En la víspera del nacimiento [judeo cristiano], ¿será posible vivir sin corruptos?

alt(San Juan, 10:00 a.m.) Mañana los seguidores de la tradición judeo cristiana, celebran el nacimiento del niñito Jesús. Los principios filosóficos del mesiah que les prometió una vida de futuro, eterna para otros, y condicionada para aquellos que no siguieran las santas escrituras, se encuientran explicadas en el libro más famoso de la humanidad: la Biblia. Pues bien, si mañana nace el niñito Jesús, ¿cuál es el mensaje oculto que todos y todas debemos de conocer? Me parece, y viendo como hablan los cristianos, que es hacer el bien. Vivir en el bien.

Siendo la premisa artículada que el bien es un asunto ético, en pro del bienestar generalizado, viviendo a partir de la honestidad colectiva, nos preguntamos ¿cuál es el problema entre la actual gobernadora Wanda Vázquez Garced y los contratistas del Partido Nuevo Progresista? Es curioso pero llevamos una semana donde el partido de ella, así como los bandos que se representan internamente a partir de las candidaturas a la gobernación, se expresan a través de los grupos de contratistas. Como indicamos ayer, el bando de Pedro Pierluisi representa a unos contratistas asociados a la familia Guillermard, mientras el bando de ella representa a otros contratistas asociados a la pasada administración de Ricardo Rosselló.

La justicia o lo justo, en todo caso, no yace en apoyar un bando o al otro. La justicia yace en promover los ideales que el niñito Jesús adelantó en su época a partir de su nacimiento, los cuales se convirtieron en una narrativa de civilización. Dentro de esto, ¿cómo permitir que en la cultura social de Puerto Rico, el tema que se discuta en toda la prensa comercial hoy es cuál bando de contratistas es el legítimo y cual no lo es? NI un bando ni otro bando. No es posible vivir con este tipo de personas que piensan en la administración pública como una forma de enriquecimiento personal a partir de su partido político.

Tenemos que utilizar todas las herramientas culturales y sociales para promover otra calidad de vida, más justa, honesta y sobre todo que apunte al bienestar de todos y todas. Si celebrar el día de mañana, en la tradición cultural que sea tiene peso y valor, es en adelantar los principios que dicho día conlleva. Pensemos.