aquí estamos hablando de Spanish Harlem y Harlem de afroamericanos, donde están las familias con la piel un “poquito” oscura.

En la ciudad de Nueva York, mayormente en áreas de pobreza se ha incorporado el concepto de las escuelas charter, escuelas cuyo costo lo comparten el estado y el sección privada, y cuyo funcionamiento es administrado por entes privados. El problema que tengo con las escuelas charter, que se han propuesto para Puerto Rico, es que no atienden la educación del estudiante común, o sea la mayor parte de los estudiantes en este Puerto Rico empobrecido.

Por otra parte está el concepto de los vales educativos, que ha propuesto nuestro departamento de educación. Este concepto consiste en que estudiantes pobres o de clase media baja se les financie su educación en escuelas privadas.

Hoy reseña la prensa del país que solo se beneficiarán el uno por ciento de los estudiantes bajo cierto nivel bajo de ingreso, sean de educación común o especial.

El próximo semestre se comienza un programa piloto con estos vales. Como ven, de nuevo estamos hablando de ceder la educación que debe de proveer el Estado a manos privadas. El gran problema es que ni estos vales ni las escuelas charter servirían al grueso de la población. Debo decir que he notado diferencias entre la calidad de enseñanza pública de municipio en municipio y de distintas áreas de una misma ciudad. Cierto, de las escuelas públicas de Puerto Rico salen estudiantes sobresalientes que compiten favorablemente en el sistema universitario principal y de más excelencia: el de la Universidad de Puerto Rico. Hay varios estudiantes egresados de escuelas públicas de Puerto Rico que son becados en universidades de los Estados Unidos. Siempre tomo como ejemplo a un amigo que hizo su bachillerato

en la Universidad de Georgetown y la leyes en la Universidad de Pensilvania. Este amigo tras una trayectoria de excelencia en una escuela pública de Puerto Rico lo aceptaron con beca a estas dos universidades. De que hay quien compite con los mejores en cualquier sitio después de graduarse en una escuela pública de la isla sin duda los hay, pero me preocupa, en un país tan pobre, que el grueso de nuestra población de escuela pública no reciba una educación de excelencia.

Hubo un año ya en el pasado remoto, que di una clase en una escuela pública en Santurce, área pobre por excelencia. Eran estudiantes a punto de graduarse, pero la mayor parte eran analfabetas funcionales. Eran estudiantes que habían quedado rezagados en nuestro sistema público de enseñanza.

Un programa de vales educativos y escuelas charter no van a solucionar nuestros problemas educativos. De ninguna manera van dirigidas a evitar la deserción escolar o mejorar la educación pública en general. Parece que hemos claudicado en nuestros esfuerzos de por lo menos mejorar con creces la enseñanza pública para los pobres. Lo importante no es el sobresaliente que termina en la universidad de Pensilvania; nuestro norte debe de ser proveerle las herramientas básicas educativas a los estudiantes de escuelas públicas. A cada rato me topo con un egresado (de bajos ingresos) de escuela pública que no comulga con la palabra escrita.

Hay varios colegios privados que ofrecen becas, sobre todo, instituciones religiosas. El que el estado le dé unas becas a unos pocos para que estudien en colegios privados de ninguna manera tiene que ver con mejorar un sistema entero de educación pública. Tanto estos vales como la creación de escuelas charter no van dirigidas a mejorar este sistema. La mayoría, los pobres, se les barre por debajo de la alfombra. Seguiremos informando.