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“Inmigrantes invisibles: un (breve) análisis de los inmigrantes chinos en Puerto Rico y su [_]representación en la literatura puertorriqueña”

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alt“Tell me, you still putting chinamen in jail for spitting in the laundry?”

Roman Polansky, Chinatown

En el diario vivir de los inmigrantes se identifican situaciones en las que estos padecen diversas formas de maltrato y discriminación, las cuales son reproducidas por el Estado y por la sociedad. (Nina, 397). Los artista y los escritores, como integrantes de la sociedad, no están exentos de representar en sus obras artísticas ese mismo discrimen. En la mayoría de los casos se puede argumentar que ese discrimen manifestado por los integrantes de la sociedad o por los artistas es uno consciente, pero existen los casos de los autores que sus obras reflejan prejuicios a raíz de su subconsciente.

Por diversas razones lo único que presentaré en este escrito será, como adelanta su título, un breve análisis del "status migratorio" de la representación artística de los inmigrantes chinos en la literatura puertorriqueña, específicamente algunas obras narrativas publicadas en los pasados años que contienen personajes principales o secundarios que son inmigrantes chinos residentes de/en Puerto Rico.

Para poder hacer dicho análisis, me veo en la obligación de repasar ciertos conceptos. La Dra Ruth Nina-Estrella en su ensayo “Inmigración, discriminación y educación intercultural” publicado en el libro Puerto Rico y los derechos humanos: Una intersección plural (Ediciones Callejón; 2011, Primera edición) nos recuerda que “[a]nte los flujos migratorios, las sociedades receptoras han transformado su tejido social, al tener diferentes grupos culturales y étnicos en convivencia e interacción social. En este contexto, el otro, en muchas ocasiones, es asumido como inferior frente a la identidad dominante de la sociedad. Esta desvalorización del inmigrante se expresa mediante el prejuicio, la discriminación y el estereotipo. Estas expresiones que intentan proyectar la inferioridad del otro forman parte del constructo de la intolerancia”.

Para la mayoría de los puertorriqueños, cuando se piensa en un hombre o mujer inmigrante se piensa en una dominicana. Tiene rostro de mujer. Esto no sale del vacío. Según el censo del 2010 en Puerto Rico residen legal o ilegalmente (con permiso o sin permiso por aquello de ser políticamente correctos) cerca de 68 mil hermanos y hermanas dominicanos. Si tomamos en consideración que no todas las personas participan del censo por miedo a persecución y, si somos justos con la realidad de un margen de error, podríamos decir que la población dominicana en Puerto Rico equivale a entre un dos y un cuatro por ciento de la población de Puerto Rico.

Esa población de inmigrantes/emigrantes de los dominicanos son los que más notamos porque interactúan con el resto de la población puertorriqueña en áreas como la construcción, la cocina y tareas domésticas, pero ciertamente, en casos particulares, como lo son los chinos, interactuamos con ellos en los restaurantes de comida china. Esa realidad se ve reflejada en las novelas como Simone (Ediciones Corregidor, 2013) de Eduardo Lalo donde Simone (que en verdad se llama Li) es una joven china que trabaja como mesera en un restaurante chino y la novela Barra China (Libros AC, 2012) del escritor Manolo Núñez Negrón donde Yuga Wang es un inmigrante chino que trabaja como cocinero en un restaurante chino. Además de Osario de vivos (Terranova Editores, 2012) del suscribiente donde entre otras escenas dos puertorriqueñas asesinan a una bichota china de nombre Mama Lee en un restaurante chino, también tenemos la novela Flor de Ciruelo y el viento: novela china tropical (Folium Editores, 2011) del escritor Rafaél Acevedo donde en la página 3 el narrador dice que encontró el material de lo que parecía una novela “entre un montón de cajas y libros de cocina. Qué hacía en el almacén de un restaurante chino. [...]Aquél espacio cerrado servía de almacén y hospedaje para tres cocineros [chinos] recién llegados de Colombia”.

Tomando esta muestra no exhaustiva en consideración (Barrachina, Flor de Ciruelo y el viento: novela china tropical, Osario de vivos y Simone) como nos recuerda en su artículo la Dra. Nina, Puerto Rico es una sociedad multicultural donde conviven personas procedentes de diversas culturas en un mismo espacio geográfico. Es evidente que hay inmigrantes, pero ¿quién o qué hace ser un inmigrante en la ciudad? Y nos recuerda que “[e]n la cotidianidad, se le adjudican al inmigrante atributos que les son aplicados desde fuera como un estigma social. [...] De esta manera se le atribuyen, muchas veces, elementos como ser intruso, inferior, peligroso, y se culpabiliza de todos los males, especialmente de las presiones económicas supuestamente causadas por su presencia en tiempos de crisis.”(Nina, páginas 393-394).

Nina nos recuerda que “[t]odo acto de emigrar tiene un ciclo de vida que se compone principalmente de la decisión de abandonar el país de origen, el viaje migratorio, incluyendo el tiempo en los países transitorios, la llegada y estancia en la sociedad receptora y el posible retorno o devolución al país de origen. En la novela Barra China, Nuñez Negrón escribió que: “Lo han engañado. Al embarcar en el puerto de Quingdao había pagado la mitad del importe acordado y ahora han triplicado esa suma sin decírselo, obligándolo a aceptar un esquema de faenas a sueldo del que nunca podrá liberarse”.

Se presume, dentro de nuestros prejuicios, la llamada ilegalidad de la presencia de los inmigrantes: Entran por el mar, ya sea en barco, yola o lancha. Yuga Wang llega a Puerto Rico ilegalmente (sin permiso, sin papeles) dentro de un barco de carga. Yuga Wang no solo es un personaje que representa las miles de personas que entran ilegalmente (sin permiso, sin papeles), pero también a todas los inmigrantes que llegan a Puerto Rico (y por ende a Estados Unidos) en busca de un sueño pero a un precio que cuesta una deuda impagable y representa la triste realidad de la trata humana según la cita antes mencionada.

Nina, citando a Lalueza & Crespo, nos recuerda que las personas más vulnerables en este proceso de emigración son aquellas que no están documentadas de manera legal como residentes en el país al que se llega, los menores de edad y las mujeres.

En la novela Simone de Eduardo Lalo la personaje que mueve la trama, y es la razón del título, es una mujer china en Puerto Rico que viaja desde China a Hong Kong, de Hong Kong a Arecibo y de Arecibo a vivir a los altos de un restaurante Chino de la zona metropolitana. “Trabajaba seis días en el restaurante y lo había hecho desde los once años. Era una pariente lejana de la familia que poseía media docena de locales de comida china en San Juan y en varios pueblos de la isla. [...] Después de incontables peripecias, la madre logró llegar con Li a Hong Kong y desde allí, de todos los sitios posibles del globo, viajaron a Puerto Rico, gracias a las gestiones de unos lejanos familiares. Al llegar tenía seis años. [...]En la escuela y en la calle fue siempre ‘la china’. [...]Vivió con primos, tíos y entre ‘familiares’ de parentesco desconocido, en un hacinamiento atróz. Fue la única que aprendió a hablar y leer bien el español…”.

Citando a Salgado, la Dra. Nina nos recuerda que “[e]l emigrar implica reajustes en todos los aspectos de la vida y que es importante reconocer que si el acto migrar es un hecho personal, el proceso migratorio es un acto social. Los emigrantes se enfrentan a dos opciones en cuanto a la convivencia en la sociedad receptora: (1) decidir si su propia cultura es un valor a mantenerse en el nuevo contexto o si van a establecer relaciones con los miembros de la sociedad acogida. La combinación de estos elementos da la posibilidad de cuatro estrategias de aculturación: integración, asimilación, separación y marginación.

En el caso de la de Yuga Wang de la novela Barra China podemos decir que se integra a la sociedad indirectamente dado a que se relaciona con la cajera puertorriqueña y residente de un residencial público. En el caso de Simone ella se integra y se asimila a la sociedad a la que emigró dado a su relación con el narrador y al final tener una relación con una profesora con la que se muda a los Estados Unidos.

La integración de Yuga se ve limitada dada su condición de víctima de trata humana. Simone, a pesar de su integración y asimilación es un personaje que también culturalmente está sometida a la merced de sus familiares y la deuda que tiene. Ambos personajes tienen deudas que están pagando con su mera presencia, legal o ilegal.

Kwame Anthony Appiah en su ensayo “The case for contamination” comenta, con relación a estas deudas que contrajeron los personajes de las novelas antes citadas: “When we seek to embody our concern for strangers in human rights law, and when we urge our government to enforce it, we are seeking to change the world of law in every nation on the planet. We have declared slavery a violation of international law. And, in so doing, we have committed ourselves, at a minimum, to the desirability of its eradication everywhere. This is no longer controversial in the capitals of the world. No one defends enslavement. But international treaties define slavery in ways that arguably include debt bondage, and debt bondage is a significant economic institution in parts of South Asia. I hold no brief for debt bondage. Still, we shouldn't be surprised if people whose incomes and style of life depend upon it are angry.”.

Ciertamente, estas deudas contraídas en las culturas occidentales las consideramos como inhumanas pero son parte de las culturas de las que ellos provienen. En el proceso de aculturación ¿cambiamos estas culturas? ¿Hay espacio para ese tipo de tradiciones? No creo.

Al menos nos queda la esperanza de que los personajes chinos de la literatura puertorriqueña pagan sus deudas y son libres: Yuga Wang asesinando a su esclavizador y Simone huyendo junto a su amante mujer a una ciudad universitaria. El resto es invisibilidad.

Referencias

Nina Estrella, Ruth; Puerto Rico y los derechos humanos: Una intersección plural; Ediciones Callejón; 2011, Primera edición, “Inmigración, discriminación y educación intercultural”

Villegas, Gean Carlo; Osario de vivos, Terranova Editores, 2012

Núñez Negrón, Manolo; Barra China; Libros AC, 2012

Lalo, Eduardo; Simone ; Ediciones Corregidor, 2013

Acevedo, Rafael; Flor de Ciruelo y el viento: novela china tropical (Folium Editores, 2011)

Kwame Anthony Appiah, The Case for Contamination, The New York Times Magazine, January 1, 2006