EE.UU. y Venezuela, una relación a partir del imperialismo yankee

altEs de conocimiento de general, la injerencia política de Estados Unidos. en los países latinoamericanos. Muchos son los ejemplos de la participación antidemocrática de su política exterior hacia está región. Con excepción de la Cuba revolucionaria, su intervención directa en los procesos políticos de las naciones de América Latina ha tenido éxito. Son muchos los países en los cuales ha derrocado su gobierno para imponer una dictadura a fin a sus políticas. Éstos fueron los casos de Nicaragua con los Somoza y de Chile con Pinochet.

El gobierno imperialista de Estados Unidos siempre ha sido opositor al chavismo. Lo fue desde que el presidente Hugo Chávez asumió el poder y Estados Unidos intentó eliminar su política de Socialismo para el Siglo XXI. La estatura continental de Hugo Chávez y la lucha del aguerrido pueblo venezolano no le permitieron esta maléfica intensión.

Después de la muerte del presidente Hugo Chávez, Nicolás Maduro asumió el poder presidencial en Venezuela por la vía democrática. Estados Unidos, declaró a Venezuela "una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos." Estas declaraciones anticiparon un incremento en las tensas relaciones con Venezuela. Diferentes grupos oligárquicos, respaldados económica y políticamente por la elite del poder de Estados Unidos, han tratado de desestabilizar este gobierno. Estos grupos están siendo respaldados por las grandes empresas capitalistas y la agrupación de empresas capitalistas venezolanas, FEDECÁMARA. De hecho, el presidente Maduro ha sufrido múltiples atentados contra su vida por opositores venezolanos y personas del exterior.

La burguesía venezolana ha pretendido desestabilizar el país acaparando las mercancías, incluyendo las medicinas, creando una escasez artificial en el país.

Todos estos asuntos son respaldados por la derecha internacional. Afortunadamente los obreros venezolanos, junto a otros grandes sectores populares, continúan la defensa de la Revolución Bolivariana. A partir de abril del 2017, la derecha imperialista, peona de Estados Unidos, ha aumentado sus protestas y como resultado, la crisis en Venezuela ha provocado un éxodo de parte de su población. Sectores capitalistas de Venezuela se han instalado en Miami, buscando el respaldo de los exiliados cubanos en ese estado. Otro importante sector poblacional ha salido hacia Panamá, donde están creando una delicada situación social y económica. Los primeros inmigrantes venezolanos que llegaron a ese país eran personas económicamente pudientes en términos económicos. Luego emigraron otros sectores atraídos por el crecimiento económico de esa nación. Allí han causado un grave desplazamiento laboral porque las empresas le pagan salarios más bajos de lo que la ley panameña establece. Otros venezolanos han emigrado a diferentes países latinoamericanos.

Recientemente, el presidente Maduro convocó a una Asamblea Constituyente. Esta convocatoria se ha interpretado viciosamente como un intento de Maduro de perpetuarse en el poder. Estados Unidos y el Ministerio de Colonias Americanas (OEA) han aumentado su respaldo a la oposición.

Las elecciones para aprobar la Asamblea Constituyente se celebrarán este domingo. Todo apunta a que el gobierno de Maduro las ganará.