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El Estado de Alerta Nacional contra la violencia de género y el acoso en el empleo

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alt(San Juan, 11:00 a.m.) La semana de emergencia nacional contra la violencia hacia la mujer ha sido una de las medidas más importantes que ha tomado la gobernadora, la licenciada Wanda Vázquez durante su incumbencia. Los que conocemos alguna forma de esa violencia apoyamos esta gestión, aunque hubiésemos querido que incluyera a los sectores de diferentes identidades sexuales. De todas formas la medida ampara a miles de mujeres.

En la esfera privada se cometen muchos actos delictivos contra las mujeres que violan el título VII de Derechos Civiles y la Ley 17 contra el hostigamiento sexual en el trabajo. He conocido personalmente el discrimen contra la mujer mientras trabajé en una institución privada.. En 1989 tuve un caso de hostigamiento sexual en la Oficina de College Board que logré ganar por fallo del Director del Departamento del Trabajo Ruy Delgado Zayas. Recibí el apoyo de las legisladoras Zayda Cucusa Hernández y Velda González Modesti. Recibí múltiples vejaciones por mi querrella y fui expulsada de la oficina por dos semanas debido a que me negué a aceptar la investigación de Norman Parsons, entonces Director de Personal de College Board en Estados Unidos, debido a su alegación sin pruebas de que mi acusación contra Andrés Menéndez Raimat, Director de las Pruebas de Certificación de Maestros se fundamentaba en que padecía de mis facultades mentales. En ningún momento se presentó evidencia de ello y no pudieron sacarme de mi puesto de Directora Auxiliar mediante el cual atendía la preparación de ejercicios para las pruebas de entrada a la universidad. Dirigía la Oficina en ese momento Manuel Maldonado Rivera quien nunca divulgó, como determina la ley, las leyes de hostigamiento sexual en el trabajo.

Pocos años después me enteré de que se habían tomado declaraciones a mis espaldas y que no había sido sometida a un proceso legal justo. También fui perseguida por mis ideas políticas como defensora de la independencia de Puerto Rico.

El desconocimiento sobre las agresiones sexuales en el trabajo y el discrimen contra la mujer hizo que por años callara estos hechos que he sentido me afectaron por el resto de mi vida debido a las múltiples presiones a que fui sometida. Los actos de hostigamiento sexual constituyen violaciones a la carta de derechos humanos, así como las persecuciones políticas. Estas últimas son consideradas delito de lesa humanidad por Baltazar Garzón, prominente juez español quien atendiera el caso de Pinochet. Estos hechos no pueden quedar en el olvido porque sería quitarle la protección a miles de mujeres. Por ellas escribo esta memoria.