¿A qué vino Mike Pence a Puerto Rico?

(San Juan, 12:00 p.m.) La visita de Mike Pence, Vicepresidente de Estados Unidos, a Puerto Rico pasó sin pena ni gloria. El hecho de que pasara de esa manera debería colocar en perspectiva lo que significaría para el Caribe la presidencia de este representante del sector más conservador del partido republicano. En primer lugar, hay que considerar que Pence no es un populista como Donald Trump y que no adoptaría causas populares en sectores de clase media como sería la protección del seguro social o de medicare. Pence es parte del sector más radical del conservadurismo religioso republicano, el mismo que tomó el poder en tiempos de Ronald Reagan. Ese origen, y sus vínculos con las empresas de los hermanos Kochs es lo que realmente nos debería preocupar.

El conservadurismo religioso de Pence es radical. Su fundamento es una interpretación literal de la Biblia como base de los Estados Unidos. Esa lectura propone la anulación de los derechos de las comunidades homosexuales, la limitación del acceso al aborto o a los métodos anticonceptivos por parte de las mujeres pobres. Esta ideología, que ha sido identificada como la jihad cristiana, es el fundamento de una política neoliberal radical.

Mientras que el discurso de Pence es moralista su práctica política es fundamentalmente económica. Durante el año 2000 Pence escribió un ensayo en el que defendió los argumentos de las empresas tabacaleras diciendo que fumar no mataba y que lo que realmente mataba era un gobierno grande que decía que venía a ayudar. Obviamente este discurso transparentaba la relación de la ideología religiosa de Pence con el radicalismo conservador de Reagan quien había declarado, en la década de los ochenta, que las palabras más peligros que se podían escuchar eran esas que decían "somos del gobierno y hemos venido a ayudar". El conservadurismo de Pence va por la línea del gobierno pequeño, la intervención en la vida personal y la limitación de las intervenciones con los derechos corporativos. En esa ideología las personas naturales tienen menos derechos que las personas jurídicas, es decir que los individuos son menos importantes que las corporaciones.

El radicalismo de Pence es peligroso para el Caribe desde muchas perspectivas. En primer lugar, para un Puerto Rico azotado por María Pence representa el discurso de la austeridad. Este discurso implica que el estado va a operar con los recursos más reducidos posibles sin importar si eso significa que no se den servicios a los pobres o a las comunidades excluidas. En la mentalidad de Pence la pobreza es un símbolo de la derrota personal y no de la injusticia social. En la mentalidad de estos sectores fundamentalistas religiosos las comunidades pobres son simplemente responsables de su suerte y no hay posibilidad de elaborar ningún análisis que trate de explicar dicha situación desde una perspectiva social.

Mientras que Pence es peligroso a causa de su fundamentalismo religioso no debemos perder de perspectiva su radicalismo económico. Siendo, Mike Pence, el candidato de los hermanos Kochs es el representante de los intereses petroleros y encargado de la agenda en contra de las regulaciones ambientales y de la lucha contra el cambio climático. Pence es peligroso porque si bien es cierto que Trump niega la existencia del cambio climático su negación no tiene credibilidad alguna, pero Pence, quien tiene un gran apoyo económico a su favor, cree que el cambio climático es un mito y cuenta con mucho dinero para apoyar dicha posición.

La negación del cambio climático es el elemento más serio del radicalismo de Mike Pence respecto al Caribe. Ya este año hemos visto lo que significa el cambio climático en nuestra región. Irma y María colocaron en perspectiva lo que negar la existencia del cambio climático significa para nuestra supervivencia. El cambio climático es la muerte para el Caribe y Pence es el candidato de los promotores de políticas que van a agravar la situación respecto al cambio climático. Mientras Pence pueda llegar a la presidencia de los Estados Unidos los hermanos Kochs podrán hacer lo que quieran con su candidato. Mientras Pence pueda llegar a ser presidente nuestra vida y seguridad en el Caribe estará amenazada. Así que no podemos poner muchas esperanzas en una posible destitución de Trump porque detrás de ese demagogo viene el jihadista cristiano Mike Pence y con él viene el proyecto del exterminio del Caribe. Pence es más peligroso que Trump, eso no lo podemos perder de perspectiva.

Crédito foto: Michael Vadon, www.flickr.com, bajo licencia de Creative Commons (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/)