La desigualdad social es [el motivo] responsable del asesinato de George Floyd

alt(San Juan, 10:00 a.m.) Si indagamos un poco puede que encontremos que el asesinato de George Floyd en Minneapolis, no fue precisamente causado por el racismo. Creo que si le preguntan al asesino, el agente Chauvin, contestará que no es racista, que tiene buenos amigos negros, latinos y asiáticos.. De hecho, uno de los agentes que participó en el arresto y muerte de Floyd es de ascendencia asiática. Ambos, la víctima y el victimario, trabajaban ocasionalmente como “agentes privados de seguridad” en restaurantes y discotecas. Al occiso lo llamaban “Big Floyd”..

El agente Chauvin es un “trigger-happy”. Se le vincula a diversos escenarios de batallas a tiro en las calles de Minneapolis..

Chauvin mató a Floyd no por odio racial, sino por su inclinación profesional a la violencia. Respondió de la forma que le enseñaron a reaccionar: violentamente.

Los agentes policiacos no son ángeles de la guardia, aunque a veces pueda parecerlo. La Policía – junto al ejército – es la fuerza armada del Estado. Es el ejercicio de la violencia oficial.

El racismo es una de las formas de la violencia. Pero no explica necesariamente la conducta de los agentes de ley y orden en este caso. Aquí el racismo se manifiesta en la desigualdad social. Esto no le pasa a los ricos, sino a los pobres de cualquier origen étnico.

Es que el nacimiento del Estado y de las naciones es producto directo de la violencia.

No solo USA, sino toda nuestra América nace de la violencia oficial o revolucionaria.

USA surge, se reproduce, se fortalece y se mantiene en la violencia. Desde su fundación en 1776, USA ha utilizado las armas, la guerra y la violencia para fabricarse, extenderse, mantenerse y enriquecerse.

La conducta del agente Chauvin no es solo un acto propio violento, sino también un crimen del Estado. Porque así le enseñaron a responder.

Por eso no es raro que contra la violencia institucional se use la violencia popular. Puede ser una arriesgada y peligrosa respuesta, pero es la respuesta instintiva. Pedir solo protestas pacíficas contra la violencia del Estado, no es solo una propuesta hipócrita, sino también desenfocada. El dilema es uno de desigualdad política y militar. Cuando son equivalentes, se llama revolución. Claro que es buena la paz. Claro que es mejor el diálogo y la tolerancia. Pero solo le piden paz, paciencia y tolerancia a los de abajo.

A Floyd no lo asesinó un agente racista, sino un sistema violento de desigualdad social.