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Con armas y sin ellas, tranque entre la gobernadora y le legislatura

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alt(San Juan, 11:00 a.m.) Ahora resulta que hay un tranque entre el Senado y la gobernadora Wanda Vázquez Garced sobre un proyecto de ley que enmendaría la Ley de Armas de Puerto Rico. El proyecto propone serios cambios a esta ley que acortarían los trámites y requisitos para legalmente obtener un arma.

Entre otras cosas, el proyecto de ley autorizaría una sola licencia para poseer y portar un arma de fuego, y ablanda, a mi parecer demasiado, los requisitos para conseguir las licencias. El tranque entre el Senado y la Gobernadora es por un lenguaje en el proyecto que le daría a un juez discreción al momento de imponer una sentencia por violaciones a esta ley.

Para aclarar, si se comete un delito mediante el uso o amenaza de un arma, se presentan cargos por el delito principal, vamos a decir robo, y cargos separados por violaciones a la Ley de Armas. Si hay un veredicto de culpabilidad las penas impuestas se cumplen consecutivamente y no concurrentemente, como querrían los legisladores. La actual Ley de Armas impone penas fijas y no le dan discreción al juez al momento de sentenciar. O sea, una persona convicta puede extinguir la pena impuesta por delito de robo, pero tendría entonces que permanecer encarcelado para extinguir una pena fija por violaciones a la Ley de Armas. Estas penas pueden llegar a 20 años o más.

Estoy de acuerdo con los senadores Nelson Cruz Santiago y Henry Neumann, quienes presentaron el proyecto de ley. No veo porque las penas por delitos cometidos usando un arma, no se pueden servir concurrentemente. Y cuestionó la razonabilidad de que la Ley de Armas requiera penas fijas. ¿Por qué un juez no puede tener discreción al imponer la pena por la violación a la Ley de Armas?

Discutí esta controversia con un ex-fiscal amigo mío que no está a favor de esta enmienda y favorece la posición de la Gobernadora. “Hay que ver por qué la ley es como es. Estamos hablando del que hala el gatillo”, me dijo.

Le pregunté retóricamente qué le pasaría a una persona que es detenida por comerse un Pare, y el policía que interviene ve a plena vista un arma en un asiento. Esta persona si no tiene licencia de portación, y es hallado culpable bajo la actual Ley de Armas arguiblemente recibiría la misma pena (o una muy similar dependiendo del inciso de la ley que viole) que alguien que usa el arma para cometer un delito grave. Este es el resultado de las penas fijas de la Ley de Armas.

Pero para mí, lo que debiéramos estar discutiendo es si los cambios a los requisitos para portar un arma son deseables para una sociedad. Una enmienda elimina el examen psicológico y las entrevistas a los vecinos u otras personas que conocen al que reclama la licencia. Como si fuera la gran cosa, las enmiendas propuestas se valen de un certificado que indica si el solicitante tiene un récord penal. Lo que no considera este enfoque es que fácilmente se le otorgaría una licencia de portar un arma de fuego a alguien como Jensen Medina, acusado de asesinato por alegadamente dispararle mortalmente a una mujer en el medio de una discusión por un celular. Medina no tenía la licencia requerida, pero tampoco tenía récord criminal, lo que me indica que si la hubiese solicitado con gran probabilidad se la hubiesen otorgado. Debo aclarar que un acusado es inocente hasta que pruebe su culpabilidad; uso el ejemplo hipotéticamente.

Piensen en el caso de Pablo Casellas, quien sí tenía la licencia de portación. Casellas, hijo de una persona muy pública, salió culpable de batir a su esposa a tiros en su propia terraza. Hubo sendas declaraciones de vecinos sobre su habitual conducta errática.

Sé que en Puerto Rico hay un problema de crimen, y que el argumento a favor de facilitar la obtención de una licencia de Armas tiene como base el que las víctimas puedan” defenderse” ante los maleantes. Entiendo el argumento, pero no creo que multiplicar las licencias de portación va a resolver el problema del crimen. ¿Qué queremos, que se bata la gente a tiros como John Wayne y Billy the Kid a lo Wild, Wild West? Conozco casos de personas que han sacado un arma de fuego al ser asaltados y han sido acribillado a tiros, o acaso, ¿el maleante que ya tiene un arma de fuego en las manos no se va a dar cuando el asaltado haga un ademán para sacar la suya?

Vamos a discutir y ponderar esta difícil controversia, no sea que terminemos convirtiendo a nuestra isla en el “Wild, Wild West” con más muertes violentas que nunca antes.