The girl on the train o el regreso a lo trillado

Todo indica que hacer cine en el cual el tema sea la opresión de género, hombre contra mujer, es un asunto rentable. Tenemos demasiadas películas de lo mismo. Entre otras, solo en Puerto Rico nos viene a la mente, Antes de que cante el gallo (Dir. Ari Maniel Cruz, Puerto Rico, 2016), y América (Dir. Sonia Fritz, Puerto Rico, 2011). Ahora nos llega The girl on the train (Dir. Tate Taylor, EE.UU., 2016) la cual es parte del tema de la opresión del hombre contra la mujer, y donde en un formato pequeño de cine, todos los hombres son malos y las mujeres son víctimas.

En algún sitio a las afueras de la ciudad, una mujer toma tren todos los días para ir a un trabajo que no existe. Rachel (Emily Blunt), padece de lagunas mentales en sus recuerdos producto de su severa dependencia al alcohol. Su exmarido, Tom (Justin Theroux) abusa de eso, y como tal, también abusa de las otras mujeres en el filme. Caso Tom con Anna (Rebecca Ferguson), este dejó a Rachel por ella, con quien tuvo una hija. En paralelo, se enamora de la niñera, Megan (Haley Bennett) con quien tiene una serie de problemas. Pero no cuento más.

Lo interesante de la película es que la misma se divide en dos partes. En la primera, los primeros 20 minutos, Rachel cuenta el mundo a partir de su mirada a la distancia en el tren, de unas casas ubicadas en una calle donde ella vivió antes de que su marido Tom, la dejara por otra. Esta primera parte, narra la vida a partir de la famosa mirada voyerista, o en inglés el gaze que inmortalizó el director de cine de suspenso, Alfred Hitchcock. En particular en su clásico cine de suspenso Rear Window (Dir. Alfred Hitchcock, EE.UU. 1954).

No obstante, una vez cruzada esa zona de la mirada a la distancia en la película, la misma se torna en una película de suspenso/homicidio (thriller), donde los hombres salen mal parados. En este sentido se torna en un filme trillado, sin mucho futuro y donde realmente hablando, la maldad femenina sobre la masculina, pasa con impunidad.

Esta película la deben ver. Es interesante. No obstante, la película de la chica en el tren, me deja con la misma sensación que tuve al ver el filme Enough (Dir. Michael Apted, EE.UU., 2002), donde Jennifer López asesina a su exesposo, y todos y todas somos felices. Una mujer que asesine a su exesposo, fuera de una acción de legítima defensa, constituye un acto de violación de la ley y asesinato

Nada a verla, que la película ya tiene muchos seguidores en Puerto Rico. Pero, lo hace tomando cautela en el devenir de la vida. No se copie de las ideas de la película.