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La justicia es ciega y a veces se desvía del sendero

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(San Juan, 2:00 p.m.) Como pólvora y gas. Así se ve y se siente la justicia en la Colonia. Aquí, donde cantamos al protestar porque de alguna forma el ruido se tiene que dispersar sin disiparse en parpadeos. Por eso decimos, a veces “a Dios rogando y con el mazo dando.” No porque los sueños necesiten acciones para ser alcanzados. Eso es algo que la mayoría entendió en la educación elemental. Aquí hay fe como arena en la playa pero igual nos matan.

Hoy concluimos la serie en honor a la justicia de los crímenes en contra de los norteamericanos Andre J. Coyle y Mathew Stapula quienes resultaron víctimas de la ola criminal del país y probablemente de la acción e inacción del imperio del cual somos ciudadanos por igual. Ciudadanos sí, pero además de eso, es decir y disculpe tanta pausa -hay digerirlo- antes que ciudadanos somos una colonia, La Colonia. Y el pasado fin de semana se sumaron 2 familias norteamericanas a esta barra de tragos amargos sin Roca, limón ni sal.

No sabemos, y quizás no nos enteremos pronto -si que los hacemos- si estos tres “bouncers” estaban afiliados al cuerpo de seguridad nacional de la isla. Nos cuestionamos semejante pregunta porque es historia y realidad actual el método letal con el que estos mantienen el orden dentro de lo que les permite o permita la ley. Al pesimista realista le sorprende el que nos sorprenda el aterrador hecho de que nuestros oficiales de la policía pueden matar sin ser cuestionados sobre métodos de neutralizar la amenaza menos letales si estos se amparan en que no tuvieron otra opción porque según su escrutinio peligraba ya sea su vida o la de otros.

Ahora bien, si la bala que balística analice pertenece a uno de los oficiales de seguridad y no a Alemán Hernández; y este oficial de seguridad también pertenece al cuerpo paramilitar de nuestra policía…

¿Será este juzgado como un actor perteneciente a la policía de Puerto Rico o como un ciudadano que solo sabe lo que le enseñan en la compañía de seguridad?

¿Te entrenan para matar o para proteger? ¿Pueden utilizar revólveres pero no “taser”? Fortaleza para todas las familias afectadas por nuestras leyes de mano dura.