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Ma o las heridas profundas del racismo en la adolescencia

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altHay directores que uno no se acuerda de su nombre no los registra, pero sí registra sus películas. Este es el caso de Tate Taylor. Un sureño de los EE.UU. que se dedica a hacer un cine sensible y bien pensado, y quien ha tenido más de un acierto fílmico, para una modesta, limitada, aunque efectiva puesta teniendo menos de una docena de títulos fílmicos. ¿Qué usted no sabe quién es Tate Taylor? Pues le acuerdo que entre otras películas hizo en The Help (EE.UU., 2011) y The girl on the train (EE.UU., 2016). La primera fue una película super exitosa donde se contaba la vida paralela de las empleadas domésticas negras frente a sus empleadoras blancas. Una película exitosa en todo, y que le dio a la actriz Octavia Spencer el Oscar por mejor actriz de reparto. La segunda, una extraordinaria película sobre el tema de la violencia de género, la cual, fue una interesante sorpresa económica, pese a que tuvo miradas críticas de la audiencia.

Pero hoy Taylor, quien viven en sur duro de los EE.UU. en Misisipi, en una hacienda esclavista preguerra civil americana, nos ofrece Get home safe Ma (Dir. Tate Taylor, EE.UU., 2019). En la película nos presenta a Ma (Octavia Spencer) en una actuación simplemente extraordinaria la cual le debe conceder una nominación para el Oscar de mejor actriz. Simplemente, extraordinaria su actuación. Pero también Taylor le da una oportunidad a Erika (Juliette Lewis) actriz de gran peso en la industria de cine, pero de inconsistentes actuaciones, quien en Ma, como la madre de Maggie (Diana Silvers), nos provee una actuación digna de merecer una nominación para mejor actriz de reparto.

Ahora bien, ¿por qué pensar en nominaciones? Pues bien, esta película como Moonlight (Dir. Barry Jenkins, EE.UU., 2016) nos sorprende por un guion sumamente creativo y original. La película cuenta la historia de Ma, quien se interesa por los adolescentes de la escuela local, y descubre que todos son hijos de sus compañeros de escuela, quienes en su momento todos la acosaron, la humillaron, y la vejaron, en parte por ser mujer, pero grandemente por ser una mujer negra, insegura y poco atractiva para el discurso hegemónico de la belleza.

De esta forma Ma, entrando por la puerta de la próxima generación, intenta superar las diferencias que tuvo con su propia generación, por vía de tratar [mal] a los hijos de esta. El resto es una película que deben ver, pues la historia del acoso racial/racista, está interesantemente presentada en la película; y como Moonlight, la puesta en escena del tema es simplemente original y persuasiva.

A manera de ejemplo, Ma saca a su hija de la escuela, por algo interesante: para evitar que la maltraten los jóvenes, hombres y mujeres, blancos. Interesante.

La película se sostuvo muy consistentemente hasta el desenlace. Luego la lógica de Hollywood se impuso. Tal vez consistente con otras películas de Taylor, como The girl on the train. Pero superado este desacierto, la película hay que verla. Es una importante contribución a superar el pasado racista de todos y todas, pero más que nada de los afroamericanos en los EE.UU. ¡Al cine a verla!