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“No sé escribir sino desde la honestidad, que suele ser incómoda.”

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“El intercambio con los escritores del país y del extranjero fue invaluable. El Festival de la Palabra es una gran celebración de las letras, su alcance, así como su potencial. Espero que tenga muchas ediciones más, que lo sigan apoyando. Antes del festival fui invitada a visitar dos escuelas en Toa Baja, una intermedia y una superior, en las que tuve la oportunidad de despertar la curiosidad, así como el amor por la literatura en los estudiantes. En adición, fue hermoso colaborar con los maestros. Hay tanto por hacer y hay gente trabajando por una mejor sociedad.” Comenta la poeta Karen Sevilla sobre su experiencia en el Festival de la Palabra 2012.

 

No llega a los treinta años y conversa con la madurez y seguridad de quien ha vivido, reflexionado y autoanalizado durante muchos calendarios atemporales. Karen Sevilla, además narradora y bloggera, es de las mujeres que cuando llega a la actividad se queda con el sitio, de personalidad elegante, decidida y fuerte, con espacio a su contagiosa simpatía y espíritu solidario. Su espacio en el mundo literario ya se perfilaba desde muy niña, cuando ya jugaba a presentar libros, escribir novelas y sumergirse en la magia de la palabra. Y es que desde muy temprana edad esta ensayista bayamonesa, leía y sentía en la piel de sus meditaciones, emocioniones, todo el universo que nos ofrecen los libros de autores como Cortazar, Onetti, Borges, Poe y otros, y hasta filosofía política.  Ahora es ya una escritora reconocida en Puerto Rico, por su creación literaria honesta y valiente.

Nacida en Bayamón, Puerto Rico (1983), es egresada de la Universidad de Puerto Rico-Río Piedras y de N.Y.U. (Programa Graduado de Escritura Creativa en Español). Fue ganadora ex aequo del Certamen de Cuento del periódico El Nuevo Día en el 2006. Ese año publicó la plaquette Sesión 2, poesía y en el 2010, bajo el sello Sótano Editores, el poemario El mal de los azares, que obtuvo el 1er  Premio de Poesía del II Certamen Interuniversitario de Literatura, de la Universidad de Puerto Rico (2009), así como una mención de honor del Premio PEN Club-Puerto Rico (a las mejores publicaciones del 2010). Varios de sus poemas han sido traducidos al inglés, italiano y uzbeco. En 2011, la Sociedad de Poetas Vivos de Puerto Rico realizó un recital en torno a su obra. Fue una de las escritoras invitados al Festival de la Palabra 2012. Modera su blog literario Desmesuras (www.karensevilla.com). [La foto de la autora es de Isabel Cadenas Cañón]

 

Retrato de la levedad de una alcoba

Dame más de ese extraño hábito
que reconozco entre tus órbitas.
Regálame ausencia,
quiero conocer los límites
que encajan en los oídos
y condensar en todo aquello que llama
en los rincones vacíos de la cama
sin nombrar mis días.
Soy todo aquello que me huye, por ende, vasta.
Sé cuán liviano es el aliento
prefiero pensarme verso y no callar.
Conversar con espejismos
cuando la voz es reducida a susurro
rebotando entre paredes
única compañía en noche
puede ser
que las sábanas se inunden de extrañeza,
que sean inmunes al peso de un solo cuerpo.
No llevarme a otro lugar
para ver que no está mi huella en el colchón
es creer que no pertenezco a lo leve
y menos aun
que no conozco al aire.

K. Sevilla

Ana María Fuster: ¿Cómo llegaste al mundo de los libros? ¿Cuándo sentiste esa necesidad de escribir?

Karen Sevilla: “Comencé de niña, cuando cobré conciencia de que, a pesar de mi aislamiento, no me encontraba sola. Fuera de las horas en el colegio no tuve muchos compañeros de juego. Tengo dos hermanos mayores que nunca quisieron jugar conmigo, pero para mi fortuna nunca me aburría y aún sigue siendo así. Mi imaginación siempre ha me acompañado, al igual que las palabras –interminables en mi mente– y el amor a la lectura.

“En la casa de mis padres había una biblioteca. Era el sitio más solitario de la casa y mi favorito. Me la pasaba organizando los libros, desempolvándolos, aprendiendo los nombres de los autores y sus biografías, familiarizándome con las ediciones de las casas editoriales, leyendo textos que no eran apropiados para un niño. Llevaba a ese cuarto los peluches y las muñecas que más me gustaban para que fueran los espectadores de las presentaciones de libros que les hacía. También jugaba a que era abogada de defensa y los juguetes componían el jurado.

“Cuando me cansé de ambos juegos, me pregunté cómo sería presentar un libro escrito por mí y qué tal si en los estantes, entre los libros de los autores que admiraba tanto, hubiera libros de mi autoría. Busqué una libreta de líneas entrecortadas y escribí una novela, que en realidad fue un cuento largo titulado Rosalía.

“Se trataba de una huerfanita ciega que vivía en un convento, que también hacía las veces de orfanato, y su juego favorito era inventarse el mundo. Mientras escribí el cuento reinventé el color azul. Este era, según la protagonista, el color de un perrito que vivía en el patio del orfanato y que jugaba con ella durante las horas de recreo. Ideé para ella una hermosa familia que la visitaba durante sus horas de sueño, que su monja preferida era una bella doncella que escondía largas trenzas bajo su toca y manto, que las burlas de algunas de sus compañeritas no le dolían tanto ya que éstas estaban más ciegas que Rosalía. Sin embargo, estuve tan envuelta con la trama que en la misma ocurrieron cosas inesperadas como la muerte a golpes del perrito en el patio del orfelinato y que cerca del final de la historia Rosalía tuvo un poco de visión, lo suficiente para ver que el mundo era muy distinto de lo que ella había imaginado por lo que prefirió mantenerse con los ojos cerrados.

“Escribí otras ‘novelas’ que acomodé en distintas tablillas; aunque sabía que mis libros eran malos, era incapaz de señalar las razones. Algo parecido me ocurría con los textos de grandes autores, me gustaban muchísimo pero no los entendía, ni sabía por qué los prefería. Con esto deduje que si quería mejorar como escritora debía refinarme como lectora, mas hacer un gran esfuerzo por entender a los demás y a mí.”

 

AMF: Esto lleva a preguntarte, ¿cuáles fueron esos primeros libros te marcaron como lectora y escritora? Y para no quedarnos con la curiosidad, ¿qué estás leyendo actualmente y nos recomiendas?

KS: “Tengo recuerdos bonitos de mi lectura de La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca y de Los pazos de Ulloa de la condesa Emilia Pardo Bazán, a eso de los 10 u 11 años de edad. No obstante, el primero con el que tuve una fuerte conexión fue Veinte poemas de amor y una canción desesperada de Pablo Neruda. Leí el poemario también en la preadolescencia.

“A los 17 años ya llevaba un par de años viviendo fuera de la casa de mis padres, no por rebeldía sino por otras circunstancias. La adultez me sorprendió cuando menos lo imaginé. Los libros y la escritura me ayudaron a lidiar con ese desfase, así como a liberarme de rencores, victimizaciones, indiferencia y, como mencioné anteriormente, de la soledad. A esa edad también fui operada en Filadelfia de la columna vertebral y de un tumor en una pierna. Estas intervenciones me dejaron postrada en una cama durante meses y caminando con dificultad por más de un año. Por estas y otras razones no terminé la escuela superior de un modo tradicional y viví una temporada junto a mis abuelos maternos que me regalaron la biblioteca de un tío que falleció cuando yo era muy niña.

“Acostada día y noche, negándome a tomar los medicamentos para el dolor, preferí medicarme con los cuentos de Julio Cortázar. Me sumergí en la imaginación y erudición inconmensurables de Jorge Luis Borges. Me enteré de que un amigo de César Vallejo podía hacer ceros de madera desde su distancia. Aprendí a amar y a perder como los personajes de Juan Carlos Onetti. Me encontré liberada de traumas en la trasparencia del lenguaje de Virginia Woolf. Caminé sin dificultad por un gran salón tras algún personaje de Edgar Allan Poe, mas supe que la perfección existía y que estaba en los libros de Juan Rulfo. Sin embargo, las lecturas de los libros de Hannah Arendt, Franz Fannon y de varias antologías de filosofía política me llevaron a estudiar ciencias políticas en la universidad; en ese entonces preferí mantener la literatura como un ‘placer privado’. No tan privado ha sido el entusiasmo que he querido transmitir en los talleres literarios que he ofrecido, o cuando he hablado con grupos de lectores y estudiantes sobre la diferencia que la lectura y la escritura pueden hacer en nuestras vidas.

“Acerca de los libros que estoy leyendo, estoy por terminar el poemario Volar sin alas de la puertorriqueña María Juliana Villafañe, así como los cuentos Tres senderos hacia el lago de Ingeborg Bachman. De los libros que he leído recientemente recomiendo, del género de cuento, Doce versiones de soledad de Janette Becerra, Secreciones, excreciones y desatinos de Rubem Fonseca y El lobo-hombre de Boris Vian; las novelas Flor de ciruelo y el viento de Rafael Acevedo, Libro de plumas de Carlos Labbé y The Journey to the East de Hermann Hesse; los poemarios Moneda de sal de Rafael Acevedo, Querido voyeur de Johanny Vázquez Paz, The Triumph of Aquiles de Louise Glück y The Waste Land and Other Poems de T.S. Eliot; en adición, el tomo de ensayos The Art of the Novel de Henry James.”

 

AMF: Tu poesía está cargada emoción, pasión y erotismo. ¿Cómo trabajas la sexualidad en tu poesía? ¿Crees que existe aún en el siglo XXI un tabú hacia los temas del erotismo y la sexualidad?

KS: “No sé escribir sino desde la honestidad, que suele ser incómoda. Aunque no todo lo que escriba sea autobiográfico, mis textos se alimentan de la cosmovisión de mi prójimo y de la mía. Aun cuando trabajo la realidad por medio de metáforas, el texto, el sentimiento y la propuesta tienen que convencerme y satisfacerme como lectora, ya que no puedo convencer a nadie de lo que no me convence. En cuanto al tono de mi poesía, la pasión o erotismo que pueda tener, los mismos son determinados por los poemas en sí, por lo que éstos buscan expresar.

“Más que trabajar la sexualidad, prefiero explorar la sensualidad en mis poemas. No obstante, cuando de sexualidad se trata, hago lo posible por deshacerme de preconceptos, pudores y caprichos para poder abordar el tema, según el poema lo necesite; ya sea con amor o con indiferencia, con candor o con violencia. Hace poco participé en un *debate sobre erotismo y diversidad en la literatura con Dany Laferrière, Anna Lidia Vega Serova y Elloy Urroz, en el marco del programa del Festival de la Palabra. En el debate coincidimos en que aunque estos temas aún causen pudor, seguirán siendo de gran interés y disfrute.”

 

[*Karen se refiere al excelente debate que fue de los sublime a lo divertido de la naturalidad: Entre sábanas y palabras: erotismo y diversidad en la literatura. Contó como moderador con Emilio del Carril, y participaron: Anna Lidia Vega Serova (Cuba-Rusia), Eloy Urroz  (México, nacido en NY), Danny Laferriere  (Haití) y Karen Sevilla  (PR), allí Karen Sevilla también comentó:

“… en el tema del erotismo, la sexualidad y el amor lo que más me interesa es la intimidad, la vulnerabilidad y el deseo … gracias a la llamada moralidad apreciamos más esos momentos de descubrimiento, de ir rompiendo con los preconceptos …  la sexualidad es otro tipo de lenguaje, de comunicar…” 6 de octubre de 2012, Festival de la Palabra*]

 

AMF: Aunque la mayoría te conoce como poeta, también dominas la narrativa, ¿qué diferencias nos puedes mencionar entre la Karen poeta y la cuentista? ¿Cómo construyes tus personajes?

KS: “La forma en que abordo cada género es distinta, pues exigen cosas diferentes. A pesar de esto, he publicado series de poemas que considero bastante narrativos como los de la primera parte de El mal de los azares. Esto también pasa en poemas como “Escena IV” y “Racconto”; de hecho, el término racconto se emplea para escenas retrospectivas, por lo general extensas y contadas con lujo de detalles. Además, en la ficción también puede haber poesía.

“Mis primeras publicaciones fueron cuentos. Recuerdo que varias personas me preguntaron si también era poeta, pues encontraban poesía en mi prosa. Admito que en ocasiones al leer mi poesía y mi narrativa, tengo la impresión de que esos textos provienen de dos escritoras distintas: una poeta y una narradora. Al menos no tengo la impresión de que ellas estén en contienda.”

 

AMF: Entramos ahora al mundo virtual y bloggero. Realizas gestoría y periodismo cultural a través de tu página web Desmesuras en http://www.karensevilla.com/ que mantienes constantemente actualizada.  ¿Cuándo comenzaste  a desarrollar tu portal?  ¿Qué te motivó a crearlo? ¿Qué otras páginas de autores visitas con regularidad y nos recomiendas?

KS: “Escribo en mi blog “Desmesuras” desde el 2007. Puerto Rico tiene una vibrante vida cultural y quise documentarla en mi página, así como publicar ejercicios de escritura y comentar sobre los libros que leía. Me propuse explorar los elementos de la experiencia virtual de la lectura. En mi blog hay microensayos, cuentos breves, fragmentos de novela, artículos, poesía, vídeo poemas y reseñas que quise complementar con fotos, arte y ‘música para escribir’. Tengo lectores de Puerto Rico, Ucrania, EE.UU, España, China, Costa Rica, Francia, México, Argentina, Brasil… Me encanta que mi página sea un puente para la cultura y la literatura, sobre todo para la de mi Isla.

“Leo con regularidad y recomiendo el blog “Microrréplicas” de Andrés Neuman, “No hay tal lugar” de Cristina Rivera Garza, “Moleskine Literario” de Iván Thays, “Lugarmanigua” de Mayra Santos Febres, “Bodegón con teclado” de Lilliana Ramos Collado, “Boreales” de Yolanda Arroyo, “Dossier de artículos” de Patricio Pron y así como la revista virtual “Letralia” que dirige Jorge Gómez Jiménez.”

AMF: La gestoría cultural es una forma de camaradería con nuestros colegas. ¿Crees que en Puerto Rico hay solidaridad entre los escritores? ¿Cómo ves el panorama actual de la literatura puertorriqueña?

KS: “Considero que en Puerto Rico sí hay solidaridad entre los escritores, pero podría haber más. Fui parte del Colectivo Literario HomoerÓtica prácticamente desde su inicio y siempre me estremeció la cofradía y calidez que imperó en el grupo. Por otro lado, comencé a publicar en el 2006 y me he topado con una diversidad de actitudes y temperamentos entre los escritores del país. Es lamentable observar cómo, en ocasiones, el éxito se castiga. No obstante, siempre hay compañeros que se apoyan entre sí y que sienten que crecen en conjunto.

“Es evidente que el panorama de la literatura puertorriqueña está expandiéndose y renovándose. Las nuevas tecnologías han ayudado a la difusión de las obras de muchos autores y al desarrollo de sus carreras, mas proyectos como el Festival de la Palabra han despertado un mayor interés por las letras puertorriqueñas en el extranjero. En Puerto Rico se sigue apostando por los libros y sus autores, la creación de nuevas editoriales como Erizo, Libros AC, Folium, La Secta de los Perros, Sótano Eds. y Rouletta –de próxima circulación–, por nombrar algunas, lo demuestran. A pesar del cierre de grandes librerías, la literatura del país sigue creciendo, circulando, generando ventas, ganando lectores y abriendo paso a nuevos escritores sin importar su preferencia sexual, género o edad.”

AMF: Los escritores somos muy celosos en revelar nuestro material inédito, pero me atrevo a preguntarte, ¿en qué proyectos literarios te encuentras en la actualidad?

KS: “No me gusta hablar de lo que traigo entre manos, pero me siento satisfecha con un par de manuscritos que he logrado terminar. Me mudé de vuelta a Puerto Rico en diciembre, luego de haber vivido dos años y medio en la ciudad de Nueva York. Durante mi estancia en la metrópoli escribí mucho y comencé varios proyectos literarios, pero no logré terminar ninguno. Estuve muy ocupada sobreviviendo en la ciudad, asegurándome de terminar mi posgrado a pesar de no contar con suficiente asistencia para costear los estudios. Aunque la escritura y lectura me han ayudado a nivelarme durante gran parte de mi vida, considero que la escritura se nutre de quien la escribe y durante mi estadía en Nueva York la mía se alimentó de mi inestabilidad e incertidumbre. Afortunadamente, muchas cosas han cambiado y llevo lo mejor de esa experiencia neoyorkina.”

AMF: ¿Dónde te visualizas de aquí a veinte años, por decir en un futuro no muy remoto?

KS: “Prefiero no visualizarme en algún lugar, sino en ciertas condiciones. Sosegada, conforme con el esfuerzo hecho por desarrollarme como escritora y por promover la cultura de mi país, satisfecha con la forma en que traté al prójimo; saber que me eduqué cuanto pude y que me ocupé de transmitir ese conocimiento. Además, con media melena canosa y larga, practicando Tai-Chi tres veces en semana y con un bosque de bonsáis ya cultivado.”

Principio de propiedad

Devino la extrañeza. La carne
que otra vez será
como es el equilibrio en las cosas
que se desprenden
por su peso, una falsa
Gestalt más bella en sus partes.
Dejaré para teoría lo que quede
de tus poros; lo sobrante
entre tu piel y mi lengua
políglota. Porque tus canas
cederán entre estos dedos
versados en las simples
formas de tu Todo.”

Karen Sevilla

 

Nos despedimos, no sin la promesa de volvernos a reunir a conversar sobre la vida, los libros, los sueños apalabrados en esta isla creativa que encuentra una esperanza en jóvenes solidarios y comprometidos con la cultura de alto vuelo como Karen Sevilla. ¿Y por qué no? Retomar la historia de Rosalía desde la madurez y publicar la novela que escribió en su niñez desde la madurez actual. Esperamos pronto más proyectos, poemas, cuentos novelas y noticias librescas suyas.