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Malule González, Radio Martí y la derecha llamada Alberto Muller

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altTodos los que conocemos la verticalidad de Malule González sospechábamos que iba a tener problemas cuando durante el gobierno de Obama se le nombró directora de la Oficina de Transmisiones a Cuba que incluye Radio y Televisión Martí, emisoras que transmiten desde Miami hacia Cuba. Y en efecto, los reaccionarios que a través de los años han controlado esas transmisiones, le abrieron fuego desde que llegó, por ser puertorriqueña, no ser parte de esa camarilla derechista e intentar hacer su trabajo como debe ser.

Le hicieron la vida imposible acusándola falsamente de espía del Gobierno de Cuba y hasta de "mujeriega". Finalmente Malule, cuyo prestigio profesional en el mundo de las comunicaciones está muy por encima de esas calumnias, tuvo que renunciar, lo que era inevitable teniendo en cuenta que la Oficina ya no forma parte del gobierno de Obama sino del de Trump, afín con esa camarilla reaccionaria.

Este artículo en Cubaencuentro se refiere a la demanda que Malule ha incoado contra los que la acosaron:

“Una demanda civil por ambiente laboral hostil, acoso sexual, difamación en sí misma y otras causas ha sido presentada por la exdirectora de la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB), María “Malule” González, contra John Lansig, director de la Agencia Federal para Medios Globales (USAGM), así como contra su consejero o asesor Jeffrey Scott Shapiro y el empleado Grado 12 de OCB Alberto Muller.

En diciembre de 2015, la administración Obama encargó a Malule la dirección de OCB, que comprendía unas 14 divisiones, con casi 130 empleados federales y unos 40 contratistas, manejadas con presupuesto de $28 millones al año. Hacia junio de 2017, Malule terminaría renunciando.

¿Espía de Castro y mujeriega?

En medio del ambiente lateral hostil que describe como derivado de su nombramiento por administración demócrata y su propia condición de mujer, Malule destaca que sus quejas y consultas con Lansig al respecto tuvieron siempre como respuesta que arreara, sin darse solución a ninguno de los problemas.

Quizás lo más significativo resulta que Shapiro, al conversar con Libby Liu, Presidenta de Radio Asia Libre, largó que Malule “trabajaba para el gobierno cubano” e intencionalmente se había empeñado en debilitar la señal para que las transmisiones de RTV Martí no penetraran tanto en la Isla de Cuba pintoresca, según reportó Malule a Lansig por correo electrónico del 24 de agosto de 2017. Shapiro habría ido aún más allá con Matthew Schuck, miembro del equipo de transición de Trump en la Junta de Gobernadores para Transmisiones (BBG, por sus siglas en inglés), al decirle que Malule era una traidora y espiaba para Cuba.

La demanda alega que este tipo de declaraciones —por lo demás, tan comunes en los círculos de la cubichería que se dice anticastrista— son tan notorias por el daño que causan y la malicia que entrañan, que por sí mismas constituyen difamaciones sin necesidad de otras pruebas.

Malule aclara que el infundio de Shapiro era sostenido “abierta y expresamente” por Muller, a quien encajó también haberla tachado de “mujeriega” delante de otros empleados y agregar: “I know many people that knows (sic) you well”.

Madrugonazo

Acerca de la tirantez con Mueller, Malule refiere el correo electrónico del 16 de noviembre de 2016 en que este reprobó que RTV Martí no estuviera en el aire toda la madrugada cubriendo la victoria electoral de Trump. De aquí derivó la acusación de que Malule se valía de su posición para promover su propia agenda política personal.

A las 2:30 am., Malule ordenó cesar la cobertura y así quedó fuera el discurso de aceptación de Trump, que la nutrida audiencia de RTV Martí deseaba escuchar. Malule alega que Muller usó esta decisión como adarga e incluso animó el reportaje “Radio Martí en su Laberinto” (Diario Las Américas, 12 de abril de 2017) con cinco puntos nodales:

La decisión de salir del aire la madrugada del cierre de las elecciones guarda correspondencia con la censura imperante en Cuba y en el bloque soviético

Esta decisión se tomó ya sólo después que los resultados electorales se inclinaron a favor de Trump. TV Martí habría sido el único medio en el mundo que no reportó la victoria de Trump en la mañana del 9 de noviembre de 2016. La secuela de esta ocurrencia habría sido no cubrir adecuadamente el deceso de Fidel Castro por puras razones políticas

Malule debilitó intencionalmente la señal y así redujo el potencial de penetración de OCB en Cuba

Alrededor de estos puntos giraban las quejas consuetudinarias de Muller, que Malule llegó a calificar hasta de insubordinación, pero cada vez que planteaba el asunto a Lansig recibía la misma orden de echarle tierra”.