El problema no es solo Dávila Colón [a quien deben de despedir] sino la gerencia de WKAQ

alt(San Juan, 10:00 a.m.) Luis Dávila Colón, el comentarista noticioso de WKAQ, de más de 60 años, de tez blanca, de cierto poder económico y pelo grisoso, ha sido suspendido de su programa de radio El Azote. La gerencia de la estación, por vía de su director de noticias, Javier Cosme, mediante comunicado de prensa, lo suspendió por una semana como medida disciplinaria. El sentir generalizado del país, es que no es suficiente. Deben de despedirlo fulminantemente. Su acción, y su falta de comprensión del problema mediante tres apologías que ofreció en el día de ayer, denotan su falta de entendido y sensibilidad. Hay que cambiar la página de El azote, Dávila Colón no debe de regresar al programa.

Ahora bien, ¿el problema es solo él?. No parece. Todo indica que es la estación de radio, de matriz UNIVISION, la que no entiende el alcance del contenido del lenguaje. En este sentido, es un tanto patético el comunicado de prensa así como la sanción que la estación de radio estableció. Los comentarios que se le atribuyen al director de noticias, Javier Cosme, donde éste se distancia de lo dicho por Dávila Colón pero no lo despide, denota que el problema es de mayor profundidad. WKAQ no comprende lo que es ofender, en el sentido socialmente comprendido, a un ser humano. La libertad de prensa y expresión, también tienen límites. WKAQ/UNIVISION no conoce los límites.

Hace unos años, en una cafetería de la avenida Roosevelt, nos encontramos con un alto ejecutivo gerencial de WKAQ Radio. En ese contexto, se le increpó sobre la posición asumida por ellos, el por qué, por vía de otro comentarista noticioso, Carlos Díaz Olivo, en cuanto a la crisis de las becas presidenciales de la Universidad de Puerto Rico. La contestación dada por el oficial de la estación fue iluminadora. Este nos dijo "se trata de darle un poco de drama a la noticia, de novela, y eso le gusta a la gente" .

Nos preguntamos si la simple suspensión de Dávila Colon representa la falta de entendimiento de la gerencia de WKAQ/UNIVISION de que el lenguaje es un arma de destrucción letal, el cual tiene que ser controlado. No controlamos las ideas, sino el lenguaje. Utilizar lenguaje afroamericano, dirigido a humillar a la mujer, bajo el pretexto equivocado que los milenios lo usan, y luego pretender - después de tres excusas públicas - que no pasó nada, es simplemente un problema no de empleados sino de la gerencia. El problema no es sólo Luis Dávila Colón. Es también la gerencia de WKAQ y UNIVISION.

¿No deberíamos comenzar a pensar que la petición de renuncia se debe de extender a la gerencia de la estación si ésta no se sensibiliza que el lenguaje tiene límites? ¿No deberíamos recabar apoyo de la comunidad y organizaciones afroamericanas en Nueva York, donde se encuentra la sede de UNIVISION, para ampliar la presión y el debate? ¿No deberíamos forzar que la radio, a partir de la libertad de expresión, tenga límites en el manejo del lenguaje para no ofender a ningún ser humano? Pensemos.