Julia Keleher, ¡abra las escuelas, por favor!

alt(San Juan, 1:00 p. m.) La Secretaria de Educación, Julia Keleher, no sale de una para caer en otra. Durante toda la crisis educativa surgida a raíz del devastador huracán María Keleher ha titubeado demasiado demostrando que no tiene control del departamento.

La última metida de pata de la super Julia fue en el programa radial de Rubén Sánchez el miércoles 2 de noviembre cuando reconoció públicamente que hacía dos semanas que no sabía absolutamente nada de los ingenieros que supuestamente estaban determinando si las escuelas podían abrir sus puertas para el regreso de los estudiantes.

“Pienso que esta mujer es imbécil”, afirma Olga Pérez de Mayagüez. “Juraba y perjuraba que no podía abrir las escuelas porque no tenía permiso de los ingenieros y viene ahora y dice que no sabe nada de ellos desde hace dos semanas”.

“Esta mujer está matando la educación pública”, añade Israel Ríos de Sabana Grande. “Es nefasta”.

La llamada de Keleher fue para ripostar una hecha por un joven de décimo grado en la Escuela del Albergue Olímpico.

El estudiante llamó para pedir que se abriera su escuela. Fue muy respetuoso y señaló que “la secretaria estaba muy ocupada” porque Puerto Rico es muy grande, pero que padres, maestros y estudiantes habían aunado esfuerzos para reconstruir su escuela. Añadió que habían conseguido un generador porque no tenían energía eléctrica y que para enfrentar el problema por la falta de agua los estudiantes que residían cerca de la escuela viajarían a diario y a los de lejos “la escuela les daría transportación”.

Enfatizó el joven, quien fue muy articulado, que ellos como atletas tienen una rutina y que están ansiosos por retomarla porque se acerca el tiempo de las competencias.

Keleher, quien solo escuchó el final de la conversación, llamó beligerante y furibunda para preguntar de donde era esa directora.

Luego de escuchar su verborrea, Sánchez le clarificó que la llamada la hizo un estudiante y que había hablado muy bien de ella. El tono de la Keleher cambió, me imagino que las tonalidades de su piel fueron de pálido bajito a rojo subido.

En medio de la llamada, Rubén le preguntó sobre la apertura de las escuelas, quien determinaba cuales escuelas abrirían y el número de estas que abrirán la semana entrante.

Bombardeada y presionada por Sánchez Keleher tuvo que reconocer que hacía dos semanas que no sabía de los ingenieros. Nadie contestaba sus llamadas y que esperaba el corriera mejor suerte. Ante esta respuesta insólita, Sánchez le preguntó cuántas escuelas abrirán el lunes. No pudo precisar…

Entonces dijo que el único requisito para abrir las escuelas es una carta del director del plantel donde certifique que se reunió con los padres para informarles sobre las condiciones de la escuela.

“El número de escuelas que abrirán dependerá del número de cartas que reciba”, dijo Keleher.

La reacción de padres y maestros no se hizo esperar.

“Esta mujer es una incompetente”, dijo una maestra de Trujillo Alto que pidió no ser identificada para evitar represalias. “Ha jugado con todos. Ha mentido descaradamente y ha culpado a unos ingenieros que ahora no estamos seguros hayan existido alguna vez”.

“Confirmamos lo que todo el mundo pensaba, existe una agenda escondida para desestabilizar el sistema y justificar su privatización”, dijo otro maestro de Lajas.

“Esta es una farsante”, expresó Edna Pérez de Hormigueros. “Mis hijos no han tenido escuela por sus engaños. Ahora resulta que los ingenieros no le contestan… Estoy furiosa, no quiero decir una sarta de malas palabras”.

“Es frustrante escuchar a esta mujer que dirige la vida escolar de mis hijos”, dice John Matos. “¿Cómo puede ser tan atrevida? La educación y formación de los niños exige compromiso y respeto. Debe renunciar”.

La mayoría de los maestros y padres entrevistados hablaron del salario que devenga la secretaria, los días lectivos perdidos por sus acciones y culparon al gobernador Ricardo Rosselló Nevares por las incongruencias.

“Puerto Rico está al garete”, asevera Ilia Santos. “María se llevó el gobierno. Deben todos renunciar. Estamos cansados de mentiras”.

Maestros y padres están esperanzados que esto de la supuesta carta ponga final a la incertidumbre sobre la vuelta a las escuelas.

“No confío en la Keleher”, asegura Esteban, un maestro que pidió no usar su apellido. “Nadie va a creer en su palabra, ha mentido demasiado”.

Los educadores expresan su inquietud sobre temas tales como: cuál es la fórmula que se utilizará para ajustar el semestre escolar para cumplir con los 180 días lectivos exigidos por ley; que pasará con el supuesto cierre de planteles anunciados porque no cumplen con las indicaciones de los ingenieros ahora desaparecidos y si se honrarán a los maestros los días en que no han dado clase, pero si han estado en las escuelas.

“Keleher no ha dicho aun como se cumplirá con los días lectivos, ni ha tocado el tema salarial, ni el de los contratos de los maestros transitorios”, puntualiza Ana, maestra de San Juan. “Muchas preguntas, ninguna directriz. No queremos sorpresas”.

“¿Qué pasará con las escuelas a las que ha sentenciado a ser cerradas?”, cuestiona José, maestro de Caguas. “Estos nuevos eventos ponen en tela de juicio toda la patraña que ha montado para justificar el cierre de más planteles escolares”.

Algunas fuentes señalan que la Keleher es víctima de la crisis fiscal gubernamental.

“Aquí el gran responsable es el gobernador”, dice Rosa, maestra de Bayamón. “Keleher ha tenido que encubrir la falta de liquidez gubernamental y ha sido forzada a jugar con la situación en un intento desesperado por cortar $150 millones, cerrar escuelas y mantener la imagen de su jefe. Es una víctima más de un gobierno inepto”.

Mientras tanto habrá que esperar al lunes 6 de noviembre para saber si la historia de la carta es cierta y confirmar el número de planteles que abrirán.