Despacito ¡Que esta es una gran lengua!

altDespacito que esta es una gran lengua, es el oro de nuestra cultura. El español es nuestro mayor activo, además de ser un gran empleador. Cada semana viajan fracatán de nuestros artistas por toda Latinoamérica, E.E.U.U. Europa,  para ofrecer conciertos. Están pegaos por varios continentes. Nada más tienen que oír el video de Luis Fonsi con Daddy Yanqui, cantando la canción titulada “Despacito” que ya es un hit mundial con un billón de bajadas en You Tube. Y eso se logra en español. hasta Justin Biber la canta con Fonsi. Solo el colonialismo espiritual tiene como proyecto disminuir y empobrecer nuestra lengua.

Un país que se respete a sí mismo tiene que empezar por respetar su lengua. El Puerto Rico del siglo XXI necesita reforzar la enseñanza de su lengua materna y del inglés como segundo idioma. Rechazamos el intento disfrazado del programa bilingüe, que no consiste en aprender la lengua inglesa, a lo que nadie se opone, sino suplantar una lengua por otra a todo un pueblo . Y a esa subalternidad insufrible lo llaman igualdad. Hay igualdades que nos desigualan con nosotros mismos, a lo que debemos aspirar es a ser igual a lo mejor de nosotros mismos. Nos vuelven a sacar la lengua cuando la Secretaria de Educación, desde su lucrativo part-time vuelve a anunciar el empobrecedor y desnaturalizante proyecto del

Ciudadano Bilingüe, que Víctor Fajardo promovió durante otro de los procesos plebiscitarios.

Atrofiar la lengua, empobrecerla y disminuirla solo traerá mas pobreza a la isla. No les basta con la quiebra económica, ahora quieren la quiebra espiritual.

Los que desprecian el español por razones económicas, obvian el éxito económico que en español han logrado Ricky Martin, Chayanne, Calle 13, Tego Calderón, Don Omar, Danny Rivera, Andy Montañez, Gilbertito Santa Rosa, los 55 años de éxitos del Gran Combo y tantos otros. A lo que sumamos el aprecio, respeto y prestigio que ellos han ganado para sí mismo y para nuestro país en varios continentes.

Rechaza también el sistema educativo tanto público, como privado, el dar a conocer a los estudiantes a nuestros grandes poetas, compositores, escritores creadores , los han expulsados de los libros escolares, despojando a los estudiantes de nuestra riqueza cultural, que engancha perfectamente con el beneficio económico.

Recuerdo que hace varios años unas compañías americanas contrataron en Miami personas bilingües para trabajar en sus sucursales en Latinoamérica. Al poco tiempo los sustituyeron porque no podían redactar una carta,  ni hablar con fluidez el español. Tuvieron que venir a buscarlos a Puerto Rico porque aquí hablaban buen español e inglés como segundo idioma. Sería irresponsable dañar y desfigurar nuestra lengua, matar a la gallina de los huevos de oro y quedar inservibles para la historia . Cobremos conciencia que geográficamente somos una isla, pero culturalmente somos un “continente”. Hasta eso quieren sabotearles a los estudiantes.

La lengua es lo que más se parece a la libertad. No dominarla es una forma de esclavizar a una juventud al despojarlos de esa gran riqueza expresiva. Sin ella el cerebro se convierte en una prisión, de nada sirve tener libertad de expresión si careces de lenguaje suficiente para expresarte. Amamos la  lengua  porque tiene la capacidad de  transformarnos. ¿Qué nos haríamos sin ella?  En ella se fragua nuestra unidad nacional y cultural.

Sabemos del funesto fracaso en español de los estudiantes en las pruebas del College Board. A esto sumamos que la historia de Puerto Rico que se enseña en la escuela cabe en un dedal y en los salones de clase no se les habla de sus héroes y heroínas que tanto lucharon por hacer un mejor país. Y si no se les inspira, se les traiciona.

El Departamento de Educación se niega a educar a nuestros jóvenes a ser puertorriqueños. La enseñanza del español se ningunea en las escuelas y los resultados son alarmantes. Sin esas destrezas básicas no pueden entender lo que leen. Les afecta el desarrollo de la inteligencia y se encuentran sin el necesario para expresar ideas y sentimientos. Esos son los candidatos a desertores escolares. Otro saqueo al oro de nuestra cultura.

Vuelvo a las palabras proféticas de mi padre Salvador Tió, cuando escribió en la década del ochenta, " Si el Departamento de Instrucción Pública no busca las formas y maneras de inculcar en los jóvenes un amor por su lengua, historia y cultura, en una generación más abra aquí un pueblo roto, vuelto contra sí mismo, en los paraísos alucinantes de la droga o en los tranquilizantes de los cupones de alimentos "

Si la lengua es el alma de los pueblos, sería desalmado un proyecto que nos robaría el oro de nuestra cultura que es nuestra lengua., desde donde somos una potencia musical como creadora, Lengua que nos une a más de 500 millones de hispanohablantes en 4 continente. Un país sin orgullo de su cultura y su lengua se corrompe, no progresa, pierde la luz en su frente, la justicia en su corazón y la fe en un futuro mejor.