Cuba y los derechos humanos

alt(San Juan, 10:00 a.m.) La propuesta del Presidente de Estados Unidos Donald Trump de anular las decisiones respecto a Cuba y el embargo económico a que ha sido sometido este país violentan de manera crasa los derechos humanos de los cubanos que residen en la isla y de los que se encuentran fuera de la misma, ya sea como exiliados o como emigrantes que buscan oportunidades de trabajo en el extranjero.

Desde hace varios años ha crecido un nuevo pensamiento socialista que reniega de anteriores estalinismos y que se ve reflejado en la política pública del fortalecimiento de los cuentapropistas o pequeños propietarios y de la entrada de nuevos actantes sociales anteriormente invisibilizados: las comunidades homosexuales, lésbicas, bisexuales y transgénero que han logrado insertarse en la oficialidad de sus estructuras gubernamentales, aunque todavía falte un camino por recorrer. El debate sobre el nefasto quinquenio gris del 2007 tuvo una gran repercusión en la instalación de nuevas figuras en la vida pública.

Este retorno de Trump a la política de la guerra fría como le han tildado los cubanos, señala el periódico español El Mundo, restringirá el comercio y controlará nuevamente los viajes, limitando los encuentros familiares, los intercambios académicos, y la posibilidad de que se aceleren cambios en la estatalización de este territorio caribeño que ha tenido que sobrevivir a pruebas tan fuertes como la del periodo especial luego de la caída del bloque soviético que ocasionó el colapso de alrededor del 80 por ciento de su economía.

Es sabido que Cuba ha obtenido grandes logros en salud debido a la existencia de un programa universal y a la prevención médica que ha sido alabado por las Naciones Unidas. Sus avances en la educación han sido reconocidos mundialmente. Estos han sido validados por la UNESCO que ha declarado que la educación cubana es un ejemplo para todo el mundo. En el Índice de Desarrollo de la Educación para Todos ha obtenido el primer lugar de América Latina.

A pesar de que creemos que debe haber una mayor protección de la libertad de expresión en Cuba y de que los derechos humanos deben de estar integrados a los Lineamientos de la política social y económica del Partido y la revolución para los años 2016-2021, la isla tiene el legítimo derecho de establecer lazos internacionales y comerciales sin coacción alguna. Así lo reconocen los norteamericanos como la vicegobernadora de Minessota, Tina Smith, quien desafiará la orden que revierte las medidas de Obama que quebrantaban el embargo. Varios sectores estadounidenses no apoyan la medida tomada por el presidente Trump, pues afecta el intercambio cultural, social y humano que suponía la eliminación del embargo. Los organismos de derechos humanos deben de estar muy pendientes de esta situación que significa no solo el recrudecimiento de las limitaciones a la población sino la posibilidad de que se susciten medidas de defensa que perjudiquen el estado de derecho de miles de cubanos.