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En las letras, desde Puerto Rico: (Serie Conversaciones fragmentadas) Mayda Colón habla de Dosis, su primer libro publicado.

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De los primeros recuerdos que tengo de Mayda Colón fue escucharle en un recital, junto al poeta Amílcar Cintrón. Eso ocurrió un martes en la librería del Instituto de Cultura Puertorriqueña, en el Antiguo Convento de los Dominicos. Evento como ese, coordinado por la gestión cultural de Vilma Bayron Brunet, ocurrían durante los famosos Martes de Galería, en el Viejo San Juan.

 

Pocas poetas como Mayda Colón pueden dar gala de llevar al mismo nivel, un contenido de excelencia en el poema con su propia interpretación. En esa misma dirección podría mencionar a Magaly Quiñones, mentora de Mayda, al poeta juglar Eric Landrón y a Amarilis Tavares Vales, autora de Realid(h)ades.

Cuando Mayda Colón publicó Dosis en el 2008, sorprendió el panorama de las letras boricuas. Primero por publicar un tipo de poesía diferente a lo que solía compartir en recitales, revistas y antologías. Segundo por hacerlo en formato libro objeto. Los cc o miniaturas poéticas de Dosis estaban impresas en un rollo de papel, como los utilizados para cajas registradoras o calculadoras, dentro de un pote de pastillas.

En este primer episodio de nuestra conversación, Mayda Colón comparte detalles acerca del proceso creativo y su propia poética. También menciona a escritores como Stefan Antonmattei, quien acaba de publicar su primer libro bajo el sugerente título Erótica, así como a la conocida poeta venezolana Astrid Lander.

 

Mayda Colón habla de Dosis, su primer libro publicado.

CARLOS ESTEBAN CANA: Mayda, no fue un atrevimiento comenzar tu fase de publicación con un libro como Dosis, propuesta en la que -en apariencia- pareces alejarte de la poética, con piezas largas, que te dio a conocer.

MAYDA COLON: Aunque Dosis parece un libro minimalista, de alguna manera, los poemas retienen el mismo efecto final de mis poemas larguísimos. Si notas hay un vínculo en esa musicalidad con la cadencia ya insertada en mi poesía larga y mediana.

CARLOS ESTEBAN CANA: Qué puedes decir, a tus lectores, que pueden encontrar en Dosis.

MAYDA COLON: En Dosis lo que propongo tras el residuo de la reflexión es la esperanza. Esa es la razón que permite su nombre: Dosis. La mayor parte de los poemas, por otro lado, representan todas las ausencias. Dosis es también un libro de ausencias. La ausencia de la organización de todo lo que se veía en las calles de Río Piedras. La ausencia del amor, incluso la ausencia de la fe.

CARLOS ESTEBAN CANA: Cuánto tiempo te tomó desarrollar este concepto. Un libro objeto con un formato singular, este gigantesco pote de pastillas… Quienes te influenciaron para explorar la poesía en dosis mínimas

MAYDA COLON: Me tardé como un mes en desarrollar la idea, desde que me empeñé en hacerla realidad. Sin duda, estoy en deuda con poetas, con los que tuve contacto y a quienes leo. Entre ellos te puedo mencionar a Astrid Lander, y en el mismo taller tuve contacto quizás con Stefan Antonmattei; poetas que eran tan mínimos que me decían: ‘Tú haces poemas de cinco páginas y te quedan bien. Que interesante, somos tan opuestos, y yo hago uno de dos líneas, que cool.’ Entonces intercambiamos retos: ellos tendrían que intentar el de dos páginas, y yo tenía que intentar el de las dos líneas, a ver qué pasaba; si la voz cambiaba o algo sucedía’. Yo dije: ‘¡Qué bien! Vamos a hacer el experimento. Cambiemos. Vamos a ver como se escucharía mi voz, que es larguísima, si fuera breve’.

CARLOS ESTEBAN CANA: Ahora que mencionas a la querida poeta venezolana, Astrid Lander, autora de Buen camino; una poeta, por cierto, de diferente talante creativo al tuyo. Lo digo porque ella suele interiorizar en sus pasajes poéticos, mientras tú focalizas la mirada en la espesura del entorno…

MAYDA COLON: Sí. La poesía de Astrid tiene algo diametralmente diferente a la mía. En mi caso me interesa lo social y Astrid es una poeta confesional. A mí tú me das a escoger entre un ser humano y una flor, y escojo la gente. Tú me das a escribir un poema de amor y se me cuelan las calles en él. Yo no tengo opción, tengo algo particular con el ser humano. No tengo alternativa. Si algo me puede definir a mí misma sería la escritura social.

CARLOS ESTEBAN CANA: Y cuando dos poetas tan diferentes se juntan… qué se dicen, qué te dice Astrid de tus poemas.

MAYDA COLON: Cuando converso con Astrid, me río mucho, porque dice que escribo como una cascada. Ella me comenta que en mi poesía yo voy montando imágenes una encima de la otra, como si fueran encabalgadas. Pero esa es la manera usual en que me sale el poema. El poema se recrea y se escribe a sí mismo.

CARLOS ESTEBAN CANA: Entonces, Mayda, cómo comparas el proceso creativo en esta micro poesía, que da textura a Dosis, con las cientos de poesías largas que permanecen en tus archivos y esperan publicación.

MAYDA COLON: En estas piezas busco un balance, entre unos poemas que son completamente concretos y pensados, con otros poemas que son más abstractos. Mi poesía larga, en cambio, no suele ser demasiado pensada. En ese tipo de poesía soy más emocional.