Dom11192017

Last update11:34:46 AM

  • ja-news-1
  • ja-news-3

Lionel Santiago Vega: un tema de letras, amor y militancia

  • PDF

altSu padre le regaló una antología de literatura clásica, sin sospechar que, andando el tiempo la poesía establecería una hegemonía noble y transparente que no le abandona y que siempre le hace llegar al mismo pórtico, ley de gravedad en este oficio: el conocimiento. Tal vez, como a James Joyce, todo ese territorio de poemas, y relatos se desbocaron sin remedio en un continente íntimo que, una vez descubierto, le daría la posibilidad que ahora sustenta en la vanguardia. Pero también-debe recordarse-la lectura de “En la brecha” de José de Diego de los labios de su padre, cuando en el teorema de luchar y sobrevivirlo todo, lo escuchaba intentando superar el dolor de una operación reciente, sucedió lo que ahora es su presente y su futuro, más allá de lo que no ha querido imaginar. Caben lecturas, caben vivencias, de amor o miedo, de política y revolución, de poesía desde todo y con rumbo mundo.

Lionel Santiago Vega lo cuenta todo, bueno, es un hogar de letras que ya hace mucho tiempo construyó en él, y que le cobija como uno de nuestros importantes poetas. Su lectura en aquél libro que nos llegó a las manos “Esquizofrenia Momentánea” marcaba, para mí, un singular tranvía de expresión; había una fuerza, un desenmascarar lo ya conocido, una voz ansiosa de ser como el agua: vivirse y extenderse. Lo fue, cuando su padre, de nuevo, le exhortó a memorizarse las líneas inmortales de Segismundo en “La vida es sueño” de Calderón de la Barca, anunciándole que tendría un premio; un premio que todavía recibe cada día al enfrentarse a sus nuevas letras, las letras que habría de escribir, y las que esperan su turno, en el papel blanco en abismos.

Con naturalidad, uno de sus aguafuertes nos comenta:

“En fin siempre escribí, pero no compartía mucho lo que escribía hasta que llegué a la universidad. Al escuchar a una profesora de español decir que a la gente “no le gusta la poesía y solo le interesan los poetas muertos” tuve que ripostarle. De ahí surgió el primer colectivo en el que estuve “Entre líneas” donde estuvo, entre otros, Enrique Jiménez quien recientemente publicó su primer libro, Mariposa quien también ha publicado algunos poemarios y Cairo Marte mi hermano y mano derecha en muchas cosas quien además de ser poeta es mi “go-to” person” para arte. Estos, junto al proyecto “Algo que decir”, fundado junto mi hermano Abel D’Andrea, las “Musas Descalzas y la música con la que crecí, han sido tal vez la mayor influencia que he tenido en mi quehacer literario”

Fui testigo, de ese evento en la poesía contemporánea que representó “Algo que decir” donde Abel D’ Andrea poeta mayor y luminoso, junto a él, establecían el tablero de las grandes temáticas, que, más que grandes eran urgentes. Así lo conocí, lo sigo conociendo, y ha llegado un “siempre’’ que ya no es preliminar: un poeta en plenos poderes:

“En cuanto a temática de poesía es algo difícil para mí el decir un tema en especial. Quizás podría decirse que mi poesía es “confesional” pues una de las cosas por las que escribo es porque me es útil como herramienta de auto examen. Cuando escribo poesía sobre el amor tiendo a ser un romántico de lo peor (mi madre me arrullaba con canciones de José José y yo soy el producto de mis circunstancias) y todavía me quedan algunos poemas de corte espiritual y político en las costillas. El issue es que yo escribo todos los días, y aunque no todo es bueno o publicable trato de escribir de todo porque la poesía es un placer que trato de llevar conmigo a todo lo que hago.

Debe haber alguien mucho mejor capacitado para examinarlo desde el punto de vista literario pues creo que la respuesta más sencilla sería “todo”. Para mí la poesía no está tanto para definir y si para preguntar. Desde la poesía se analiza y se contesta; claro está. No obstante, contestando haciendo extrapolaciones desde mi área de estudio (trabajo social), veo un mayor potencial en la poesía como una herramienta para el llamado, como arma de paz, resiliencia, resistencia y empoderamiento” Nos comenta Santiago Vega, quien con mucha actualidad, lleva una página en la redes sociales, necesaria para ver y escucharse a la que ha llamado “Te hago una propuesta” suscrita “Soy San Vega” y en ella, nos brinda su voz junto al poema, abriendo puertas a otros autores para ganar un reparto en esta gran literatura de todos los días.

Hay algo más, “que decir” en este rumbo:

“Hablando de empoderamiento, esto es una de las cosas por las cuales creo en el trabajo colectivo y en la autogestión del artista independiente. “Algo que decir”, por ejemplo, comenzó como un colectivo y ha ido cambiando a una hermandad de artistas independientes que trabajamos juntos cuando es posible/necesario/urgente. Pienso que el trabajo en grupo puede sacar lo mejor de cada uno cuando se trabaja en grupo dejando los egos de lado. Además, en un momento histórico donde uno puede comunicarse con mayor facilidad y hay un gran caudal de herramientas y conocimiento corriendo por la libre es algo tonto privarse de la posibilidad de una mejor creación artística solo por no afiliarse de una forma u otra a compañeros/as que puedan enriquecer nuestra labor literaria”.

Siempre, hay un proyecto donde reinventarse, nacer, renacer, inspirar y dar por inspirados. Lionel Santiago Vega “San Vega” nos comenta su próximo kilómetro en esa vuelta que siempre nos da el poema:

“El proyecto que estoy trabajando actualmente, hablando de trabajo colectivo, es el poemario transmedia titulado “Topografía de mujer”. Este poemario, donde toco el tema del cuerpo femenino está trabajado el texto en formato audio y acompañado de imágenes y lo estoy subiendo, poco a poco a través de soysanvega.bandcamp.com aunque yo escribí el texto, es un trabajo en colectivo pues primero hubo la parte de investigación/estudio y muchas compañeras estuvieron releyendo el texto, clarificando etc. Luego es necesario reconocer a lxs artistas, músicos, fotógrafos/as y compañeras que se ofrecieron para modelar en el proyecto. Además, estoy trabajando talleres para enfrentar el bloqueo creativo y otras cositas en el tintero como la reedición de mi primer poemario “Esquizofrenia Momentánea” y otros proyectos enfocados a explota mejor las redes sociales para presentar a un mayor público mi trabajo y el de otros compañeros.

Yo creo que la trascendencia se mide en retrospectiva. Eso sí, hemos sobrevivido y eso, en una colonia, ya es señal de cierta trascendencia. Por otra parte, la capacidad de publicar (tanto en texto como en digital) permite una mayor cantidad de referentes para el futuro. Ahora nos toca a nosotros pulir nuestras herramientas para que logre ser notado”

Foto: Ricardo García