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En las letras, desde Puerto Rico: (Serie Conversaciones fragmentadas) El amplio universo creativo de Lourdes Vázquez

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He tenido la oportunidad de conversar en varias ocasiones con Lourdes Vázquez. Y siempre ha sido una experiencia de enriquecimiento. Sucede que no es poco lo que la autora ha realizado, desde que salió su primer libro a mediados de la década del 80.

Me consta que ha trabajado fuertemente para realizar una obra que no peca de descuido. A mi modo de ver, entiendo que la calidad de su narrativa la coloca en un primer plano, en el panorama de las escritoras latinoamericanas del siglo XXI. Su más reciente entrega, La mujer, el pan y el pordiosero, publicada por la editorial mexicana Eón en el 2010, es, en pocas palabras, una verdadera joya. Cualquier lector que ande buscando nueva y buena literatura encontrará en este libro de cuentos una alternativa idónea.

En las páginas de Lourdes Vázquez, los personajes aunque conviven en los diversos escenarios, parece que nunca se encuentran. Una sensación latente de despedida pueblan las páginas de sus libros. Quien lee puede tener la sensación de que en esos pasajes, el diálogo entre los personajes es más bien un soliloquio; cada cual lo sostiene consigo mismo. La experimentación con el aparato narrativo, la belleza en el lenguaje -con cierta poesía contenida particularmente en la descripción- y el perfil intenso que destilan sus personajes femeninos, son los fundamentos, las columnas que hacen trascender la obra de esta autora.

Aunque con el pasar del tiempo ha ganado premios, como el Juan Rulfo de Cuento en una de sus categorías, ella no escribe pensando en tales galardones. Artífice de su propia obra, se abre camino con lo suyo, sin tomar prestado a nadie y sin aplastar cabezas. Del toque de oro de los agentes literarios no ha necesitado. Sin duda, la obra que está produciendo tiene el sello de que resistirá el tiempo.

A continuación, En las letras, desde Puerto Rico, comparte en Página 0, una de las conversaciones que he tenido el privilegio de tener con esta excelente escritora. Están más que bienvenidos, estimados lectores, a unirse a nuestra plática.

 

El amplio universo creativo de Lourdes Vázquez

Carlos Esteban Cana: Lourdes, recientemente me topé con aquella primera conversación que tuvimos al frente del Café Seda. Por lo anterior, quisiera ir redondeando ciertas partes. En el pasado me hablaste de una poética de la cotidianidad... Sigue siendo esa la materia prima de tu poética o con el paso del tiempo se ha transformado...

Lourdes Vázquez: En efecto. Esa poética de la cotidianidad sigue siendo mi materia prima. El paso del tiempo le ha añadido una porosidad inédita, un oxígeno más azul. Además, ahora que estoy dedicada al feliz ocio, muy dichosamente voy estableciendo otro tipo de vinculación con mi escritura.

De nuestra conversación han pasado tres años, por lo menos. Fue en un Festival de Poesía maravilloso: La guagua de la Poesía. Hace exactamente ese tiempo que no voy a P.R. De esa conversación (que continuó en el aeropuerto) recuerdo a los dos arrimados a la pared del frente del Café Seda, conversando y admirando esa larga calle en la noche - que se transforma desde siempre en una especie de carnaval muy individual.

 

CEC: Hay alguna diferencia cuando te acercas a los diferentes géneros: poesía... cuento... ensayo...

LV: Cuando trabajé la pieza de teatro o el script: A Porcelain Doll with Violet Eyes Staring into Space/ Una muñeca de cerámica con ojos violetas, que eventualmente publicó Wheelhouse, estaba metida en un momento de angustia, de esos que te arrancan la silla en donde estás sentada. Estaba, precisamente, en una conferencia - de público - y me tuve que sustraer para comenzar a escribir mientras hacía que escuchaba. Estoy convencida de que son esos ‘tiempos dificiles’ los que manejan mi literatura y trazan el género. Lo que me hace una escritora de minorías -nunca del ‘éxito y la felicidad’ que bombardean los ‘publishing house’ acá y en otras partes.

 

CEC: Sabemos que de tu obra se han hecho videos, y que piezas tuyas han detonado en otros artistas propuestas multi-disciplinarias...

LV: Es un tema que me apasiona, porque secretamente quise ser artista plástica; por eso me he dedicado a perseguir a los artistas; ya sea en los museos y exhibiciones o en el ámbito personal. La actividad de visitar a solas los museos, las salas de exhibición me permite separarme de lo otro y gravitar en la cavidad de lo sagrado. En fin, el arte hace que vibre una emoción muy singular en mí. Algún psicólogo dijo que el arte es como comerse un buen chocolate – yo creo que es superior, muy superior. Entre otros artistas con los que he colaborado están Teo Freytes, Jane Gilday, Ken Wade, Yarisa Colón Torres, Ira Lightman, Consuelo Gotay, Adál Maldonado, Tere Martínez. ¡Soy una privilegiada!

 

CEC: En primer lugar hablemos de Poemas

LV: Fue uno de mis primeros poemarios. Una colaboración con el Museo Omar Rayo de Colombia http://www.museorayo.co/ Es un libro hecho a mano que pertenece a la serie de Mujeres Poetas - con portada en cartón del gran maestro Omar Rayo.

 

CEC: También has trabajado en más de una ocasión con una artista que considero compueblana porque reside en el pueblo que me crié, Cataño. Su nombre: Consuelo Gotay.

LV: Junto a Consuelo Gotay trabajé el Libro de Artista Salmos del cuerpo ardiente, que incluye una selección de mi poemario Salmos del Cuerpo Ardiente. Es un proyecto que caló profundo en ambas. Originalmente, ese poemario se publicó en México. Un día le enseñé a Consuelo el manuscrito y quien iba a decir que, unos años más tarde, ella perdía un sobrino en esa guerra. Ahí comenzó la colaboración.

Consuelo también diseñó el libro de Marina Arzola. El color violeta (color favorito de Marina) de esa portada fue entintado a mano por Consuelo. Cartón por cartón.

 

CEC: En el 2006 un texto tuyo se desarrolla en video, uno que lleva por título Meche en doble luna llena.

LV: Ese video fue producido en Nueva York y formó parte de la Muestra Nacional de Arte del Instituto de Cultura Puertorriqueña de 2006. Es un trabajo por Adál Maldonado. Espectacular en su textura y color, como todo lo que Adál filma y la gran actriz Tere Martínez: la Meche. Meche en doble luna llena es un extracto del script A Porcelain Doll with Violet Eyes Staring into Space/ Una muñeca de cerámica con ojos violetas. Se filmó en el Lower East Side en el estudio de Adál. Yo estuve todo el tiempo de asistente de director, así que viví el proceso. Se puede admirar en el Blib.tv de Adál .http://blip.tv/coconettv/meche-en-doble-luna-llena-3188278

 

CEC: En ese mismo año, otro poema tuyo, Gato, es llevado también al video artístico. Un trabajo que te permitió colaborar con artistas daneses, en una co-producción que unió a Nueva York y Dinamarca.

LV: Gato=Cat es un trabajo de las/los daneses Andrea Hasselager, Lene Lavtsen, Maia Sorensen y Kim Quigley. Parte del video se filmó en el estudio de Martha Cunningham, mientras Mia – la bailarina- ensayaba una pieza. El exterior se filmó en Dinamarca. Gato=Cat es un poema que forma parte de mi antología poética, Bestiario=Bestiary: Selected Poems (Bilingual Review Press). El video se presentó en Puerto Rico como parte de la muestra ‘Leo’ de Poetry is Busy en el MAC.

 

CEC: Gato no ha sido la única de tus creaciones que te ha permitido trabajar con un artista europeo.

LV: Ira Lightman, el poeta conceptualista inglés, me invitó a participar en uno de sus proyectos. Tres, un dueto fue el resultado. El poema es de mi autoría. Tanto Gato=Cat, como Tres, un dueto se pueden disfrutar en mi web. http://www.lourdesvazquez.net/web3/Image_%26_Sound.html

 

CEC: También has colaborado con una gran poeta y amiga, Yarisa Colón, gestora de valiosos talleres de manufactura artesanal de libros.

LV: A Yarisa Colón le pedí me hiciera un libro, porque respeto su devoción por la encuadernación, por el papel. Trabajamos Cibeles que sueña= Cybele, As She Dreams, traducido por Enriqueta Carrington, (35 ejemplares 2010). Un homenaje a la diosa Cibeles, específicamente a la escultura Cybeles: Goddess of Fertility que está en una de las calles de Soho. De aquel Soho que todavía nos queda y amamos los artistas y no del shopping mall en el cual se ha convertido. Es naturalmente un homenaje a Mihail Chemiakin, el gran artista ruso y autor de esa Cibeles. De su genio y figura.

 

CEC: Sabemos que siempre has tenido un gran compromiso con el quehacer literario. Recientemente vi unas fotos en la Sala Olga Nolla de la Universidad Metropolitana, en las que apareces participando de un evento del Pen Club Internacional, junto a otros escritores boricuas.

LV: También me sorprendí cuando vi esas fotos, ya que son unas fotos personales, o de momentos personales de un viaje, en el cual participábamos de la conferencia mundial del Pen Club Internacional, como parte de la directiva del Pen Club de PR de aquel entonces. Fue en Viena, en los noventa. A la verdad que trabajamos un montón.

 

CEC: ¿Tu formación como bibliotecaria te ha permitido fortalecer tu obra?

LV: Soy autodidacta, por naturaleza. El término ‘ratón de biblioteca’ a mí me toca muy de cerca. Es otra de las razones por la cual he vivido acá, para tener la oportunidad de -no tan solo utilizar estos inventarios bibliográficos- sino de poder trabajar con ellos. Es muy distinto el punto de vista del usuario-investigador al del bibliotecario-curador-de-colecciones. El curador de colecciones tiene esa única oportunidad de pasar horas en los anaqueles o junto a catálogos, de viajar para buscar el libro, el documento e inventariar, adquirir, seleccionar y preservar. Hay que tener un profundo conocimiento del campo que selecciona y preserva y sí, en mi caso particular, ha enriquecido un montón mi obra.

 

CEC: Ahora hablemos de tu obra, una que conozco desde que compré La rosa mecánica, allá para los tiempos que existía la librería Thekes.

LV: Te comento algo sobre los últimos o los más amados.

 

CEC: Bien. Comencemos entonces con el que ya te mencioné, La rosa mecánica, publicado en Puerto Rico en 1991 por Editorial Huracán.

LV: Qué decir de este trabajo, que todavía es buscado (a pesar de que su edición está agotada). Me causa mucha felicidad, es un trabajo precioso!

 

CEC: Quizás la bibliografía más completa acerca de Julia de Burgos, nuestra Poeta Nacional y Universal, es obra tuya. ¿Cuánto te tomó completar Hablar sobre Julia? Entiendo que fue publicada en Texas, en el 2002, por el prestigioso seminario SALALM.

LV: Estuve inmersa, por dos años, tratando de descifrar la carta bibliográfica de Julia. Y para esa particular tarea me animó la cantidad de estudiantes e investigadores que llegaban a mi oficina buscando documentos en torno a Julia. En esa búsqueda me topé con cualquier cantidad de personas dedicadas, en cuerpo y alma, a pulir sus habilidades de arqueólogos literarios y detectives históricos para localizar información sobre Julia. El resultado fue Hablar sobre Julia: Julia de Burgos: Bibliografía, 1934-2002.

 

CEC: ¿Qué me dices de la obra que te publicó Chihuahua Arde en México, en el 2004? Poemario del cual Rodolfo Häsler, extrajo unos versos del Salmo 1 para hacer referencia a lo que llamó:“la médula espinal del libro, o mejor, una declaración de principios y una apuesta por la libertad espiritual del ser humano”. Por favor, comenta algo de Salmos del cuerpo ardiente, y, si es posible, regálanos esos versos.

LV: Yo había escrito estos poemas en homenaje a la cantidad de jóvenes que han muerto en Puerto Rico en la guerra del narco: ‘Porque se nos muere la existencia a causa de pequeñeces y ese es el mundo que he entregado a mis hijos que desconfiados me estudian en el laboratorio’. Ese es el mundo de Salmos del cuerpo ardiente.

 

CEC: Podemos decir, incluso, que tu obra viaja. Lo menciono porque el próximo libro nos lleva a Buenos Aires. Allí la editorial Tsé Tsé te publica, en el 2007, el libro que lleva por título –y ahora que hablamos de travesías- Samandar: libro de viajes=Book of Travel.

LV: La edición es finísima. El contenido representa las hojas de un diario táctil en donde la historia supera al mito.

 

CEC: Dos años después, en el 2009, y también en Argentina, aunque esta vez con la Fundación Ross, salen dos de tus libros más recientes.

LV: La antología Narradoras latinoamericanas en Estados Unidos (2009) de la cual soy su compiladora, fue una experiencia exquisita. Las once escritoras que conforman esta antología representan una especie de modelo demográfico de habitaciones portátiles. Y uno de mis libros de cuentos más logrados: Tres cuentos y un infortunio.

CEC: Las conversaciones con Lourdes Vázquez nunca concluyen del todo. Su obra es amplia y por eso nuestras conversaciones no se pueden quedar en este punto. Libros de cuentos como La mujer, el pan y el pordiosero o el Premio Juan Rulfo por su cuento La estatuilla, que recibió en el 2002 en la categoría Literate World, sin duda, serán temas de conversación. Esperemos que también ustedes, apreciados lectores, nos puedan acompañar en esa próxima ocasión. Por lo pronto: Bonito día y buenas lecturas.