Dom11182018

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Elecciones congresionales en los EE.UU: no hacen diferencia, no somos libres

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alt(San Juan, 9:00 a.m.) En el día de mañana 36 escaños del Senado federal serán electos; toda la Cámara Baja, los 435 miembros, serán electos. El Congreso federal, en lo que va de cuatrienio es controlado por el Partido Republicano bajo la presidencia de Donald Trump. La situación está muy interesante, pero los indicadores no dan fe, ninguno, que haya un cambio de control en el Congreso. Si la gente sale a votar, de ambos bandos políticos, el Partido Republicano debe prevalecer. ¿Hace esto alguna diferencia para la independencia de Puerto Rico?

Realmente hablando el gobernador de turno, Ricardo Rosselló, la alcaldesa de turno, Carmen Yulín Cruz, y la prensa comercial del país, han sido exitosos en vender la idea de que las elecciones en los EE.UU. son un asunto relevantes para nosotros. La inclusión distorsionada de la “diáspora” boricua en los EE.UU. ha sido tomada por asalto en la isla, promoviendo muchas veces sin fundamento alguna que la misma opera como una fuerza política que podría determinar el curso a seguir de las elecciones en los EE.UU.; y que la misma votando a favor o en contra del Partido Republicano, nos beneficia en la isla.

Nada del discurso hoy dominante, sostenido tanto por el Partido Nuevo Progresista (PNP) como por el Partido Popular Democrático (PPD) promueve de formas contradictorias la conversación del país en un territorio anexado/estado. Las elecciones congresionales en los EE.UU. en nada adelantan la independencia de Puerto Rico. En nada. Por lo que promover la participación activa de los boricuas en las mismas, para favorecer a un partido u otro, en nada nos acerca a la independencia. Por el contrario nos aleja.

De igual forma es importante puntualizar que en el proyecto de país que deseamos no puede culminar en la integración de la nación boricua a la nación norteamericana. Tanto demócratas como republicanos, por un lado no han hecho nada por defender la nación boricua, y por otro lado, su mirada de los boricuas en el peor de los casos es la de un proceso de integración como minorías nacionales. Repudiamos ambas posturas. La independencia debe ser el norte. Mañana, día de elecciones congresionales en los EE.UU., nuestra mejor respuesta, la indiferencia. Pensemos.