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Cucusa Hernández debe salir del “closet” [racista]

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alt(San Juan, 2:00 p.m.) Una vez más Zaida “Cucusa” Hernández volvió a emplear su verborrea enfermiza para emitir comentarios marcadamente racistas y discriminatorios contra los afroboricuas y el municipio de Loíza.

El pasado domingo, 10 de noviembre, la expresidente de la Cámara de Representantes en un ataque al pedido al cantante Ricky Martín para la celebración de vistas públicas sobre las controversiales enmiendas al código civil y electoral que plantea erradicar derechos de la comunidad Lgbttq+, mencionó que éste no había adoptado niños negros.

La reconocida política expresó en su cuenta de Twitter que Martín "solo es portavoz de sus propias causas”. "Muchos besos a los negritos de Loíza donde tiene una Fundación para 'algo con tráfico de niños', ¡pero él no adopta a uno de nuestros negros! ¡No, no! El pide sus niños a la carta! Blancos, rubios y bellos. ¡Hipócrita!".

Hernández olvida que los hijos de Martín son biológicos, no adoptados, fueron concebidos por el método de alquiler de vientre, uno de los tópicos al que las enmiendas al código civil pretenden restringir.

Me imagino que la referencia a la Fundación Ricky Martín hace referencia al Centro Tau en Loíza que ofrece servicios a niños y jóvenes y es un proyecto de esta organización.

Para muchos, los comentarios racistas son tan soslayados que solo se concentran en la sexualidad de Martín y el fundamentalismo religioso detrás de las propuestas enmiendas. Obvian las palabras “negritos”, “adopta”, “blancos, rubios y bellos”, (énfasis en bellos es mío).

Pero antes de comentar, traigamos a colación el caso de otros comentarios hechos por Hernández en el 2012 en referencia al licenciado Rafael Cox Alomar, entonces aspirante a la comisaría residente por el Partido Popular Democrático (PPD). Hernández comparó al reconocido jurista con el mono Yuyo.

En un intento por alejarse de la controversia racial que esto creó indicó que el comentario no era porque Cox Alomar era negro sino por feo porque ella no la “tiene cogida con los negros sino con los feos”.

La aliada y madrina política de la comisionada residente Jennifer González en sus excusas dijo entonces que, “conozco gente que ha oído de personas con amigos morenitos; tengo un primo en Nueva York que votó por Obama; y una vez por equivocación casi le pasé cerca a Loíza Aldea. He visto la mitad de la película ‘Angelitos Negros’; he tolerado con gusto cada vez que Carmen Belén Richardson hace papel de sirvienta; y frecuentemente uso el sirop Aunt Jemima. Así que como ven, de prejuiciada yo no tengo ni un pelo. Es más, lo único que quizás tenga yo de ‘racista’ es que no le veo el uso a los chavitos prietos: ¡ojalá viniera un día el gobierno y los reuniera a todos para deshacerse de to’s ellos de una buena vez y por todas tirándolos en una caldera!”.

“Si me quieren tildar de ‘feísta'” aceptaría el título de buen grado. La gente no entiende lo difícil que es ser una beldad esbelta y despampanante como soy yo, y lo mucho que rejode tener que ver tanto feostio cagalitroso por ahí suelto ¡sobre todo cuando aspiran a puestos políticos por parte del partido de oposición! ¿Qué, se supone que me topé con una foto de Cox Alomar y que no lo compare con un ajado chimpancé de circo? ¡Eso me suena irrazonable!”, añadió en sus comentarios el 2 de mayo de 2012.

No podemos tapar el cielo con la mano. Definitivamente Hernández considera bellos a los hijos blancos y rubios de Martín, pero le dan lástima los “negritos” de Loíza porque no son “adoptables” por ser negros y feos, haciendo un análisis de sus propias palabras.

Puedo entender que Hernández, como militante del Partido Nuevo Progresista (PNP), la tenga contra Martín. Este jugó un papel preponderante en las marchas multitudinarias que forzaron la renuncia a la gobernación de Ricardo Antonio Rosselló Nevares luego de emitir comentarios burlones, difamatorios e ignominiosos de todo y todos fueran aliados o detractores en un chat con sus hombres de confianza. No creo discrimine contra Martín por su sexualidad porque siempre se ha rumorado que Hernández es lesbiana, aunque en este mundo se ven y oyen cosas como bien dijo don Quijote, “Sancho, cosas veredes”.

No solo el comentario tiene connotaciones racistas por parte de Hernández, sino que condeno su intención al insinuar que Ricky es racista porque no adopta niños negros. Se burla del trabajo social de la Fundación del artista que tanto bien ha hecho entre la juventud loiceña y indirectamente de la labor de reconstrucción hecha por el artista a la infraestructura del pueblo luego del huracán María, que fue olvidado por la administración Rosselló.

Tampoco creo que los negros necesitemos ser adoptados. Tenemos la capacidad de valernos por nosotros mismos. Nuestros padres y madres hacen un excelente trabajo criando a sus hijos. Los problemas socioeconómicos afectan a todos por igual sin importar la cantidad de melanina en la piel. Es más, el comentario paternalista de Hernández es similar al empleado por los esclavistas decimonónicos para justificar el sistema.

Los negros somos hermosos. Hernández, no hay que ser blanco y rubio para ser bello.

Parece que a Hernández se le olvida que los Casos Insulares del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, al crear los territorios no incorporados, eufemismo para colonia, incluyeron dentro de la negritud a todos los puertorriqueños. El ADN ha corroborado que la piel clara u oscura no es indicio de las mal llamadas razas, sino que aquí el que no tiene “dinga (inga), tiene mandinga, tiene de congó o carabalí”.

Loíza es un pueblo con una larga tradición de lucha por su existencia y posee una grandiosa riqueza cultural. La politiquería no tiene cabida en el trabajo en beneficio de las comunidades ni el racismo puede ser tolerado.

Los comentarios de Hernández son reflejo de quién ella es como ser humano y politiquera. Para una muestra basta un botón y ya tenemos dos casos en que menosprecia a seres humanos por la pigmentación de la piel. En ambos casos asocia fealdad con “negrura”. En ambos casos hace referencia despectivamente a Loíza.

¡Basta ya! No podemos tolerar este tipo de comentarios, ni hacernos de la vista larga ante el racismo.

El anexionismo puertorriqueño tiene como padre a un afrodescendiente, Dr. José Celso Barbosa, pero esto es obviado por muchos militantes del PNP que en su intento por blanquearse para poder camuflajearse entre los anglosajones estadounidenses son capaces de renegar de sus ancestros. Le recomiendo a Hernández que se lea la obra de teatro “Vegigantes” de Francisco Arriví, tal vez pueda aprender algo sobre su verdadera identidad.

Me opongo a las enmiendas al código civil por atentar contra los derechos de los puertorriqueños y la libertad de los grupos marginados. Me opongo al fundamentalismo religioso que pretende restringir el derecho de las personas a tener sus propias creencias. Me opongo a las intentonas dictatoriales del liderazgo PNP que pretenden imponerle a la ciudadanía sus opiniones discriminatorias.

No bajemos la guardia. Personas con dobles agendas, cargadas de prejuicios, pretenden perpetuarse en el poder e imponer su criterio sobre la población. Defendamos el pensamiento crítico y los derechos humanos y civiles.