Duele hondo, Honduras

En el mar de noticias que inundan el universo de la información, donde el tráfico de ideas, perspectivas, investigaciones e interpretaciones es cuasi-infinito, el país centroamericano, se pierde entre las noticias de los centros del poder. Sin embargo, Honduras es uno de esos lugares donde la violencia de las oligarquías y las fuerzas represivas del estado se ha expresado de la manera mas sistemática y descarnada. Golpe de Estado, violaciones de derechos humanos, persecución política, asesinatos políticos, y todo entre un silencio que produce nauseas. Son pocas las publicaciones que siguen la marcha del autoritarismo y la exclusión social en Honduras.

La más reciente noticia que nos llega de Tegucigalpa, es el asesinato del periodista Noel Valladares, quien estaba en compañía de su esposa que resultó herida y dos personas más que perdieron la vida. Se sabe que Valladares se une a una lista de periodistas que han sido asesinados desde que actual Presidente, Porfirio Lobo Sosa, asumiera el poder, en enero del 2010. Desde periodistas, hasta lideres sindicales y miembros de distintos movimientos sociales han sido asesinados y perseguidos. La represión política y la profundización de políticas neoliberales en tiempos de deslegitimación crónica del sistema económico-político imperante, se conjugan desde distintos frentes, con el apoyo sistemático del Estado. Honduras, es el espejo roto que refleja el futuro si las oligarquías arrebatan las estructuras de gobierno y las instituciones sociales. S

in embargo, la resistencia hondureña muestra una perseverancia admirable. De esa fuente hay que beber a la hora de animarse en momentos cuando las cosas se ponen difíciles. Honduras duele hondo, pero honda también es la esperanza y la resistencia que, a través de la lucha crece y construye nuevos espacios de justicia y libertad. Una victoria de las fuerzas más democráticas y solidarias del vecino centroamericano, es otro gran avance de la vida buena para Nuestra América y el mundo.