Sáb10202018

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En las escuelas públicas, valores por contrato de $16 millones

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altEl departamento de educación acaba de dar un contrato por dieciséis millones de dólares para enseñarle valores a nuestros niños. El contrato fue adjudicado a favor de la compañía Joseph & Edna Institute of Ethics que fue la misma que recibió un contrato por seiscientos mil dólares bajo la administración de Luis Fortuño para hacer el mismo trabajo. Según la Secretaria de educación el contrato fue adjudicado a la misma compañía porque fueron capaces de mostrar evidencia del éxito de su trabajo anterior. Me pregunto si hubo subasta para dicho contrato. Imagino que sí porque se trata de un contrato de valores y es imposible que se haya aprobado ilegalmente.

Luego de enterarme de la aprobación del contrato y de la cuantía del mismo quise averiguar quiénes son Joseph & Edna Institute of Ethics y cuanto cobran normalmente por sus servicios. Lo que encontré es interesante. En primer lugar, la compañía es una corporación sin fines de lucro que se dedica a dar entrenamientos sobre ética a policías, servidores públicos, corporaciones y estudiantes. Se trata de un proveedor de servicios ya diseñados sin considerar las condiciones culturales, sociales o políticas de cada lugar donde van a dar los talleres. Esta compañía bien da talleres sobre carácter o valores a jóvenes en Georgia, California o Texas. Así mismo la corporación da talleres sobre valores, responsabilidad y ética.

Dichos talleres son presentaciones corporativas, recetas preparadas como libros de autoayuda. Los mismos no responden a las necesidades particulares de los estudiantes de Puerto Rico, no toman en consideración si idiosincrasia ni su cultura. Los talleres prefabricados de valores que Joseph & Edna Institute of Ethics trae para Puerto Rico son simplemente una receta neoliberal para nuestra supuestamente enferma ciudadanía. En última instancia se trata de otro acto colonial, de otro intento por desarraigar nuestra cultura e identidad, otro intento por dejarnos desnudos, sin fundamentos éticos, que sirvan para elaborar un reclamo ciudadano.

Me pregunto si Joseph & Edna Institute of Ethics vendrá a enseñar a los estudiantes cómo enfrentarse al sistema neoliberal, a poner en duda las creencias que sirven de fundamento para que el trompismo se haya apoderado del sistema político de los Estados Unidos. Me pregunto si los valores que vendrán a enseñar son valores liberadores o esclavizantes, si sus talleres incluyen un análisis crítico del proyecto que nos ha lanzado en el remolino que es ahora la crisis que vivimos. Lo más probable es que Joseph & Edna Institute of Ethics no viene a promover ningún proyecto de liberación sino a promover una visión egoísta, individualista y acartonada de la ética.

Lo que traen es una ética adecuada a las necesidades del sistema neoliberal, una ética sin fundamentos, sin cultura, sin pensamiento crítico y sin identidad. Una ética que sirve para que sirvan al sistema y no para que lo cuestionen. Nuestros estudiantes necesitan mucho más que eso, el simplismo de los valores como acusación de que la situación actual es nuestra culpa no nos sirve para nada. Si los valores que traen a nuestras escuelas tienen como objetivo promover un proyecto individualista que no tiene salida entonces no tenemos futuro. Tanto profesional, filósofo, teólogo, sicólogo y académico que tenemos en el país y hay que traer a unos conferenciantes neoliberales para enseñar valores a nuestras escuelas. Este contrato a volares no suena y me parece más que se trata de otro chanchullo, de otro pedacito de bizcocho, de otra dádiva a las corporaciones de parte de un gobierno que no parece tener valores de verdad.

El contrato de los valores me suena a la extensión del trompismo a Puerto Rico, las élites buscando cómo acomodarse lo mejor posible. Lamentablemente en Puerto Rico parecen comprobarse las palabras de Rob Riemen cuando afirma que “las civilizaciones colapsarán, no porque sea inevitable sino porque las élites gobernantes no responderán adecuadamente a las circunstancias cambiantes o porque se enfocarán sólo en su propio interés”. Puerto Rico colapsa por ambas razones, las élites tanto en mi isla como en el imperio no saben, no quieren y no pueden hacer lo que hay que hacer para salir de este atolladero.