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La izquierda y el independentismo en la política como pasatiempo

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alt(San Juan, 9:00 a.m.) Una vez más reducimos una lucha colectiva a un acto simbólico sin ningún resultado. Tal parece que la izquierda puertorriqueña está condenada a ser como un personaje teatrero de esquina representando luchas, haciendo gestos repetitivos y aparentando que algo se ha hecho ante el embate de la alianza neoliberal. Mientras que los que están alineados con el proyecto neoliberal, que está más fuerte que nunca en nuestra isla, se reparten el poder, creando legislación, elaborando planes y colaborando activamente con la junta de control fiscal, la izquierda se convoca a una nueva marcha, un nuevo intento por entrar en el capitolio, un nuevo gesto vacío que, sabemos, no tendrá ningún impacto en la realidad política del país.

Thomas Rivera Schatz, el presidente del Senado, anuncia que van a enmendar la ley del plebiscito para incluir la definición del estatus actual en el mismo. El nombre que van a utilizar en la papeleta será “estatus territorial”, la explicación es que ese es el mismo nombre utilizado en la carta del Departamento de Justicia Federal. El Partido Popular Democrático (PPD) alega que se debe utilizar el nombre del estatus que es Estado Libre Asociado (ELA). El Partido Nuevo Progresista (PNP) no va a utilizar ese nombre por una razón obvia, si coloca ese nombre en la papeleta la estadidad no gana. El Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) dice que se va a hacer un boicot contra el plebiscito a causa de las enmiendas para incluir el actual estatus colonial. Una vez más otro gesto vacío. La política como pasatiempo del que no tiene mucho que hacer y se va a oponer para que no cuente su opinión. Sabemos lo que va a pasar, la gente va a votar de todas maneras, lo hicieron antes y lo volverán a hacer. El PIP será, de nuevo como en el 1967, el protagonista de un boicot que no tendrá efecto alguno.

Los movimientos de izquierda siguen creyendo que las manifestaciones sin resultados son un buen modelo de política. Es interesante porque al parecer seguimos creyendo en el mesianismo político como proyecto de oposición. Nuestra izquierda está muy identificada con los gestos de sacrificios que nos traerán, por medio del dolor, la salvación.

Una manifestación más, un par de macanazos más, un arresto, un gesto vacío y repetitivo más nos acercará a la meta, la liberación que no tiene ningún contenido específico, la independencia que nadie quiere, la detención de los planes de austeridad que como quiera se van a imponer. El gesto simbólico de un manifestante que logra entrar al capitolio, hace su manifestación y luego recoge sus motetes y se va a Plaza las Américas a conversar, sobre la mesa del Food Court, cómo quedó la manifestación, cómo se vieron en televisión y cómo van a organizar la próxima con más gente, más pueblo y un mayor impacto. A su alrededor nadie se entera ni de que hubo una marcha, de que se manifestaron, de que se oponen a algo. Es la política como pasatiempo de los que pueden.

La junta de control fiscal va a imponer sus planes, queramos o no. El proyecto colonial fue transformado con la aprobación de PROMESA. Los Estados Unidos quieren territorios disciplinados por el proyecto neoliberal que sigan las instrucciones dadas. Territorios lindos, abiertos al turismo, donde sus habitantes sonrían y bailen en las calles.

El imperio quiere lugares de entretenimiento donde puedan seguir visitando los casinos, las playas, las tiendas. Lugares donde los habitantes sigan consumiendo, como en Puerto Rico. Mientras que el PIP llama a un boicot contra el plebiscito, lo que perpetuará la colonia con su consentimiento, el Juez Torruellas, favorecedor del proyecto colonial y de la estadidad, había convocado en tiempos recientes a un boicot contra el capital norteamericano, A ese boicot nadie le hizo caso a pesar de que podría haber sido más efectivo que el del plebiscito.

El proyecto neoliberal de austeridad es un proyecto económico, Sólo alternativas económicas son respuestas razonables ante el mismo. Mientras que la izquierda prefiere luchar contra gigantes o molinos los neoliberales se siguen apropiando del país. Al final nos quedará el recuerdo excitante de que hicimos algo, una marcha, una manifestación, un gesto simbólico más. No nos quedará otro resultado pero nos sentiremos bien, porque de eso se trata la política como pasatiempo.