Dom11192017

Last update11:34:46 AM

  • ja-news-1
  • ja-news-3

Manuel Minero: historiador marítimo español que ancló su nao en San Juan

  • PDF

altUno de los mayores tesoros museológicos de la ciudad de San Juan lo es el Museo del Mar en la calle San Francisco. La pinacoteca es una reafirmación de Puerto Rico como nación entrelazada con el mar que la circunda y la fascinante historia que se nos revela al estudiar la misma. Una visita al museo es una aventura repleta de cuentos de corsarios, piratas, marinos y hombre y mujeres valientes que supieron defender a las islas del Archipiélago Borincano de ataques e incursiones extranjeras.


La historia marítima de Puerto Rico es importante para conocer el proceso identitario que dio paso al nacimiento del ente puertorriqueño. Es en la defensa de las costas que se cuaja el sentido de pertenencia y la idiosincrasia puertorriqueña.

La relación de los puertorriqueños con el mar nace con los ancestros arcaicos que llegaron a las playas de Borikén convirtiendo este paraíso tropical en su hogar. Las diferentes migraciones de aborígenes dejaron su huella arqueológica que nos sorprende constantemente con descubrimientos como el Batey Delfín en Mayagüez, el primer centro ceremonial dedicado totalmente al mar y a la fauna marina en Las Antillas.

La llegada de los conquistadores, la construcción de murallas y fortalezas defensivas de la ciudad capital, el establecimiento de villas pesqueras, el tráfico de esclavos, la defensa de los puertos y la invasión del 1898 son elementos que nos unen con el mar.

Una visita al museo del mar y una conversación con su director, Manuel Minero, es enamorarse una vez más de lo que nos hace puertorriqueños.

Manuel Minero González es natural de Huelva, Andalucía, España. El regente del museo llegó un día a las playas boricuas a bordo de un galeón, se enamoró del país y estableció aquí su hogar.

“Es evidente que Puerto Rico es un paraíso natural de playas de ensueño y montañas de selva pura, con una cultura profunda que han sabido expresar a través de sus diversas músicas y artes, pero sobre todo la riqueza de esta tierra reside en su gente, personas que rebosan hospitalidad y amor”.

Minero, quien se licenció en Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, siempre ha vivido fascinado por el mar.

“Puede que el hecho de ser onubense, natural de Huelva, ya conlleve cierta fascinación por el mar. Al igual que los caribeños, nuestra historia se ha escrito a golpe de remo, al compás que marcaban los diferentes pueblos que se acercaron a nuestras orillas y al ritmo en la que nuestros marineros llegaban a las vuestras”.

Llega a Puerto Rico tras navegar los mares y experimentar la vida de marino en un galeón, que contrario a los de hace cuatro siglos, cuenta con las tecnologías más avanzadas.

“El galeón Andalucía me permitió visitar un gran número de puertos españoles y cruzar el Atlántico en una travesía inolvidable. Y antes de esto pude navegar por la costa mediterránea a bordo de la nao Victoria. Ambos barcos, me dieron la oportunidad de cumplir el sueño de vivir la historia y pude conocer a compañeros de los que aprendí mucho y con los que compartía la misma pasión”.

El concepto de navegación ha evolucionado con los siglos y hoy no solo se navega por el mar, atestigua Minero.

“En un tratado del siglo XVIII que exponemos en el Museo del Mar reza lo siguiente: "Navegación es una arte que enseña a dirigir, y llevar ordenadamente las naves de unos puertos a otros por la superficie del agua". Es curioso observar como el concepto de navegación ha transcendido a su naturaleza marítima, y lo que entonces era natura de los barcos, hoy se realiza mediante otras tecnologías que siguen recibiendo el nombre de "navegación". No sólo en el campo de la aeronáutica, donde muchos términos se heredaron directamente, sino también en otros campos en los que han recogido la esencia del término, por ejemplo en la navegación por internet. Hoy las noticias, los ideales, la ciencia, las modas, las imágenes nos llega gracias a la navegación (por la web), como ha venido ocurriendo desde el principio de la historia desde ese primer ser humano que se lanzó a navegar por la superficie del agua”.

“Aunque por si tu pregunta iba referida a un carácter más prosaico, pienso que la navegación sigue siendo un medio fundamental para el comercio mundial y aún preserva parte de su peso en la estrategia militar, por lo que le auguro un futuro sólido”.

La cultura del mar y su navegación deben se integradas al currículo escolar, sugiere el historiador marítimo.

“Puerto Rico cuenta con un entorno privilegiado para la navegación deportiva y con grandes figuras del deporte de la vela a nivel mundial. Como muchos profesionales en esta isla pienso que el llevar la navegación a las escuelas, despertaría no sólo la afición por el deporte, sino la adquisición de unos valores, la vinculación con el medioambiente y la curiosidad por conocer la historia del que fue principal medio de comunicación en esta isla desde que llegó el primer ser humano hasta hace poco más de un siglo”.

Pero más que marino, Minero es historiador. La historia le ha fascinado desde siempre.

“Lo he pensado en varias ocasiones (su relación con la historia) y entiendo que fue en mi infancia cuando quedé impactado por todos los actos que se celebraron en torno al Quinto Centenario en 1992. Aún guardo un ligero recuerdo de la visita a las réplicas de las carabelas y la nao Santa María atracadas en el Muelle de Huelva”.

“También tuve la suerte de poder disfrutar de la historia gracias a los buenos profesores que me la mostraron como una asignatura atractiva, de la que poder aprender mucho más que una sucesión de acontecimientos y la memorización de las fechas”.

El encuentro de Minero con América surge por su pasión con la historia.

“Gracias a mis estudios universitarios en Sevilla pude hacer uso de cualquier pretexto para acercarme al mayor tesoro que guarda la ciudad hispalense, el Archivo de Indias. Además, a partir de unas prácticas en la Universidad Internacional de Andalucía en La Rábida, tuve acceso a unas interesantes clases sobre la cartografía histórica que no hicieron más que incentivar mi interés por la historia de la navegación”.

El rol del historiador es investigar y divulgar los resultados de sus investigaciones, asegura Minero.

“En Puerto Rico, en España y en cualquier parte del mundo considero que debe investigar y divulgar. Actualmente los historiadores pueden disfrutar del acceso a todos aquellos documentos que, gracias a la digitalización de los archivos, facilita la labor investigativa y los dota de herramientas con la que los grandes historiadores del XIX y el XX no pudieron contar. Por lo cual queda mucha historia que contar y divulgar más allá de las aulas”.

La presencia de los historiadores en todos los centros culturales de Puerto Rico debe ser prioritario para fortalecer la idiosincrasia nacional.

“La figura del historiador debe llegar a estar presente en todos los centros culturales de cada comunidad, deben tomar un papel primordial en museos, organizaciones de preservación, y por supuesto tomar los medios sociales, no sólo a través de las redes sociales, si no divulgar a través de todos los medios que estén a su disposición, bien sean podcast, vídeos y libros”.

La relación entre España y Puerto Rico debe estar enmarcada en una relación respetuosa que enfatice los lazos históricos que las unen.

“Entiendo que respeto y hermandad como con las otras naciones con las que de igual manera comparte más que una historia en común. Actualmente, los españoles podemos aportar ilusión por aprovechar las oportunidades que se nos presenta en esta isla hacia la que sentimos un cariño especial, ya que en su gente vemos reflejado muchos aspectos que se entrelazan con nuestra identidad”.

El turismo no debe enajenar la relación intrínseca que existe entre Puerto Rico y el mar. La historia marítima del país puede gestar nuevas iniciativas turísticas que atraigan a los amantes de las historias marítimas.

“La bahía de San Juan es un marco incomparable para contar todas las historias que tuvieron lugar en sus aguas. Ya existen algunas iniciativas, pero se pueden ayudar con otras muchas que enriquezcan la experiencia como acoger alguna réplica de un barco histórico relacionado con Puerto Rico, utilizar el Arsenal de La Marina como un taller escuela visitable en el que se construyan gánguiles, pontones y lanchas cañoneras a bordo de las cuales enseñar la historia marítima de un puerto que durante siglos fue una de las llaves de las Indias”.

El hijo de Manuel Minero Verdejo y Teresa González Feria y compañero sentimental de

Valerie Colón Cáez ha construido su nicho en el país. Estudia un doctorado en Historia de Puerto Rico y el Caribe en el Centro de Estudios Avanzados y está activo en varias organizaciones culturales en el Viejo San Juan.

Minero planifica continuar desarrollando el Museo del Mar.

“Espero seguir creciendo y aprendiendo para llevar al proyecto del Museo del Mar a buen puerto. Pero el futuro es un lugar desconocido y sujeto a tantas las variables, que al final nos convertimos en aquellos cartógrafos renacentista. Me gusta pensar que lo mejor es preparar bien el barco que nos va a llevar a la “Terra Incógnita”.

Hombre de gran sensibilidad y poseedor de un inmenso compromiso con la gesta histórica, Minero atesta que entre las experiencias que le han marcado su vida incluyen la navegación y su encuentro con el Viejo San Juan.

“Tres de las experiencias que han impactado mi vida son:

- Participar en mi niñez de la conmemoración del Quinto Centenario del primer viaje de Colón.

- Cada navegada por corta o larga que haya sido.

- Tener el privilegio de trabajar en el Viejo San Juan”.

Profesionalmente Minero ha tenido muchas oportunidades y vivencias. Algunas de las de mayor relevancia son:

- La experiencia como redactor de la Enciclopedia General de Andalucía

- Los tres años a bordo de la nao Victoria y el galeón Andalucía

- Los tres años al frente del Museo del Mar de San Juan.

Conversar con Minero es un encuentro con la sapiencia de los marinos y la narrativa de los historiadores. Su chispa estimula a profundizar en el aprendizaje de la vida marina. Al preguntarle sobre cuáles son las experiencias que entiende han calado en otra señala que:

- “En cada visita a bordo de los barcos histórico buscábamos llevar la historia marítima más allá de las historias de piratas que nos ha vendido el cine, contando historia reales de marinos que consiguieron lo que se pensaba imposible.

- En el Museo del Mar intentamos rescatar esa historia perdida en el fondo de los libros de texto, son muchos los visitantes adultos que nos aseguran no conocer aquellos acontecimientos navales y marítimos que dieron forma a la historia de Puerto Rico.

- No se me olvida la expresión de la cara de aquel niño que tras explicarle a su grupo el diorama del asedio británico a San Juan en 1797 preguntaba entre extrañado y contento: "¿Pero esta batalla la ganamos nosotros?".

Un profesional no se forja solo. Minero reconoce la aportación que otros han tenido en su vida y formación profesional.

“Son muchas las personas que han influido e influyen en mi vida, desde mis padres, referentes a la hora de su entrega al trabajo; pasando por los autores de aquellas obras que han llegado a mis manos bien sean creadores audiovisuales como Miguel de la Quadra-Salcedo o escritores como Arturo Pérez-Reverte. Y de igual forma, cada día tengo la suerte de compartir conversaciones y experiencias con historiadores, arquitectos, arqueólogos y otros profesionales con los que me cruzo en el camino para seguir aprendiendo”.

Visita el Museo del Mar e intégrate a la aventura marítima del Viejo San Juan. La institución está abierta al público de miércoles a domingo entre las 10:00 a.m. y las 5:00 p.m.