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El Coronavirus [en los EE.UU.] bajo el reino del estafador [Trump]

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alt(San Juan, 11:00 a.m.) El estafador (“conman”) más grande de la historia moderna y ciertamente de la historia de los Estados Unidos de Norteamérica (EUA) que vive a veces en la Casa Blanca, porque el resto del tiempo lo pasa en Florida en su hotel de Mar a Lago jugando golf, acaba de decir en la conferencia de prensa del 29 de marzo, que el pico de contagios y muertos en los EUA por la pandemia va a llegar en dos semanas y que por eso va a extender las directrices del Centro de Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) en lo que respecta al contacto físico hasta el 30 de abril de 2020. Ese es el mismo que obvió desde el mes de enero los informes y recomendaciones de las agencias de inteligencia de los EUA en cuanto al riesgo de la llegada de la pandemia a los EUA, y las recomendaciones de la comunidad científica ante ese riesgo, y que en enero y febrero decía que todo eso era un fraude (“hoax”) de los medios de comunicación y de sus opositores incluyendo los demócratas. Llegó a decir que con el paso del los días, y en especial con la llegada del calor se iba a disipar la epidemia, entre otros disparates.

En la conferencia le faltó el respeto a la reportera Yamiche Alcindor de Public Broadcasting Station por alegadamente hacerle preguntas que resaltaban lo “negativo”, cuando ella lo que estaba tratando de hacer era confrontarlo con declaraciones previas que había hecho en una entrevista por televisión, haciendo como buena reportera su trabajo. La pregunta partía de una cita directa de él en el programa del troglodita Sean Hannity de Fox News, su estación de televisión favorita ya que en la misma le ríen las gracias y promueven sus mentiras. Inmediatamente después de su desplante a Alcindor otra reportera le pidió que entonces dijera cuál iba a ser el pico de contagio y de muertes al cabo de las dos semanas. Se enredó más que un carrete de hilo después de un gato jugar con el mismo y le tuvo que pasar la pregunta al Dr. Anthony Faucci, Director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y a la Dra. Deborah Birx, Coordinadora del Task Force del Coronavirus en la Casa Blanca.

Penosamente ambos le tiraron la toalla lo cual era de esperarse de ella pero no de Faucci. No ofrecieron números y en cierto sentido esto es cierto, porque los modelos que estiman el comportamiento de las epidemias, dependen de la data y de los números y tendencias al momento, aunque hay modelos que hablan de un nivel de muertes de 80 mil, otros de 120 mil y otros de 200 mil durante ,las próximas semanas. Lo menos que pudieron hacer ambos era el de revelar los números de sus propios análisis a la fecha de la conferencia, pero para qué hacer lucir mal al estafador una vez más ante la prensa. Faucci expresó con razón que a esa data había que incorporarle las medidas de mitigación que se estaban tomando en el país, pero aún con las mismas a esa fecha no soltó prenda aunque en una entrevista previa en la mañana en la estación CNN pronosticó que millones de personas en los EUA se podrían ver infectados muriendo entre cien mil y doscientos mil. Afortunadamente el estafador hoy reconoció por primera vez que la preservación de la vida es lo más importante y no la economía. Ante su récord de embustes ¿le podremos creer? Pero a sentarse y a prepararse por lo siguiente.

Reconoció que si se hubiese cruzado de brazos los muertos pudieran alcanzar más de dos millones. Por eso, si las muertes no llegan a 80 mil a fines de abril, y que así sea, va a cantar victoria y se va a proclamar dueño de la misma. Parafraseando a Carlos Romero Barceló después de las elecciones de 1984 en respuesta a la pregunta de un periodista, ¿qué derrota, digo qué victoria? De esa forma sepultará a todos los contagiados y muertos que no hubieran pasado por esa experiencia si desde el mes de enero él y su gobierno hubieran asumido la responsabilidad de cumplir con el deber de velar por la seguridad y la salud de la nación que quiere “engrandecer otra vez” con todo y la gorra roja (“Make America Great Again”). Todo eso lo hace por alimentar ese ego enfermizo e incluso lleno de inseguridad a borbotones, que le impide reconocer la verdad, que para él no es posible porque su vida y su éxito personal y social giran en torno al fraude y la falsedad (recordemos que es un estafador/conman), y por tanto es incapaz de asumir la responsabilidad por cualquier error y más aún, por cualquier fracaso que se le pueda atribuir.

Que no pasemos por la misma tragedia de salud pública ante la ineptitud del liderato gubernamental de Puerto Rico, liderato compuesto de estafadores y mentirosos socioeconómicos, políticos y culturales.