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Cold Pursuit o el cine de Noruega llega hasta nuestras costas

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altFui a verla por Liam Neeson. Entonces me encuentro que hace frio en la sala del cine y en la película. Cold Pursuit (Dir. Hans Petter Moland, EE.UU., 2019), es una interesante película de acción y suspenso, basada en una versión previa que hiciera el mismo director en Noruega. Buena idea, hacer una buena película en territorio e idioma nacional, y luego venderla en Hollywood. No está mal.

A Neeson (Nels Coxman) y su esposa Grace (Laura Derm) le asesina a su hijo Kyle (Michael Richardson). Todo esto en las montanas heladas de Colorado, donde él era el hombre que abre caminos en la nieve. Así las cosas, el asesinato de su hijo, se descubre, fue motivado por el trasiego de drogas, en particular cocaína en dicha región montañosa.

Lo mejor de la película es que en el trasiego de la cocaína no hay mexicanos. No está ni el cartel de Sinaloa, ni el de Juárez, ni los Z ni el Chapo Guzmán. Simplemente son hombre blancos americanos, y luego una tribu regional de indios americanos. En este sentido la película no avala ni apoya la política cultural de Donald Trump que hace de México un país terrible por las condiciones de la pobreza en que vive ese país, a la Roma (Dir. Alfonso Cuarón, México, 2018); o al estilo de Miss Bala (Dir. Catherine Hardwicke, EE.UU, 2019). En estas dos películas recientes, profundamente exitosas en los EE.UU, se reproduce la narrativa de Trump de que México y los mexicanos, es terrible.

En fin que la película se filma parcialmente en Noruega, lo cual hace de la nieve un evento magistral, mientras usted asume y relaciona que la calidad de vida en Colorado se está viendo afectada por el narcotráfico. Ya sea el regulado y libre del Cannabis, o el ilegal de la cocaína. Pero esa parece ser la línea subliminal de la película. Usted decide.

En fin, una película sencilla, donde lo más gracioso es el conteo de la muerte que hace el director Moland. Un tanto para recordarnos que más allá del place invocado por los usuarios, la industria de la droga ilegal (aún no sabemos de la legal) genera muchos muertos. En esta película tan sólo 36 personas fueron asesinadas. En algo me recuerda ese clásico filme de Peter Greenway, Drowning by numbers (Dir. Peter Greenway, Reino Unido, 1988), donde los muertos se cuentan.

Nada, es puro entretenimiento a partir de la muerte. Usted la ve si le gusta Neeson o la acción violenta.