Serie Especial: Erika Frías nueva alcaldesa de Caracas

alt(San Juan, 12:00 p.m.) Amanecer en Caracas, se dice pronto. Pero comenzar el día como la primera alcaldesa jamás electa en el primer municipio de Venezuela es un dato particular. Erika Frías, del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se impuso de forma contundente con casi un 67 por ciento del electorado en este municipio. El que tenga dudas que escuche el mensaje: el PSUV ganó las elecciones municipales, en la ciudad capital por encima de todas las protestas que la derecha y la oligarquía habían manifestado en las pasadas semanas.

Llegar a Venezuela es también vivir una normalidad aparente que uno pocas veces entiende cuando lee la prensa comercial y mediática de Puerto Rico e internacional. Venezuela es un país altamente organizado, con uno de los mejores sistemas electorales del mundo, y con un sentido de vida democrática difícil de comprender. A fin de cuentas, todos y todas los que estuvieron en agosto en las calles, protestando y quemando llantas de autos contra el gobierno, no están presos y abiertamente participaron en las elecciones municipales del día de ayer. Estos fueron derrotados en las urnas.

Ante este cuadro, escuchar en directo al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, hablar en directo luego de celebrar la victoria de haber cooptado en sobre 300 municipios en todo el país, con más de 9 millones de electores habiendo depositado su voto, es entender el mensaje de lo que pasó. Se trata de una derrota política en las urnas. Es decir, una derrota en la vida democrática de la nación venezolana. Se participar en la vida política para ganar y para perder, y durante el año 2017, en la lucha de clases y social de este país, las fuerzas populares y progresistas han derrotado en tres ocasiones a las fuerzas de oposición.

En fin, que amanecer en Caracas es hacerlo con esperanza de que otro mundo es posible. Que solo estando aquí, se puede entender la complejidad de las luchas sociales y sobre todo de la importancia de comprender que la información hoy es parte del terreno de la lucha de clases. Venezuela es un terreno fértil de la lucha social de aquellos a favor y de aquellos en contra de la distribución más equitativa de la riqueza.

Defender que Venezuela es un país terminado y una tiranía, luego del día de ayer, es apoyar una verdad mediática falsa. Pensemos.