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Contra la pared Carlos Díaz Olivo

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alt(San Juan, 10:00 a.m.) Según fuentes de entero crédito, las cuales mantenemos anónimas en este momento, existen múltiples señalamientos contra el Lcdo. Carlos Díaz Olivo, por alegados abusos cometidos contra terceros, como parte del desempeño de su práctica legal como abogado en el ejercicio privado de la profesión y en casos donde el es abogado de una de las partes. Según nuestras fuentes, el Lcdo. Díaz Olivo utiliza sus plataformas mediáticas, tanto a través de sus programas de radio en WKAQ, o las columnas de prensa que éste tiene bajo el sello editorial Grupo Ferré Rangel.

La controversia, su capítulo final, surge ante la resolución emitida en el día de ayer por el Tribunal Supremo Puerto Rico, en el caso de In re Carlos Díaz Olivo, donde el Juez Administrador del Tribunal de Primera Instancia de Bayamón, le radicó una querella al Lcdo. Díaz Olivo por el lenguaje que éste utilizó contra la judicatura de dicho foro. En la resolución del caso, número 2019 TSPR 100, el Tribunal Supremo emitió una “amonestación” al Lcdo. Díaz Olivo y lo apercibió de que de seguir su comportamiento irrespetuoso para con los tribunales, éste podría ser sancionado con un desaforo, es decir separación del ejercicio de la práctica legal en Puerto Rico.

Lo interesante es que como servidor público que es, Díaz Olivo está regulado bajo las disposiciones de la Ley de Ética Gubernamental de Puerto Rico. De esta forma, surgen nuevas preguntas una de ellas, si Díaz Olivo cumple a cabalidad con sus obligaciones en la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, bajo la Ley 100 de 1956, que permite que los empleados públicos puedan realizar trabajos privados durante horas que no comprometan el servicio. Según otra de las fuentes citadas, existe malestar en la Escuela de Derecho, pues los horarios de los programas de radio de Díaz Olivo confligen con sus horarios lectivos.

Ante esta situación, nos preguntamos si como medida cautelar, para los sistemas mediáticos de WKAQ y el Grupo Ferrré Rangel, no sería prudente remover de forma temporera al Lcdo. Díaz Olivo, mientras culminan las investigaciones que según nuestra fuente están en curso contra él. Es interesante que en medio de todo el proceso ante el Tribunal Supremo, el Lcdo. Díaz Olivo pidió que la resolución en su contra, mientras solicitaba una reconsideración, se mantuviera la misma de forma confidencial. Esto para evitar manchillar su reputación.

Ese tratamiento es único. Nadie más lo ha pedido ni lo ha recibido en el pasado. No obstante consciente que sus contratos tanto en la UPR como en el sector privado requieren que él mantenga una buena reputación, Díaz Olivo pide un tratamiento diferenciado. Según la fuente anónima que nos informó, existen declaraciones juradas del patrón de comportamiento de Díaz Olivo, contra las partes contrarias en sus casos privados, las cuales habrán de ser radicadas próximamente en el caso vigente en el Tribunal Supremo (2019 TSPR 100). Lo que está surgiendo es que Días Olivo utiliza su poder mediático para intimidad a las partes contrarias en los casos en que él postula como abogado.

Los reclamos que él invoca, sobre libertad de expresión y prensa, en nada tienen que ver con la práctica de acoso-mediático que él ha desarrollado contra las partes contrarias en los casos. Hay que estar pendiente a ver lo que las partes que nos informaron, por vía de sus representantes legales, estarán haciendo. Es momento de estar vigilantes. Pensemos.