Mié06282017

Last update10:33:16 AM

  • ja-news-1
  • ja-news-3

Puerto Rico y Oscar, Nación, Resistencia y Lucha

  • PDF

altBuenos días compañeros y compañeras de Gran Canaria. Para mí es una gran satisfacción la acogida y la oportunidad que me brindan de hablar ante ustedes sobre la lucha del pueblo puertorriqueño por preservar su identidad como nación. De igual modo, darles a conocer quién es la figura de Oscar López, que en esa lucha de Puerto Rico por su identidad cultural y el derecho a la autodeterminación, ofrendó su juventud y su talento, cumpliendo 36 años de cárcel en los EE UU, por defender el derecho de Puerto Rico a ser libre. En el forcejeo por sobrevivir y preservar la identidad patria en la historia, hay muchos paralelismos entre la vida de Oscar López y la historia de Puerto Rico. Para fines de desarrollar esos paralelismos, veamos algunos conceptos que son claves para entender el problema que examinamos: Puerto Rico en su sentido sociológico es una nación. No lo es en el sentido político por carecer de soberanía. En ese dualismo conceptual hay que distinguir entre Nación y Nación Estado. Veamos ambas definiciones en términos comparativos:

“La nación es el conjunto de territorio, sistema de gobierno, el desarrollo de la política y las características culturales que unen a una determinada sociedad. A nación se le unen los conceptos de estado, país, nacionalidad y nacionalismo, que desarrollaremos más adelante. A pesar de que son utilizados muchas veces como sinónimos, nación y país pueden en ocasiones no orientar hacia el mismo sentido. Y veremos por qué puede decirse que hay dos tipos de nación: una política y una cultural. La nación política es aquella que tiene soberanía sobre el Estado, es decir, con un sistema de gobierno y un organigrama jerárquico de autoridades específicos. Mientras, la nación cultural es la convivencia de diferentes culturas, etnias y religiones dentro de la demarcación de una nación determinada.

Cuando hablamos de nación en cuanto país, este último concepto suele referir principalmente a la demarcación territorial específica, con límites y fronteras. Mientras, para referir a la organización política y el sistema de gobierno, se suele denominar Estado-Nación... La nacionalidad es el atributo personal en cuanto a lugar de nacimiento, o pertenencia a una nación que posee un individuo. Donde éste nazca y sea registrado, de allí será su nacionalidad. Aunque en muchos casos, algunas personas tienen más de una, cuando emigran a otro país y luego de un tiempo se hacen poseedores de la nacionalidad del lugar donde residen, sin perder aquella de su lugar de origen. La nacionalidad, está consagrada como un derecho humano, y no puede existir un individuo en el planeta que sea un “apátrida”, una persona no perteneciente a ninguna nación”. Tomado de: http://definicion.mx/nacion/ Ver también, Berrios Martínez Rubén, Revista Jurídica UIA, vol. 44 Número 3, 2009-2010.

Reconociendo estos conceptos hay que alertar que Puerto Rico se enfrenta en estos momentos, por lo menos parcialmente, a un proceso claro de gentrificación, es decir: intento de sustituir la población que se siente puertorriqueña, identificada con su patria, con la nación puertorriqueña por nacionales de otros países especialmente de EE UU. Así lo expone el escritor Francisco J. Concepción

(San Juan, 9:00 a.m.) La palabra genocidio es utilizada para designar aquellos actos intencionales que están dirigidos a exterminar físicamente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Esta designación del concepto genocidio está determinada por la Convención contra el Genocidio del 1948. La misma define dicho delito tal y como se indica al inicio de este escrito con el fin de establecer una conducta prohibida por el derecho internacional. Esta definición del concepto de genocidio no agota las posibilidades de definir el delito ya que la misma es parte del acuerdo entre los estados que establecieron la Convención anteriormente citada.

Pero esta definición, que responde a los objetivos políticos de los estados, es limitada porque ha excluido elementos de la definición original propuesta por Rafael Lemkin, académico polaco que propuso el concepto original de genocidio. Mientras que en el concepto aprobado bajo la Convención se excluye el genocidio cultural en la definición original del mismo Lemkin incluyó la idea de un genocidio impuesto por medio de la extinción de la identidad de una nación o un pueblo.

En la definición de lo que es genocidio, propuesta por Lemkin en su libro de 1944, se incluye un aspecto sobre el elemento cultural que la Convención excluyó convenientemente para los poderes coloniales que elaboraron la misma. Una lectura poscolonial de la Convención contra el Genocidio tiene que forzarnos a reconocer que la extinción de una cultura o una identidad nacional es un acto de genocidio.

En su libro Lemkin define el genocidio como un “plan coordinado de diferentes acciones dirigidas a destruir los fundamentos esenciales de la vida de un grupo nacional con el fin de aniquilar dicho grupo. Los objetivos de dicho plan deben ser la desintegración de las instituciones políticas y sociales, la cultura, el lenguaje, sentimientos nacionales, la religión y la existencia económica de los grupos nacionales” … Según Lemkin el genocidio no se limita a la extinción física del grupo nacional y tiene dos fases. La primera fase es la “destrucción de los patrones nacionales del grupo oprimido” y la segunda fase es la “imposición de los patrones nacionales del opresor”. Cierro la cita. Ver: Francisco J Concepción; Rosselló ¿promueve el genocidio de la nación puertorriqueña? en El Post Antillano ,3 de enero de 2017.

Somos un pueblo al que se ha tratado de borrarle su historia. Antes de la invasión de EE UU en 1898, ya teníamos educadores como Eugenio María de Hostos que ha sido reconocido por organismos internacionales como uno de los cincuenta pensadores más importantes de Siglo XIX. De igual modo, médicos y literatos como Ramón E Betances, Manuel Zeno Gandía, Manuel Alonso. Artistas como Antonio Paoli, juristas anti esclavistas y revolucionarios como Segundo Ruiz Belvis, pintores como Francisco Oller y Campeche. Científicos como Agustín Stahl. Mujeres revolucionarias y de avanzada como lola Rodríguez de Tió, Mariana Bracetti, María de las Mercedes Barbudo y tantas otras mujeres adelantadas a su tiempo.

Casi ninguna de estas figuras es enseñada en nuestras escuelas, para dar realce a su legado en la educación elemental de nuestro país e incluso, en las mismas universidades. Cuando se habla de ellos, se resalta su especialidad académica o literaria pero no su labor emancipadora y anticolonial. De ahí la necesidad urgente de un programa de educación liberadora que combata la deformación de personalidad, estructurada y enajenante de la que somos víctimas en nuestro sistema educativo.

El año pasado participé en un encuentro sobre educación que me permitió hacer algunas reflexiones que son pertinentes para que ustedes comprendan mejor la realidad de nuestro pueblo. Cito algunas de mis expresiones en el foro: Titule mi escrito: Derechos Humanos: Un Viaje Inconcluso. Reflexionaba En Mi Escrito Sobre Lo Que Es Educar:

. “Educar no es solo transmitir conocimiento, es también enseñar a investigar, cuestionar críticamente y crear nuevos paradigmas, acorde con la realidad cultural del educando y de los educadores. Ya lo decía Eugenio María de Hostos y Don Pedro Albizu Campos, el derecho existe para ejercer control social y ese control se ejerce para beneficio de los que elaboran la norma de derecho”.

En nuestro país sometido a un régimen colonial, el derecho está condicionado al esquema federal, que implica la sujeción a la cláusula de supremacía federal y al modelo republicano de gobierno. Los últimos intérpretes de esa realidad político constitucional, son los jueces del Tribunal Supremo Federal, por lo cual hasta en el modelo jurídico, la última palabra la tienen los representantes de quienes ejercen la soberanía sobre Puerto Rico. Así es sin que tengamos mucho que decir u oponer sobre ellos en cuanto a las decisiones que toman y que nos afectan como pueblo.

Por ello yo he señalado que, en cuanto a la protección de derechos constitucionales, nuestra constitución es superior a la federal de EE UU. Ejemplo de ello es que protegemos el derecho a la vida con la prohibición de la pena de muerte, que no aparece en la federal, De igual modo, la prohibición contra la interceptación telefónica y la protección del derecho a la intimidad y a la dignidad del ser humano. El problema es que al carecer de soberanía como país subordinado a un régimen colonial, cuando se imputan delitos federales a un acusado, estos derechos no pueden ser invocados porque lo federal tiene preeminencia sobre todos estos derechos.

La realidad económica condiciona y limita nuestra realidad política y nuestro ambiente sociológico.

Recientemente nos visitó un experto en economía y desarrollo (Dr. Bernardo Klisberg), enfatizando en los modelos de autogestión. A propósito de su visita, un periódico de circulación general publicó datos sobre la desigualdad social:

“citando del primer Informe de Desarrollo Humano de Puerto Rico, actualmente en preparación. “Porque aturde la realidad revelada de que el 10% de la población puertorriqueña de más alto nivel económico posee el 38% de todos los ingresos de la Isla, a la vez que esa misma proporción de los más pobres sobrevive con apenas el 0.2% de esos ingresos. Consterna además conocer que del 83% de los niños en Puerto Rico que viven en zonas de alta pobreza (…) Esos niños forman parte del 48% de nuestra población que vive bajo los niveles de pobreza al tomar en consideración sus ingresos y factores multifactoriales como la vivienda, la educación y la salud.”

“El estudio destaca además dos datos realmente espeluznantes, uno consecuencia del otro: en Puerto Rico aparecen registrados 1,600 puntos de drogas, 288 más que las 1,312 escuelas. Eso, frente a la revelación de que el 80% de esos puntos de drogas tienen como sus empleados a menores de 18 años”

Según los censos elaborados por la UNESCO y la CEPAL, la pobreza en Puerto Rico cubre más del 60% de la población, y es el tercer país latinoamericano con el coeficiente GINI (evaluador de la desigualdad) más elevado en la región”.

El modelo económico del ELA ha colapsado y eso impide que se pueda garantizar a los puertorriqueños, derechos humanos fundamentales, tales como vivienda adecuada, educación de calidad, empleo estable y condiciones de salud eficientes. Este cuadro de inestabilidad social y disfuncionalidad ha obligado a miles de puertorriqueños(as) a abandonar su país, para conseguir el nivel de vida a que aspiran, en otros lugares ajenos a su cultura y su idioma primario que es el español. Veamos algunos datos sobre la migración y la fuga de cerebros:

San Juan — La población de Puerto Rico se redujo casi un 7 % en los últimos 5 años, hasta los 3,4 millones de personas, tendencia que se prevé se mantenga a corto plazo debido a la elevada emigración hacia EEUU que está favoreciendo la crisis económica.

“Según los datos recién publicados por el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, los estimados de población referidos a 2015 que elabora el Censo de Estados Unidos muestran, según señaló hoy a Efe el demógrafo Raúl Figueroa, “una preocupante pérdida de población “.

“La tendencia hace prever que la población de la isla será más pequeña y más vieja en los próximos años”, dijo este profesor universitario, para quien hay dos factores que provocan la constante pérdida de población: el envejecimiento y la búsqueda de mejores oportunidades de los puertorriqueños en Estados Unidos.

Los estimados de población del Censo de Estados Unidos, que se remiten al de 1 de julio de 2015, señalan que en Puerto Rico vivían en esa fecha 3.474,182 personas, lo que significa una pérdida de 251,975 individuos (-6,8 %) en relación a cinco años antes. Por: EFE 31 marzo 2016.” Muchos d ellos que han migrado a estados Unidos en los últimos anos son ingenieros, médicos, profesores, científicos y abogados que se educan en Puerto Rico y rinden sus servicios profesionales al gobierno o la empresa privada de EE. UU. A ese proceso es que le laman el “brain drain” o la fuga de cerebros y algunos sociólogos y psicólogos sociales: “El cerebro que se va y el corazón que se queda” describiendo así el anhelo del boricua por regresar a su patria.

Derechos humanos fundamentales son; el derecho a tener una ciudadanía acorde con la nacionalidad del que la ostenta y el derecho a ser tratado igual a como se trata a los residentes legales en territorio de Estados Unidos. Puerto Rico es una nación en el sentido sociológico, aunque no es un estado político porque carece de soberanía. Aun así, a Puerto Rico se le trata de manera discriminatoria para fines de concedernos derechos que si residiéramos en los estados nos aplicarían plenamente. El fundamento para discriminar por razones económicas es que somos lo que el derecho norteamericano define como un territorio no incorporado. Es la llamada doctrina de los casos insulares que dictamina la doctrina bárbara de que un país puede ser dueño de otro país como si fuera una finca suya. Tal pretensión de derecho de propiedad sobre una nación, como lo es la de Puerto Rico es uno de los más crasos ejemplos de violación colectiva de derechos humanos.

Toda esta realidad sobre la cual hemos hecho una interpretación histórico social es la que combatió Oscar López Rivera en la década del setenta y la cual provocó que se le encarcelara en mayo del 1981 y se le condenara por conspiración sediciosa a 55 años de cárcel, que luego se extendieron a setenta años según explicaremos por un alegado intento de fuga.

A los 74 años de edad, el independentista pasó más de la mitad de su vida en prisiones de alta seguridad de EE.UU. ¿Cuál fue su delito? No resulto convicto por matar ni herir a nadie. Se le acusó de “conspiración sediciosa” contra los intereses de Estados Unidos y a favor de la independencia de Puerto Rico. El cargo de “conspiración sediciosa” fue contestado y combatido, tanto por el propio acusado como por organismos de derechos humanos de todo el mundo pues bajo la ley internacional la lucha contra el colonialismo es un derecho y no un delito.

López Rivera a pesar de las casi cuatro décadas de cárcel y de largos periodos de aislamiento, permaneció en contacto con la realidad social y política de su patria. Hace un año, en entrevista con el periódico puertorriqueño Claridad se pronunció a favor del boicot a la deuda externa de Puerto Rico afirmando: “De pueblo a pueblo y en la diáspora, cada puertorriqueño debe decir no podemos pagar la deuda, por lo tanto, rehusamos pagarla; cada niño, joven y adulto debemos ser parte de este boicot masivo en Puerto Rico”. Propuso que cada puertorriqueño reclame “una indemnización por todo el dolor, la explotación, represión, persecución y destrucción que hemos experimentado desde 1898, luego de que Estados Unidos invadió y ocupó militarmente a Puerto Rico”.

“Oscar López Rivera es un Patriota puertorriqueño, es natural del pueblo de San Sebastián en donde creció y vivió hasta los 14 años, cuando sus padres emigraron a Chicago. López Rivera, nació el 6 de enero de 1943. Fue arrestado el 29 de mayo de 1981 y acusado de “conspiración sediciosa”, que significa “conspirar para derrocar al gobierno de Estados Unidos”

Motivado por razones económicas, Oscar ingresó al ejército norteamericano y participó en la guerra de Vietnam. Fue condecorado con la medalla Estrella de Bronce por su valor en combate; su pelotón cayó en una trampa de granada y su audacia y valor le permite salvar la vida de algunos de sus compañeros. A Oscar, la experiencia de Vietnam, le permite cobrar conciencia sobre el discrimen racial y económico en contra de la comunidad boricua y latinoamericana en EU. Cuando éste regresa a Chicago retoma sus estudios y junto a otras personas, lucha por una educación bilingüe en las escuelas superiores que atendían ésta población, por el acceso de los pobres a las universidades públicas, por el establecimiento de estudios latinos (contenido curricular) y latinoamericanos (estudio de la cultura desde la perspectiva latinoamericana) en Northwestern University. Ayudó, además, a organizar grupos de vecinos para reclamar vivienda digna y exigir mejores servicios de salud y de empleo. También, Oscar promovió la organización de centros culturales para la comunidad y asimismo en el Comité Pro Libertad de los Cinco Presos Nacionalistas en Chicago.

El Presidente Obama, el 17 de enero de 2017, ante una inmensa presión nacional ejercida por el pueblo de PR, apoyado nuestro país por la diáspora boricua en EE UU y la solidaridad internacional, conmutó la sentencia de Óscar López Rivera, considerado uno de los presos políticos que más tiempo estuvo encarcelado en Estados Unidos y en el mundo. Por su activismo por la independencia de Puerto Rico, López Rivera fue condenado en la década del 80 a dos sentencias: una de 15 años y la otra de 55 años.

Notas finales en la comparación de nuestra resistencia como pueblo, para sobrevivir como nación diferenciable en el concierto de naciones del mundo y la lucha de Oscar López por defender el derecho a la autodeterminación e independencia de su patria.

La economía de Puerto Rico, desde inicios de siglo, ha sido controlada por el gobierno de EE. UU, en parte para obtener la mayor ganancia posible. Además, proteger sus mercados y desarrollar un sentido de dependencia que anule nuestra voluntad de ser libres y desarrollar una economía autosuficiente.

El Dr. Francisco Catalá economista y profesor de amplio prestigio señaló sobre nuestra economía lo siguiente:

“Cuando decimos qué hay que hacer para que la economía se recupere. ¿Recuperar qué? ¿Qué economía hay en este país?, se cuestiona el economista. La agricultura ha desaparecido y ya representa menos del 1%; el 90% de los activos en la manufactura con foráneos y la mayoría son farmacéuticas, que están viendo vencer sus patentes y que se pueden ir de Puerto Rico en cualquier momento. ¿Las biociencias? “Eso es más una consigna que una realidad”. El sector más grande es el comercio, y el que más empleo genera. “Pero lo que hay aquí son megatiendas y el comercio de los cascos urbanos ha desaparecido”.

La baja participación de la fuerza laboral es otro problema. Sobre los hombros de un millón de personas está un país de casi 4 millones de habitantes.

“Se habla de las Alianzas Público Privadas, pero están mal concebidas”, asegura Catalá, que propone usar capital conjunto, público y privado, para reactivar el sector de procesamiento de alimentos, un sector que considera tiene gran potencial en el Caribe…

“Estamos ubicados en la zona de mayor crecimiento, que es Latinoamérica, pero no estamos mirándola. La gran conexión que tenemos con el sur es con Colombia, el tráfico de drogas” …

Comparando lo que plantea el Dr. Catalá, con lo que sostiene un defensor del ELA; veamos lo que señala José Nadal (ex miembro del Senado de Puerto Rico), sobre la economía de Puerto Rico, con lo que coincidimos en parte y disentimos en cuanto a la descripción de las causas del modelo colonial y su efecto sobre nuestra economía:

Situación económica y fiscal

La eliminación de los referidos incentivos tuvo efectos inmediatos en la economía de Puerto Rico. En el año 2006 comienza una recesión en la economía que aun hoy no termina. Durante el período de 2006 a 2015 el producto bruto de Puerto Rico se redujo en un 15.5%. El empleo total disminuyó en 264,000, o un 21%. Esto último provocando, y a la vez reflejando, una pérdida en la población total de la isla de 308,000 personas (de un total inicial de aproximadamente 3.8 millones) entre dichos años, principalmente debido a una gran emigración hacia los EE.UU.

Como es natural, dicha baja en la actividad económica, junto al gran éxodo de puertorriqueños hacia los EE.UU., comenzó a provocar estragos en las finanzas públicas. Los gobiernos entre 1996 y 2012 mantuvieron un ritmo de financiación insostenible para balancear sus presupuestos ante las presiones negativas que ya se comenzaban a reflejar en las fuentes de recaudo del erario, principalmente los impuestos sobre la renta. Esto además provocó que en el 2006 el Gobierno de Puerto Rico se viese obligado a crear por primera vez un impuesto al consumo, conocido como Impuesto de Ventas y Usos (“IVU”), a una tasa de 7%, la cual fue aumentada a un 11.5% en 2015.

Tampoco se toma en cuenta que la crisis coindice con la vigencia de nuevos tratados de libre comercio, como el NAFTA y el CAFTA, que eliminaron el acceso exclusivo que tenía Puerto Rico al mercado estadounidense y provocaron un nuevo contexto económico hemisférico que no fue previsto por muchos. Ver: Situación actual de Puerto Rico”, por José Nadal Power, 8 julio, 2016.

Regresemos al análisis de uno de nuestros más prominentes economistas, el Dr. Francisco Catalá, explicando la actualidad económica de Puerto Rico:

El experto economista disertó sobre la situación económica de la Isla y aseguró que desde su concepción el diseño económico de Puerto Rico fue ineficiente.

“La incertidumbre que hay en Puerto Rico, que claro, es una incertidumbre económica, está aderezada por una incertidumbre política. La contracción económica que lleva diez años afectando la economía local, pero que esta ha sido precedida por un relativo estancamiento que lleva ya 45 años, desde la década de 1970 y esta, a su vez, fue antecedida por un crecimiento económico con gran emigración, que no la podemos catalogar como un éxito. En todos los momentos económicos de Puerto Rico, aún en los llamados buenos momentos, Puerto Rico ha estado en crisis, un mercado laboral disfuncional, con altas tasas de desempleo y bajas tasas de participación laboral. Y cuando digo bajas tasas de participación laboral es que los que están empleados o los que están activamente buscando empleo, son pocos comparados con el grueso de la población”, explicó…

Añade el Dr. Catalá: “Por tal camino hemos culminado con una clase empresarial débil, poco emprendedora y especializada en cacería de rentas, es decir, en búsqueda de privilegios. Una clase asalariada débil, disminuida y pobremente organizada; y una masa de personas creciente, fuera del mercado laboral cada vez más enajenada. Un gobierno fiscalmente sofocado y a todas luces impotente. Ahora a todo esto se suma la Junta de Control Fiscal.”

Aclarando a que se refiere el Dr. Catalá por la Junta de Control Fiscal, explicamos que; La Junta es nombrada por el Presidente Obama en el 2016, está compuesta por funcionarios no electos por nuestro pueblo. El gobernador de Puerto Rico estaría representado en la misma por un funcionario con voz, pero sin voto. La Junta puede revisar nuestros presupuestos, vetar los mismos, asegurarse que se dispone partidas esenciales para el pago de la deuda pública. Ordenar la venta de propiedades públicas y reducir agencias de gobierno entre otras facultades. Nosotros la hemos llamado, en virtud de sus poderes casi omnímodos, una dictadura legitimada.

Afirma el Dr. Catalá:“Yo no la llamaría Junta de Control Fiscal, porque técnicamente es una Junta Imperial de Control Territorial que tiene tres dimensiones; la política, que es en la que se fundamenta la Junta basados en la Cláusula Territorial cuando dice que ‘el Congreso podrá disponer y promulgar todas las reglas y reglamentos necesarios en relación con el territorio o cualquier propiedad perteneciente a los Estados Unidos’; la reestructuración de la deuda y el control fiscal, que no es otra cosa que austeridad”,

Concluyo señalando que se ha usado el argumento de que los fondos federales nos mantienen como pueblo y que sin ellos no podríamos subsistir. Ello contribuye a crear la sensación de dependencia psicológica que ha hecho aun más difícil nuestra capacidad de resistir y de mantener la autoestima de nuestro pueblo. Sin embargo, lo cierto es que el gobierno de Estados Unidos y sus empresas en Puerto Rico obtiene más ganancias que la inversión de fondos federales que hacen en Puerto Rico con cargo a sus contribuyentes. Los datos son los siguientes:

Los rendimientos de capital (ganancias + dividendos + intereses) que se remiten al exterior desde P.R. sumaron $35,996.9 millones en el año fiscal 2015. De tal suma, $32,000 millones corresponden a ganancias de inversión directa externa. Por otro lado, las transferencias unilaterales netas (fondos federales brutos - cotizaciones) sumaron $16,736 millones. La mayor parte de los fondos federales que recibimos los puertorriqueños son "devengados", es decir, media una cotización. El más importante es el Seguro Social. (Cifras obtenidas del Apéndice Estadístico del Informe Económico al Gobernador, 2015, suministrados por el Dr. Catalá).

Nada es más dañino a la autoestima y posibilidad de sobrevivencia nacional, que un aparato político de propaganda, que controla los medios de comunicación, la educación, las relaciones internacionales, la moneda, la ciudadanía y pasaporte que se ostenta, todo orientado a que existimos y nos sostenemos por las dádivas de otro Estado. Sin embargo, el subconsciente colectivo, al decir de Jung, nos orienta a decir ante todo éxito deportivo, artístico, científico literario o profesional, que somos puertorriqueños(as) y que lo dedicamos a Puerto Rico.

De igual modo, cuando nuestro pueblo identifica a una comunidad, a un grupo o persona que ha luchado por los intereses de nuestro pueblo, no dudan en luchar por sus intereses y en defenderlos como uno de los suyos como alguien que los representa. A eso le llamo la identidad nacional que representa Oscar López y que se manifestó en la lucha contra la Marina de Vieques y en todas las instancias en que nuestro pueblo se une en defensa de sus intereses nacionales. El triunfo de nuestra nacionalidad se define por el hecho histórico, irreductible, de que los puertorriqueños(as) tienen clara su identidad nacional y sus lealtades primarias, es decir, para ellos, Cuando chocan sus intereses como nación con los de Estados Unidos o los de cualquier otro país, Puerto Rico es primero.

Muchas gracias,

En Gran Canaria, a 2 de febrero de 2017.