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Entrevista a Abdiel Echevarría Cabán: “Mi trabajo… reflexiona al mundo desde lo erótico.”

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altAbdiel Echevarría Cabán (Puerto Rico, 1986-) es un poeta reflexivo. Su poesía se hace cuerpo en su cuerpo literario, cuerpo a cuerpo. En esencia, Abdiel es poesía, pura poesía. Abdiel lo sabe, su corpus le refleja, y es lo que le hace interesante, pero a su vez, un poeta bien difícil, profundo, reflexivo y retante para cualquier lector de su trabajo creativo. En lo personal, pareciera ser igual. Echevarría Cabán ha intercambiado unas palabras conmigo sujeto a que las comparta con vos. Por ahí les van. Espero que nos sirvan para entender un poco mejor su proceso creativo y su trabajo creativo.

1.1 Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) – Eres un joven jurista que escribe sobre todo poesía realista. No eres el primero. En el 2015, publicaste Mantras (Puerto Rico: Instituto de Cultura Puertorriqueña 2015). ¿De qué trata o tratas en este poemario?

1.2 Abdiel Echevarría Cabán (AEC, en adelante) – Es una desacralización un poco en continuidad con la poética que intenté en El imperio de los pájaros. El texto recoge la experiencia de vivir en la ciudad desde la otredad y la fragmentación de los espacios que he ocupado. El libro busca destacar que en occidente la meditación y/o introspección como proponen ciertas doctrinas del budismo no se manifiesta realmente, sino que es un simulacro y sigue siendo un ejemplo más del Orientalismo-chic del cual nos alertaba Said.

También apela a lo erótico como espacio de pérdida y no únicamente como práctica de placer. La sexualidad en sus prácticas no es unidimensional, ciertamente nos ofrece libertad, pero toda libertad conlleva elección y en consecuencia acarrea pérdidas.

Es un libro que intenta, reconciliar al lector con la pérdida, sobretodo el último poema de la colección. Esta es la vertiente mas íntima del texto. Siempre tenemos que lidiar con la pérdida. Mantras, es un intento de recuperar la pérdida como un espacio de transición, como decía la poeta estadounidense Elizabeth Bishop: “The art of lost isn’t hard to master”. La pérdida puede ser el abandono del amante, de un familiar, de hecho, hay un poema que imbrica a Ángela María Dávila y la experiencia de perder a mi padre. El murió en mis brazos, como dice el poema a mi me tocó arrullarle la muerte. ¿Qué haces con un cuerpo que comienza a enfriarse entre tus brazos y, sobretodo, el cuerpo del hombre que te engendró?

2.1 WRS – Peregrino entre sombras (Puerto Rico: Publicaciones Puertorriqueñas 2005) es su primer poemario. ¿Cómo surge la oportunidad de trabajar este primer poemario a la temprana edad de 19 años?

2.2 AEC – Peregrino entre Sombras fue un libro que publiqué justamente porque mi padre estaba gravemente enfermo. Fue una decisión emocional. No tenía mucha guía así busqué en el directorio telefónico y envié el texto a la única editorial que aparecía en aquél entonces: Publicaciones Puertorriqueñas, y así nació el texto. Posteriormente, conocí a la Profesora Leticia Ruiz en la UPR de Aguadilla, la cual fue en gran medida mentora de esa etapa inicial. Ella me invitó a participar en la Octava Feria de Libro en Santo Domingo y ahí conocí a escritores que sirvieron como mentores, por contacto directo o porque me expuse a sus obras y actualmente son amigos: Alberto Martínez Márquez, Ana María Fuster Lavín, Mario Antonio Rosa, Carlos Roberto Gómez Beras, Mario R. Cancel, Maribel Ortiz, Rey Emanuel Andújar, Marioantonio Rosa.

3.1 WRS – Si compara su crecimiento y madurez como persona y escritor entre la época que realiza su poemario para Peregrino entre sombras (2005) con la de Mantras (2014), ¿qué diferencias observas en su trabajo creativo?

3.2 AEC – Creo que ha ido a tono con el desarrollo de mi sexualidad. Recuerdo que Manuel Clavell Carrasquillo, cuando era crítico de El Nuevo Día, me dijo que mi poesía descollaría en la palabra maricona que tantas glorias y vergüenzas le ha causado al país. Cuando publiqué El imperio de los pájaros, ya no trabajaba para El Nuevo Día, aun así, le llevé a su oficina el texto. Así que asumir mi orientación sexual públicamente me ofreció un espacio para religar experiencia y discurso. Desde entonces he ido explorando las sub-alternidades: clase, raza, género y sexualidad. En Peregrino entre sombras no había desarrollado una voz poética, tampoco en Estoicismo profanado, pienso que desde El imperio de los pájaros comienzo a comprender como desarrollar una propuesta. Mantras, por su parte es un libro que busca plantear lo sexual y lo erótico desde la cotidianidad. Ya hemos alcanzado ciertos derechos fundamentales y estatutarios. Ahora el discurso comienza a implicarse en lo cotidiano. Estamos viviendo una re-conceptualización de los márgenes. No hemos vencido la hegemonía hetero-sexista, pero estamos descubriendo otras vivencias y ahí se sitúa Mantras, discursivamente. También he intentado que las construcciones metafóricas se religuen mejor a la experiencia del día a día. Digo intentado, porque estoy consciente que aún no lo he logrado.

4.1 WRS – Abdiel, ¿cómo visualiza su trabajo creativo con el de su núcleo generacional de escritores con los que comparte o ha compartido en Puerto Rico?

4.2 AEC – Soy un escritor de periferia, no suelo participar tan activamente de la actividad cultural en la ciudad, aunque vivo en San Juan. Me gustaría, más me robaría mucho tiempo de otras actividades, en particular del trabajo comunitario al cual me dedico. Sin embargo, las redes sociales me permiten mantenerme cerca de lo que ocurre en nuestra poesía contemporánea. Me parece que, en las inversiones de roles de género, la aportación de lo queer está generando un discurso masculino intimista y auto-referencial, más propio de los discursos “femeninos” y lo digo entre comillas porque los feminismos han buscado incidir en los espacios públicos, aunque no es hasta la segunda ola de feminismo del siglo XX en que alcanzan mayor exposición pública. En la medida en que las mujeres van conquistando espacios públicos… esas experiencias, nuestras escritoras lo manifiestan en sus discursos. Así también, los hombres intentamos recuperar los espacios interiores, esos espacios se nos han negado por nuestras crianzas castrantes y machistas. Poco a poco esas barreras van borrándose (público/privado) y nos vamos apropiando de nuevas maneras de comprender la crueldad de la desigualdad del género y, como consecuencia, cómo nos acercamos y comprendemos al mundo. Lo queer entonces deshace los límites tradicionales de los géneros.

Mi trabajo tiende a ser más reflexivo que erótico, o mejor dicho reflexiona al mundo desde lo erótico. No elude la crueldad del contexto, pero parte de la unidad mínima de nuestras relaciones íntimas. Creo que estamos escribiendo sobre los aciertos y fracasos de la implementación teórica de las políticas sociales en torno al género y las comunidades. También comparto cierto desencanto ante la vida precaria afín al trabajo de otros compañeros y compañeras, pero no es el desencanto de los 80, hay un esfuerzo de sobreponerse a esa carencia y la precariedad de nuestra época. Estamos ensayando respuestas y nuevas preguntas en un mundo que se aferra a políticas regresivas.

5.1 WRS - ¿Cómo concibes la recepción a su trabajo creativo dentro de Puerto Rico, y la de sus pares, bien sean escritores de poesía u otro género?

5.2 AEC – Creo que el libro mejor recibido hasta ahora ha sido El imperio de los pájaros. Lo atribuyo a que en ese texto me apropié de mi mariconería finalmente. No puedo precisar quienes siguen mi trabajo. Tengo impresiones difusas. Digo, ¿a quién no le gustaría ser un Rock Star de la literatura (jejeje)? Sigo trabajando en mi actitud para lograrlo. También hay que reconocer que la poesía tiene mala fama en una época en que la gente quiere contar sus historias y no necesariamente meditarlas. La poesía y el ensayo, aunque reconozco lo maleable de los géneros literarios, requieren tiempo de meditación y vivimos tan aceleradamente que necesitamos narraciones, contar esas nuevas historias después de la supuesta caída de las grandes narrativas. La poesía nos ofrece también sentir la inestabilidad del lenguaje ¿y quién quiere asumir la inestabilidad y lo incierto?

6.1 WRS – Sé que vos es de Puerto Rico. ¿Se considera un autor puertorriqueño o no? O, más bien, un autor de poesía, sea esta puertorriqueña o no. ¿Por qué?

6.2 AEC – Vivo mi experiencia literaria desde lo puertorriqueño, aunque reconozco que el nacimiento es un accidente. Advenimos a la experiencia cultural de la misma manera en que advenimos al género y la sexualidad, son imposiciones y en ese sentido podemos transformar esos conceptos. Comparto una comunión con lo puertorriqueño en las prácticas diarias de la cotidianidad, con mi familia y en las formas de expresión cultural, pero también hay que seguir preguntándose qué es lo puertorriqueño y cómo lo vivimos hoy. ¿Lo vamos a dejar así, sin asumir análisis transversales?

7.1 WRS – ¿Cómo integra su identidad étnica y su ideología política con o en su trabajo creativo y su formación en Derecho y Literatura Comparada?

7.2 AEC –Las políticas de la identidad están cifradas en el fracaso si no asumimos su temporalidad. Cuando estudiaba Literatura Comparada, en la UPR de Mayagüez estaba viviendo el momento de su apogeo y me ayudaron a formarme para asumir mi diferencia y al mismo tiempo comprender las exclusiones. Recuerdo el coloquio “¿Del otro lao?”, que fue uno de esos primeros foros públicos en que, como estudiante, pude hablar como hombre gay. Fue muy poderoso para mí, siempre le agradeceré a la profesora Lissette Rolón Collazo, por eso. Asimismo, trabajar en el Centro Universitario para el Acceso, que buscaba atraer estudiantes que provinieran de los residenciales públicos cercanos al recinto universitario de Mayagüez, de la antropóloga Rima Gil Brusi de la Madrid. y éste fue mi primer acercamiento para hacer trabajo comunitario y en el que pude involucrarme en el quehacer comunitario a consciencia. Ya no solo era un asunto de defender, que venía de un barrio en un pueblo pequeño, sino potenciarlo en sus posibilidades de acción comunitaria. Es más, ya no había necesidad de perder el tiempo en la defensa identitaria, sino que pasamos a la acción. Teníamos un espacio para construir.

Las humanidades me permitieron articular con poder. Me ofrecieron ese lenguaje y la posibilidad de comprender la desigualdad y mi identidad. Estaré siempre en deuda con el saber humanista. Si el lenguaje no se religa con la experiencia, pierde su capacidad de enunciar con poder. Eso me lo ofreció también el Departamento de Literatura Comparada de la UPR en Mayagüez. No asumo la ideología como dogma fundamental. El poder tiene su orden sistémico y la ideología parece estar a su servicio y no al contrario. Creo que esa fue la lección del postmodernismo cuando se declaró la muerte de la ideología, el fin de la historia y la caída de las grandes narrativas.

Claro está, sabemos que estas declaraciones apocalípticas son típicas de una modernidad que ha estado en crisis debido quizás a la oposición entre la lógica del capital y la razón crítica. Supongo que ambas formaciones armonizan mejor en el trabajo comunitario que hago. Desde hace unos años he colaborado con organizaciones feministas (Profamilias) y de activismo LGBT como Coaí, Inc. y Lucha contra el SIDA. En éstas me desarrollé como educador comunitario. Actualmente, trabajo con problemas legales y ambientales comunitarios. He tenido la oportunidad de trabajar con abogadas en casos que impactan la política pública como es el caso de las Comunidades Especiales de Guaynabo y el incinerador. Estoy muy agradecido de estas experiencias de aprendizaje.

El Derecho me permitió desarrollar y comprender mejor el poder, pero no solo en el sentido público, el Derecho también nos implica en lo privado y desde ese sentido me parece que mi trabajo utiliza leit motiv del Derecho para repensar el discurso poético desde lo íntimo y cotidiano. Me interesa comprender y explorar como las masculinidades están cifradas en ambos discursos: literario y legalista.

8.1 WRS – Su trabajo creativo se inicia en el 2005, por lo menos, el que conocemos. Estudió un tiempo en Aguadilla y Mayagüez, donde realizó estudios en Literatura Comparada (2004-2009). De esa época también es su segundo poemario, Estoicismo profanado (Puerto Rico: Terranova Editores 2007). Luego, pasasteis a estudiar Derecho en Río Piedras. De esa época son otros dos poemarios, El deseo forastero (Puerto Rico: Editorial Identidad 2010) y El imperio de los pájaros (Puerto Rico: Versalia Editorial 2011). ¿Cómo se integraron estos cuatro poemarios a su experiencia de vida como estudiante en la Universidad de Puerto Rico? ¿Cómo integra esas experiencias de vida en su propio quehacer de escritor hoy?

8.2 AEC – Creo que lo que más ha variado y los integra es la cantidad y calidad de amantes que he tenido durante esas épocas (jejeje). En la iupi se dio el despertar de la consciencia del cuerpo. Actualmente, estoy más consciente que la experiencia del otro nos implica desde violencias discursivas, pero al mismo tiempo hay correspondencias cuando nos pensamos en esos espacios liminales. Como escritor busco el diálogo y sigo ensayando formas para hacerlo, aun no se me da del todo bien. Escribo constantemente, la poesía me ofrece un balance entre la soledad y la comunidad.

9.1 WRS – ¿Qué diferencia observas, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a su trabajo creativo y a la temática poética del mismo? ¿Cómo ha variado?

9.2 AEC – No sabía que tenía un público.

10.1 WRS - ¿Qué otros proyectos creativos tienes pendientes?

10.2 AEC – Si te digo pierdo.