Vie06052020

Last update08:40:50 AM

Política

Washington colapsa y Puerto Rico no cesa en pedirle ayuda

  • PDF

Columna: Carlos Arroyo, el adiós de un símbolo | El Nuevo Día(San Juan, 9:00 a.m.) Lo mejor de toda la historia de la pandemia del Covid-19 ha sido vivir en la parte final, la más decadente, del imperio americano. Estamos viviendo el colapso de un país, cuya administración y desarrollo económico lo están llevando a unos límites en su crecimiento, con las implicaciones que esto tiene para la relación colonial Puerto Rico/EE.UU. Lo interesante es que los gobiernos de turno en Puerto Rico, no se dan por aludidos que la situación los EE.UU. nos fuerza a tomar decisiones independientes de ellos, y nos lleva a pensarnos de forma libre.

Nadie ha planteado que, ante la crisis, el gobierno de Puerto Rico actuó en todo momento como un país libre y soberano, sin mucha influencia o relación con lo que pasaba en los EE.UU. Puerto Rico cerró sus fronteras marítimas, limitó los accesos aéreos, por vía de un solo aeropuerto, y estableció el principio de una aduana o sistema de inmigración para establecer un cernimiento con los pasajeros que llegan al aeropuerto. En fin, que Puerto Rico actuó y se pensó como un país libre.

Por otro lado, no es posible pensar que en la relación colonia/imperio, los boricuas solo se dediquen a pedir, y nunca a dar. Es curioso que no hubo un solo gesto del gobierno colonial por enviar ayuda a ninguno de los estados o territorios de los EE.UU. Esto es un dato curioso, pues Puerto Rico ha mantenido una desocupación de las camas de un 50 por ciento (3 mil camas disponibles y no utilizadas), mientras las camas en unidades de cuidado intensivo, ha mantenido un 30 por ciento de camas disponibles; y tiene un total de 700 ventiladores no utilizados de un total de mil en promedio para la isla.
¿Alguien ha visto el movimiento de parte del gobierno de Puerto Rico de ofrecer lo disponible en la isla, para lo necesitado, por dar un ejemplo, en la ciudad de Nueva York? ¿en San Tomas? ¿En Santa Cruz?

Los boricuas han establecido una relación de uso y disfrute de los fondos federales que han creado un sentido de acreencia o derecho a pedir y pocas veces dar. Esa postura adoptada por el gobierno de Puerto Rico, así como por gran parte de la población crea una dependencia en reversa que merece ser estudiada. Lo mejor de esta práctica, es que fuerza un rechazo de los EE.UU. a incorporar un territorio completamente dependiente. Para nunca ser estado, lo mejor que nos ha pasado es el Covid-19.
Pensemos.

La reapertura de Wanda Vázquez, la población y el capital

  • PDF

alt(San Juan, 1:00 p.m.) Wanda Vázquez Garced, la gobernadora de la güirita, la que nadie esperaba, ha hecho cosas monumentales. Ha domesticado tanto al capital como a la población boricua. Impuso por 10 semanas cuatro toques de queda, que lograron contener la operación del capital de consumo al detal y por otro lado, el comportamiento general de la población. Su poder, ejercicio por múltiples decretos, controló el país.

Ayer nos planteó que puede suavizar las normas de control y distanciamiento social. Ante este cuadro, ha planteado un toque de queda de tres semanas, más flexible, para permitir reabrir los negocios. Pero, ¿hay satisfacción plena en la población? Todo indica que la contestación es un tanto compleja. Por un lado todos los negocios podrán operar, de lunes a viernes en horarios básicos de 8:00 am a 5:00 pm. Para las ventas al detal, salvo las excepciones, el fin de semana está prohibido. No obstante, el efecto de esto es devolvernos a una antigua ley de cierres, que operaba de esta forma. Ni bueno ni malo, pero un control sobre el capital de ventas al detal.

Leer más...

¿Habremos de volver a la "normalidad"?

  • PDF

alt(Buenos Aires, 9:00 a.m.) Los gobiernos que apostaron a la “magia de los mercados” para atender los problemas de salud de su población exhiben índices de mortalidad por millón de habitantes inmensamente superiores a los de los Estados socialistas que conciben a la salud como un inalienable derecho humano.

La cruel pandemia que azota a la humanidad ha despertado reacciones de todo tipo. Unos pocos la ven como la cruel pero fecunda epifanía de un mundo mejor y más venturoso que brotará como remate inexorable de la generalizada destrucción desatada por el coronavirus. Si Edouard Bernstein creía que el solo despliegue de las contradicciones económicas ineluctablemente remataría en el capitalismo, sus actuales (e inconscientes) herederos apuestan a que el virus obrará el milagro de abolir el sistema social vigente y reemplazarlo por otro mejor El trasfondo religioso o mesiánico de esta creencia salta a la vista y nos exime de mayores análisis. Otros la perciben como una catástrofe que clausura un período histórico y coloca a la humanidad ante un inexorable dilema cuyo resultado es incierto. Quienes abrevan en este argumento están lejos de ser un conjunto homogéneo pues difieren en dos temas centrales: la causalidad, o la génesis de la pandemia, y el mundo que se perfila a su salida.

En relación a lo primero hay quienes adjudican la responsabilidad de su aparición a una entelequia: “el hombre”, como los ecologistas ingenuos que dicen que aquél -entendido en un sentido genérico, como ser humano- es quien con su actividad destruye la naturaleza y entonces el Covid-19 habría también sido causado por “el hombre.”

Leer más...

El lawfare de Jay Fonseca contra Leo Aldridge

  • PDF

alt(San Juan, 12:00 p.m.) Siempre he pensado que una de las cualidades más bonitas de un ser humano es la humildad. Reconocer que uno no se las sabe todas, que tenemos mucho que aprender de otros(as) que tienen mucho que enseñarnos. Cuando no sé de un tema, pido opinión a quienes saben. Por eso el dicho de “zapatero a su zapato”. Algo como eso ejemplifica lo vertido en este vídeo, que ha generado una controversia en la que tengo que alinearme con el Lcdo. Leo Aldridge.

En mi larga vida no he conocido a ningún todologo o todologa pero, lamentablemente, hay quienes embriagados de soberbia, creen que lo son. ¿Por qué hablo de esto en ocasión de lo expresado por Leo Aldridge en este video?

Hace un par de días fui objeto de sorna de parte del analista Jay Fonseca, quien por la red social Twitter arremetió contra mí por reclamar, respetuosamente, que se me diera espacio en programas en los que, como regla general, a personas con mi muy particular visión de país, se nos niega. En otros momentos he discrepado de sus puntos de vista, siempre con respeto y con fundamento, ofensa que parece que no me perdona.

Leer más...

En el referéndum del 3 de noviembre, ¿podemos derrotar a la estadidad? [Parte I]

  • PDF

alt(San Juan, 12:00 p.m.) En días recientes legisladores del Partido Nuevo Progresista en la Cámara de Representantes y en el Senado de Puerto Rico han impartido su visto bueno al P. del S. 1467 presentado por la delegación de este partido el día 9 de enero de 2020. La pieza legislativa, ya firmada por la Gobernadora, se titula “Ley para

Definición Final del Estatus Político de Puerto Rico.” La misma persigue se consulte al pueblo puertorriqueño, en el mismo día de las elecciones generales a llevarse a cabo el 3 de noviembre de 2020, si Puerto Rico debe ser “admitido inmediatamente dentro de la Unión como un Estado”. La medida contempla que los electores sólo podrán votar una de dos alternativas impresas en la papeleta: “Sí” o “No”.

Es claro, a pesar del enfoque que se le pretende dar a la consulta, proyectando la misma como una consulta para resolver finalmente el denominado “estatus” político y colonial de Puerto Rico, que una medida de esta naturaleza no debe confundirse con una consulta plebiscitaria como aquellas a las que nos han acostumbrado desde 1967. La consulta es algo distinto, no es un ejercicio plebiscitario, la consulta es un “referéndum”.

Leer más...

Más artículos...