La nueva estrategia de Trump, Afganistán y el PIP

alt(San Juan, 9:00 a.m.) Donald Trump anunció que ha cambiado su estrategia en Afganistán. Durante la campaña electoral el candidato Trump había dicho que era tiempo de salir de Afganistán, el conflicto más largo de la historia de los Estados Unidos al momento. Mientras no había ocupado la posición de presidente de los Estados Unidos, Trump asumió que salir de dicho país sería fácil ya que dicha guerra era costosa en sangre y dinero.

Ahora, luego de seis meses en la Casa Blanca, su estrategia es otra. Según los informes los generales lograron convencer a Trump que salir del país no era la alternativa sino profundizar el conflicto, aumentar la presencia de tropas e internacionalizar las consecuencias del mismo.

En el anuncio Trump indicó que su nueva estrategia no consistiría en anunciar fechas precisas o el número de tropas que serían enviadas a Afganistán. El aspecto principal de la nueva fase de la guerra en Afganistán es el secreto. Según Trump el objetivo es no darles a los "terroristas" información adelantada sobre fechas de entrada, de salida o cantidad de tropas en el país.

El verdadero resultado de la nueva estrategia de Trump al respecto del anuncio de fechas, planes y número de tropas será darle autonomía plena al Pentágono para actuar según sea su parecer y promover la ausencia de información para los medios de comunicación. Lo preocupante es el impacto de dicha estrategia en relación a la imposibilidad de la ciudadanía para analizar de manera informada el desarrollo de la guerra.

Con Trump la guerra será, cada vez más, un asunto de generales y menos de debate público. Por otro lado, otro elemento que debemos notar de la estrategia de Trump es que dándole una mayor autonomía al ejército para llevar a cabo la guerra lo que realmente estaría haciendo es constituyendo un poder paralelo, militar, excluido del debate público y protegido de la prensa. Esta estrategia muy bien podría dar paso a la existencia de un gobierno de militares paralelo al gobierno civil. Me pregunto si la "nueva" estrategia de Trump consistirá realmente de una negociación con el poder militar para poder permanecer en la presidencia y a su vez, reconocer un golpe de estado de facto, en acto o en potencia.

Mientras que Trump articula la estrategia de guerra perpetua en Puerto Rico el gobernador Ricardo Rosselló anuncia que la estadidad llegará en menos de cinco años a la ilusa asamblea de su partido. Por otro lado Rosselló convocó a los partidos de oposición para articular una estrategia de desarrollo económico pidiendo igualdad de acceso a fondos de salud, más compras a suplidores locales y la intervención federal para estimular el desarrollo económico de la isla.

Ante dicha convocatoria el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) respondió en la negativa aludiendo a la necesidad de crear un frente anticolonial. La respuesta del PIP vuelve a colocar a dicho partido en una posición difícil pues al negarse a participar de esfuerzos para promover el desarrollo económico de la isla lo que hace es proyectarse como enemigo de las clases trabajadoras y empobrecidas que son el objetivo político de dicho esfuerzo. Mientras que los ciudadanos están batallando con el problema de la pobreza, el desempleo y el estancamiento económico el PIP permanece atado a un discurso que nada tiene que ver con las preocupaciones reales de la gente.

Esa alienación del discurso Independentista se agrava ante la instauración de un gobierno militarista y golpista en Washington DC porque no hay duda de que las principales víctimas del proyecto militar de guerra perpetua de Trump serán las clases trabajadoras, los desempleados y los pobres que son los que al final optan por entrar en la milicia como alternativa a su situación económica. Mientras que Trump prepara una década más de guerra en Afganistán los pobres de Puerto Rico sólo podrán aspirar a entrar en la milicia y a no ser asesinados en los campos de Afganistán para poder tener alguna alternativa de vida. Mientras tanto el PIP sigue soñando con su alianza anticolonial que realmente es una excusa para no involucrarse en la realidad del país y no asumir responsabilidades con las clases abandonadas del mismo. La guerra perpetua es una afrenta a los pobres de Puerto Rico y la negativa del PIP, a actuar como un partido de adultos, la estocada final a dicho sector.