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!Sin Miedo!

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altLa Avenida Muñoz Rivera parecía copada por un millar de peces dorados nadando hacia un solo objetivo: comerse a un enemigo común.

-¿Qué mejor que una manada imparable de “peces dorados” para destruir la “Milla de Oro” reflejo de la explotación financiera y elitista de un país en quiebra?-dijo Fonsi.

-Estoy impresionado, carajo, ya era tiempo que el pueblo se levantara y decidiera combatir la corrupción y la infamia de este gobierno.-señaló Ricardo.

El centro financiero de Hato Rey con sus altos edificios, las calles congestionadas de tráfico y las aceras repletas de hombres y mujeres vestidos de forma elegante y ejecutiva, contrastando con los deambulantes y transeúntes de “menor jerarquía”, junto a los movimientos lentos y ruidosos del tren parecían un reflejo de algún sector capitalistas de las grandes ciudades metropolitanas del imperio.

Los planes para llevar a cabo la acción contra la Junta habían comenzado. Los miembros de la célula a cargo de monitorear las entradas y salidas de sus oficiales ya tenían diseñado el momento preciso para lograr el objetivo del secuestro.

Tal como acordado, la operación comenzaría con una gran manifestación frente a las oficinas administrativas de la organización y luego continuarían las protestas por una semana. Los manifestantes de las próximas actividades estarían vestidos con gafas oscuras del mismo diseño, camisetas de manga larga y gorras anaranjadas. Las mujeres con sus pelos recogidos y todos los hombres afeitados. No podían participar los que tuvieran tatuajes o señas distintivas visibles a simple vista. Los participantes debían tener la misma altura y constitución física. El propósito era que fuera difícil la identificación de ellos ante la eventualidad del secuestro de uno de los miembros de la organización. Todos estaban conscientes del reto que iban a enfrentar con las agencias de seguridad ante la posibilidad de no tener éxito con la operación.

-Coño, Fonsi, estuve visitando a Carlos a la cárcel federal. Sabes que era confidente de la policía. Traté de auscultar si él tenía información sobre las actividades que estaríamos realizando. Me dio la impresión de que no sabía, pero tengo mis dudas al respecto. El era parte del grupo universitario.

-¿Informaste a Federico sobre esta situación?- Sabes que un error de esa magnitud nos puede llevar a todos a la cárcel. Entiendo que debemos discutir este asunto con más detenimiento. No quiero arriesgar la vida de los compañeros envueltos en esta tarea tan peligrosa. Llevamos mucho tiempo planificándola. No sabemos quién más pueda estar envuelto con la policía.

-Me dijo que la policía está encima de Zuleika y mía. Nos están siguiendo y monitoreando a todos lados. Me imagino que tu estarás en la mirilla también junto a los demás compañeros.

-Lo sabemos, el funcionario “X”, Gonzalo y los policías que tenemos internos nos están informando sobre las actividades de inteligencia del Negociado de Seguridad. Sin embargo, por esa razón es que los miembros de las distintas células de nuestra organización no se conocen. Los compañeros que participarán en las manifestaciones de esta semana no tienen detalles de la operación. Solamente saben que estaremos llevando a cabo unas protestas contra la Junta.

-Fonsi, tengo mis dudas con este ejercicio. Pienso que debemos suspenderlo hasta que la discutamos a fondo con los demás compañeros a cargo. Temo por lo que pueda pasarle a Zuleika y eso me está preocupando todos los días. No dejo de pensar en los compañeros que están con nosotros y lo que pueda ocurrirles.

-¡Sin Miedo!, puñeta, no quiero que te acobardes a última hora. Construiremos una patria nueva, aunque nos cueste la vida. Sin quieres luchar contra las fuerzas del imperio tienes que tener los cojones para aguantar lo que venga. De lo contrario te retiras ahora.- respondió Fonsi con coraje.