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Black Panther o simplificar la historia entre [negros] buenos y malos

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altSí la fui a ver. Que tal, fanático de los comics también. Sean DC o sean Marvel, o sea el criollo Jibaro Samurai, los sigo. Por lo tanto, es mandatorio ir a ver la última puesta en escena, Black Panther (Dir. Ryan Coogler, EE. UU., 2018). Contrario a todo término, es una gran película, no por su simpleza, sino por su complejidad.

Primero el director Coogler. Joven Afroamericano, quien, en su tercera película, y segunda sobre comics de Marvel, se ha consagrado como un director de talentos y galones. Ahora bien, todo en su vida comenzó con la película Fruitvale Station (Dir. Ryan Coogler, EE. UU., 2013), la cual lo consagró como un director emergente con pensamiento crítico. Un filme de la violencia institucional de policías blancos contra jóvenes afroamericanos.

Luego está Marvel, empresa generadora de imágenes en formato de comic (historietas de dibujos) las cuales se confunden a veces con novelas gráficas, siendo ambas parecidas pese a que son distintos los géneros. Luego está Marvel Studio, que hace de los comics películas, y en esta ocasión se trata de la edición fílmica número 18. La misma, posiblemente la más exitosa, sobre super héroes de origen africano.

Tercero está la historia: una pelea entre hermanos de un reino africano llamado Wakanda (lo más cercano a la historia del reino de Lesotho, país soberano enclavado en las montañas de África del Sur); donde los personajes hablan zulú o un tipo de lengua dentro de la familia Jabari (lo más cercano a las lenguas Nguni del sur de África en la región de África del Sur).

Luego está la historia: crisis en el reino de Wakanda. Esto suena, literalmente hablando a varias historias mezcladas por los escritores/guionistas Ryan Coogler y Joe Robert Cole, ambos afro americanos, frente a los creadores del comic, Stan Lee y Jack Kirby (QEPD). Es cómico porque los dos primeros son nacidos a fine del Siglo 20. Los dos últimos, los creadores, son nacidos a principios del Siglo 20, y ambos son caucásicos. En este junte generacional y de razas, se inventaron una historia que nos confunde con los viejos debates entre Malcom X y Martin Luther King; por otro lado, en la radicalización de la lucha racial con el partido político de los Black Panthers, el cual se fundó en el 1966 en Oakland, California. O simplemente nos recuerda las pugnas violentas callejeras entre las pandillas de los Bloods y los Crips. ¿Les suena?

Pues bien, finalmente la película. La película inicia en algún momento del ayer, en el Siglo 20, en la ciudad de Oakland, California, cuando en un encuentro de la familia real de Wakanda, hay una pugna entre los herederos al trono de dicho reinado, y muere el “negro malo” y prevalece el “negro bueno”. El resto sin lugar a duda Marvel, Disney y Hollywood.

El gran acierto de la película Black Panthers es la complejidad de la trama de juntar distintas generaciones y distintas historias a la vez. Es África, es Lesoto/África del Sur, es la conflictividad racial en California/EE. UU., es la vida de los súper héroes. Es también, un cine hecho por y para los milenios en los EE. UU. Estos, distintos a los Baby Boomers, ven el racismo de otra forma, un tanto en toque menor, aunque reconociendo la falta de visibilidad del hombre y la mujer negros. Por eso el éxito de la película – aunque sea en muñequitos o en la vida real, todos somos iguales.

Deben ir a ver esta película, la cual no tiene que ver nada con la lucha contra el racismo, aunque tiene todo que ver. Realmente hablando, la película es sobre una crisis interna en el reino de Wakanda. En otras palabras, la película se puede leer como una crisis entre los Bloods y los Crips en Oakland, o como el racismo institucional policiaco de blancos contra negros, o como los disturbios del 2017, que se dieron entre los blancos supremacistas y los afroamericanos.

En fin, Hollywood puede ser más complejo que una tesis doctoral a veces. Con un reparto extraordinario de actores y actrices afro americanos, en su casi totalidad, habría que destacar a Chadwick Boseman (T-Chala), Michael B Jordan (Erik) Lupita Nyong’o (Nakia) y Danai Gurira (Okoye).

Black Panthers es una gran película. Un gran acierto. Una gran mezcolanza que ha probado ser exitosa en todos los indicadores. Vaya a verla.