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Get Out o el cine independiente afro-americano en [nueva] época de gloria

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altaltLa importancia de que se le concediera el premio de mejor película del año a Moonlight (Dir. Barry Jenkins, EE.UU., 2016) no sólo estriba en reconocer los méritos de un filme extraordinario. Es también un homenaje al cine independiente realizado por miembros de las comunidades históricamente marginadas de los EE.UU., siendo este el caso de la comunidad afro-americana. Si a eso usted le suma, que se trata de un filme independiente de Miami, Florida, la ecuación se hace aún más interesante y profunda.

Ante el reconocimiento que se la hace Moonlight, estrena en Puerto Rico una película supuestamente de terror, llamada Get Out (Dir. Jordan Peele, EE.UU., 2017). Uno ve los cortos de la película, y dice “o mi Dios” que cosa. El joven negro, Cris Washington (Daniel Kaluuya), enamorado de la joven blanca Ros Armitage (Allison Williams), va a visitar a los padres de esta, en su casa/hacienda en Alabama. Allí se encuentra con el Sur, el duro Sur de los EE.UU. donde los sirvientes son literalmente hablando, esclavos.

El padre de la novia, Dean Armitage (Bradley Whitford), un médico neurocirujano, y la madre una psicóloga, Missy Armitage (Catherine Keener), son gente adorable, aunque extraña, Entonces estos celebran el encuentro anual de la familia, y llega el hermano, Jeremy Armitage (Caleb Landry Jones), otro adorable extraño. En ese momento descubrimos que, realmente hablando, la familia tiene un culto de adoración a los negros, y desean utilizar la fuerza de estos, para lograr, casi casi, la vida eterna.

Desde la mirada anterior, se trata de una película de suspenso y un thriller más. Ahora bien, lo que realmente logra hacer Peele, quien dirigió y escribió la película, y la produjo en 28 días, es contar la historia del prejuicio racial, el histórico y el contemporáneo, a partir del amor de nuestros días. En esta medida, la película es una contribución interesante, en la cual regresamos a lugares comunes de nuestro pasado, donde el prejuicio racial reina, y la película nos da otra mirada, sobre todo un cambio de mirada, y nos pone en perspectiva del valor de la mirada afro-americana a ese espacio común.

Peele, un joven actor, cineasta, comediante y guionista afro-americano, se considera un bi-racial. Su padre afro-americano, su madre blanca. No obstante, se asume como negro y se integra a la comunidad afro-americana, y a partir de ahí hace su contribución artística. Según él, la película que lo inspiro fue Night of the living dead (Dir. George Romero, EE.UU., 1968), un clásico del cine de los zombies, pues en la misma uno de estos era afro-americano, y nunca tuvo historia que contar en la película. Ahora bien, nos parece que, realmente hablando, el talentoso Peele, a sus 44 años, realmente lo que hace es reinterpretar la clásica película Guest who’s coming to dinner (Dir. Stanley Kramer, EE.UU., 1967). Ambas películas importantes por decir lo mínimo, pero en el filme de Kramer se aborda por primera vez las relaciones inter-raciales, lo cual vuelve abordar nuevamente Peele en su filme. Esto, sin mencionar la notoria contribución que al tema ha hecho el cineasta neoyorquino Spike Lee en su no menos clásico filme Jungle Fever (Dir. Spike Lee, EE.UU., 1991).

Entonces, Peele le pone sabor a una película de poco presupuesto valorada en $4.5 millones la producción, y la cual en dos semanas había ya cotizado cerca de $90 millones en ventas. Un genio Peele, pero una genialidad del cine independiente afro-americano, el cual todo indica, se está saliendo de los grandes estudios para producir lo que les parece, y luego insertar el producto en la industria de la distribución y mercadeo.

Get out es una película de terror refrescante. Sobre todo, porque Peele, comediante por naturaleza, supo insertar correctamente varios elementos de la cultura afro-americana y de la alegría de esta comunidad. Hay que verla.