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La crisis post-María nos permite crecer sin mendigar

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alt(San Juan, 12:00 p.m.) Por primera vez en la historia reciente del país, el sector manufacturero, es decir el motor de la economía de Puerto Rico, se detuvo. Las farmacéuticas en particular detuvieron la producción por espacio de uno a dos meses. El indicador de producción es que Puerto Rico cobró, por vía del Departamento de Hacienda, el importe del impuesto de manufactura del 4 por ciento, por meses de septiembre y octubre. En total, el erario cobro solo la cifra de $400 millones de dólares en impuestos de forma mensual.

Dicho lo anterior, Puerto Rico ha tenido crecimiento económico durante los meses de la crisis, y es a esto que le debemos de prestar atención. La economía se ha movido, de otra forma, pero se ha creado riqueza a partir de las transferencias federales para compensar la crisis y el desastre; también por vía de la inversión y gasto de las agencias que se localizaron en la isla; pero más que nada, porque los boricuas no hemos dejado de consumir.

Entonces, estamos aquí. El país está de pie, y la vida ha continuado. ¿Se ha redefinido ante nuestros ojos el modelo? Es curioso, pero la apuesta del gobernador de turno, Ricardo Rosselló, ha sido profundizar en la dependencia de los fondos federales como forma de apaliar el efecto del huracán María. Lo bueno es que nada le ha salido como él deseaba. Ni el gobierno de Washington le ha hecho caso a su continua solicitud de fondos federales ante el huracán, y lo único que nos han concedido son las asignaciones que de forma rutinaria tendríamos derecho de conformidad con las leyes vigentes o reglamentos. Es decir, mendigar no ha tenido resultado.

Ante este cuadro, ciertos sectores de la diáspora boricua se han unido a los reclamos del gobernador y los miembros del Partido Demócrata para solicitar que el gobierno de los EE.UU. otorgue más beneficios a los residentes de la isla. Esto nos sorprende, pero es parte de la cultura del mendigar, que el gobernador nos ha impuesto. Pero que otros sectores, incluyendo Lin Manuel Miranda la repitan, es sorprendente.

Lo interesante de la crisis es como la economía ha repuntado a partir de la riqueza nacional que se queda en la isla. En otras palabras, a dos meses los escombros se limpiaron porque nosotros barrimos las calles. ¿Quién más lo iba a hacer por nosotros? Dicho esto, la resiliencia ha demostrado que hace mover la economía, sin esperar porque el gobierno de Washington nos subsidie nuestros problemas.

Es momento de pensar la crisis de otra forma, más soberana e independiente, sin entrar en las lógicas del estado, el capital corporativo los hacendados del Caribe. Pensemos.