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EE.UU., Corea del Sur, los Boricuas y la guerra en el paralelo 38

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altTodavía permanece en la memoria de muchos puertorriqueños los efectos del conflicto armado de Corea a principios de la década de 1950, en el llamado paralelo 38 que divide a las dos coreas, la del norte y la del sur. Allí, las grandes potencias se enfrentaron militarmente por la ayuda que les brindaron a los coreanos durante este conflicto. Estados Unidos y China aportaron soldados y otro tipo de ayuda en aquella situación. Debido a esa participación, numerosos soldados puertorriqueños fueron enviados a Corea, en distintos regimientos. El más conocido de estos estamentos militares, integrados sólo por puertorriqueños, fue el sesentaicinco (65) de Infantería. Recientemente el Congreso de Estados Unidos reconoció su labor, confiriéndole su Medalla de Honor, luego de 60 años de constantes vejámenes y discriminación.

Hace varios meses, Estados Unidos viene armando una campaña mundial de terror contra Corea del Norte por su programa de desarrollo nuclear. Con esta campaña ha logrado que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas imponga sanciones económicas contra el gobierno de Corea del Norte. Trump ha dicho que impondrá sanciones económicas contra aquellos países que mantengan comercio con Corea del Norte. Parece que desconoce que el principal socio comercial de EEUU, es la colosal China. Este país, también es el principal suplidor comercial de Corea del Norte. Mientras Estados Unidos crea la imagen del bestiario contra el líder de Corea del Norte e impone fuertes sanciones contra esta nación, la provoca realizando maniobras militares conjuntas con Corea del Sur. Estas maniobras militares son llevadas a cabo muy cerca de la frontera, lo que es una fuerte provocación.

El imperio solicita al mundo imponer sanciones político-económicas contra Corea del Norte, pero sus actuaciones militares conjuntas con Corea del Sur son una alta provocación amenazando con una guerra nuclear. La diplomacia de amenazas y la provocación militar no le ha funcionado al imperio. El mundo entero, encabezado esta vez por China y Rusia, ha solicitado al presidente Trump que baje su posición y se siente a dialogar con Corea del Norte.

La posesión de armas nucleares producidas por una nación con sus propios recursos va por encima de cualquier convención u acuerdo internacional. Condenable sí, es la posición de Estados Unidos que ha armado a Israel con armas nucleares para ser utilizadas contra sus vecinos árabes. La geopolítica y la geo estrategia del imperio, va dirigida a defender sus propios intereses. No podemos bajo ningún concepto condenar a ninguna nación por tener o desarrollar armas nucleares, mientras las grandes potencias las tienen. Es hora que, mediante un Convenio Internacional, se imponga la destrucción de todo este armamento para que no siga siendo una amenaza para la vida humana. No queremos más desgraciadas situaciones como la sucedida en Japón por parte de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.

Recordemos que, ante una posible guerra entre ambas naciones, los puertorriqueños estarán presente y no queremos que la sangre de nuestra(o) s hija(o)s y nieta(o)s se derrame en estas tierras lejanas convirtiéndoles en agresores y mercenarios del imperio.