Mié11212018

Last update02:28:50 PM

  • ja-news-1
  • ja-news-3

Savages - un nuevo filme [¿racista/] de Oliver Stone

  • PDF

Sí la fui a ver por la combinación de Benicio del Toro, Salma Hayek, Damien Bichir y John Travolta. Ahora bien, traté que el pasado no me influenciara. Pero el pasado siempre gobierna. Asi que me remonté a Natural Born Killers, (Dir. Oliver Stone, 1994) para decirme, esto ya lo conozco. Luego pensé en Traffic (Dir. Steven Soderbergh, 2000) donde del Toro me dijo como podía ser con un buen policía mexicano., pero pensé también conozco esto. Así que veo Savages y me digo, esta es una película común que ya conozco, realizada por el director más politizado de los EE.UU, quien no logra romper el paradigma de su propia identidad: un hombre blanco, atrapado por sus circunstancias sociales.

Savages versa sobre unos “buenos” traficantes de marihuana de California, jóvenes americanos (O - Blake Lively; Chon - Taylor Kitsch; y Ben -Aaron Johnson), blancos, educados en la universidad y en ejército de los EE.UU, que se confrontan con los carteles de México, los cuales son los malos de la película. Los mexicanos quieren, a la fuerza, organizar la producción y la distribución, a cambio de dinero compartido. Todo iba bien, mientras los americanos controlaban el trasiego, pues esto a apenas creían y usaban la violencia. No así los Mexicanos, que decapitan a sus víctimas, tienen armas pesadas y ejercicios de voluntarios dispuestos a matar. De otro lado se encuentra el policía corrupto (John Travolta), el cual asiste a todas las partes y sobre todo, recibe dinero desde todos los sectores involucrados en el trasiego. Tal vez lo novedoso, y no siendo real en el mundo de los trasiegos hoy, es que Salma Hayek sea la jefa del cartel de Baja, México. Esto le da un filo particular a la película, al ver la violencia en manos de mujer.

 

Este nuevo filme nos recuerda la película No country for old men, de los hermanos Cohen (Dir. Ethan y Joel Coen, 2007), donde se plantea igual asunto: las drogas vendidas por los americanos de los EE.UU, no estaba acompañado de la violencia. Tan pronto llegaron los mexicanos, llegó la violencia.

Se trata de un viejo discurso racista el cual por más que se trate de un filme, la conciencia colectiva norteamericana, no lo puede superar. Y este es el grave problema de la película, que a fin de cuentas, los malos siguen siendo malos, y los buenos son siempre buenos y sobre todo, salen bien.

Yo vería el filme para corroborar que el pensamiento hegemónico de los EE.UU sigue inspirado en la lógica de los buenos y los malos, y que realmente el gran miedo del hombre y la mujer americanos lo es su “frontera”. (Vea Ensayos para la Terraza, el ensayo hoy reseñado en EPA, “la Frontera”).