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Pueblo desde un farol roto

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altEl pueblo resiste en la colina;

su sol, sus amarillos de campo, sus leves verdes

el amargo bello de sed que hace de los días oración

y la todavía cárdena sombra del viento fuerte.

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Hiram Collazo

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altEs un hombre delgado setentón,

de hablar ameno y alma bonita en la voz.

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La descalma del huracán María

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¡Levántate! ¡Revuélvete!, ¡Resiste!,

José De Diego (1866.1918)


El amanecer de mi tierra me energiza, me levanta y me provoca a dar lo mejor de mí, a pesar del impacto anímico por las acciones caóticas que han dado al traste con la reputación de auto gobernabilidad de mis compatriotas. Tras el paso del devastador huracán María, una suerte de descalma dolorosa aflora cada día más. La incertidumbre reina ante los visos de corrupción de los contratos firmados para los trabajos necesarios post-huracán. Y ahora somos el ojo. Claro está, que las colonias son llevadas por sus amos a aprender el negocio de la corrupción (porque no puede tener éxito, porque si lo tuvieran, se independizarían). Aun así, lo deprimente es que ha estado en los políticos de estos gobiernos el poner los recursos en el pueblo y no en sus bolsillos. Ahora, nos dicen que pasamos por incapaces ante el mundo, como si el mundo no supiera cómo operan los negocios de las colonias.

Azul y rojo bailaron su swing; y, ante la historia, y la moral de la patria, fracasaron. Fracasaron todos los que en lugar de invertir en la infraestructura económica del país, aumentaron los sueldos de los altos ejecutivos de las agencias de servicio cruciales, crearon oficinas inservibles y otorgaron contratos de todo tipo para pagar el costo de los inversionistas políticos. Entonces, nos hacen ver lo malo por lo bueno. Lamentablemente, la maldad tiene rostro de caos después del huracán. Ellos nos están haciendo pagar caro, demasiado caro, nuestra ingenuidad patria.

Haría falta que miremos a líderes de otro calibre, a líderes pobres de dinero que sean ricos en ideas y no se dejen tentar por los lujos de la corrupción. Líderes que vengan a trabajar y no a pasarla bien en el airecito frío de las reuniones políticas, que cobren un salario tan decente como el de un maestro, que acepten que la política de carrera es política de excremento, y que no aspiren a servir más de dos términos. El tiempo de los reyes vitalicios, sus vicios, sus arrebatos y sus posturitas del más que manda, ya no. Basta ya. Estamos cansados.

Queremos líderes cuyo norte no sea el Norte de lujos, sino su colaboración a un plan de desarrollo y fortalecimiento de la economía.

Mi patria es un paraíso de gente buena y luchadora que va a dar lo mejor de nosotros, pero nos falta aprender a elegir gobernantes por sus valores altruistas, no por sus cuentos de camino (estadidad, soberanía, independencia), ni por su apariencia física (blanquito, de ojitos claros, de hablar bonito, de buen porte, etc.). Nos falta creer más en nosotros mismos para verlos bien de pies a cabeza. Nos falta que este golpe nos reviva la bondad y la capacidad de detectarla en el otro. Separar al que se retrata ayudando de los que no tienen tiempo más que para auxiliar al necesitado.

Quiero que los pobres de ambición y codicia, pero inteligentes, bondadosos, insobornables e incorruptibles, gobiernen agradecidos de vivir en este paraíso, para que la serpiente no encuentre a quienes seducir nunca más. Este es un sueño, mi calma post huracanada. Comencemos por una legislatura a dos términos solamente y con un sueldo y retiro excelente como el de los maestros. A ver quién se queda bajo esos términos de solidaridad y servicio al pueblo.

Panadería boricua

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Energy

is…

mofongo…

VHC

Fumando un poco de poesía nuyorican, Snaps (1969) de Victor Herández Cruz,

the soul is a beautiful thing

& i live by the soul

when i walk

it takes me

today

i didn’t go to school

i read

got high

read

wrote

got high

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Recado a Sam Shepard

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alt"La buena suerte

consiste en caer

del lado izquierdo

del Azar..."

Sam Shepard,

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Memoria habilitada

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alt(Oda para sobrevivientes)

Yo estaba en el regreso,

y estaba en el vacío de los signos, estuve roto,

nada hablaba, todo silencio, y siempre anochecía;

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En tanto la sombra

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altA Pedro Juan Ávila Justiniano

En tanto la sombra

el polvo es una amnesia

que fluye su sonido

en la garganta

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La clave y el compás

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altMe pidieron que escribiera un párrafo describiendo la siguiente escena vivida por esta servidora cuando era niña, así que heme aquí.

Tendría yo unos 5 o 6 años, quizás un poco más. Hay que hacer la salvedad que estos relatos son narrados desde mi punto de vista, puede que algunos datos minúsculos terminen siendo hiperbolizados. Pero, si exageramos algo o a alguien que en realidad es minúsculo pues pasa a ser about right, ¿no?, so, sigo en mi línea de pensamiento.

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Adentro

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el piano cerrado como una boca guarda sus dientes blanquísimos algunos libros de Chopin, Bach Tchaikovsky, Liszt, Beethoven

permanecen intactos en la mesita dispuesta para ellos las mecedoras de la casa quietas

portándose bien

como los niños después de un regaño

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Oda del viento y su ciudad

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altA veces los poemas del aire,

regresan sin ellos mismos a su espejo;

a veces como en una tristeza,

llevan una fiesta lenta de ahogamientos;

el gran aire es una campana que se decapita

y en su ciudad la muerte, y en la muerte nombres;

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Irma

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altEl calor del momento sobre las tibias aguas del Atlántico le fue dando la vida. Aquel torbellino de salobre aliento parecía sentir enojo contra sí mismo; y a medida que avanzaba su irracional cólera aumentaba. Mientras crecía en tamaño y fuerza, su furia cada vez más amenazante se hacía latente. El largo viaje lo fue sublevando y fortaleciendo. Según viajaba por la ruta salada, la misma sal del camino lo enardecía; haciéndolo sentir rencor aun contra su propia naturaleza. Aun con su enorme ojo; marchaba controlado por su propia ceguera. Su girar era violento; y se desplazaba como un alacrán tumbando caña. No distinguía la pobreza, ni sentía misericordia por ella. Su ensordecedora furia retumbaba en los oídos del mismo averno con su horrible trepidar. Su cortante cola, reventaba como afilados latigazos sobre el desnudo lomo de los condenados de esta tierra.

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Entre fulgores de gloria

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altEntre fulgores de gloria

nuestra oprimida nación

con heroísmo y tesón

alcanza al fin la victoria.

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Hija del mar

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altPara Victoria Teresa

Como de un sueño entre la espuma

vino, una niña, a nacer

con cabellos de algas nocturnas

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