Poema para un tema recurrente

altMe detengo ante los muelles más pequeños,

bajo el alfiler a luces del mediodía;

me hago simple en los objetos, me hago sin miradas,

como un semblante sin caída humana,

un semblante de claro vacío, dominándose,

y con sombra de mar en la pendiente.

Allí se encuentra esta soledad,

larga y justa al hombre, diciendo labios de palabras,

zozobrando en luz, y brotando su corta inmensidad;

la madera ya tiene todas las viñas del agua,

y cuando pisas, entras desaparecido,

como de sombra o una fruta íntima en el sol

sencillamente, sumergido.