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¿Cómo evaluar para Puerto Rico [con calma] las elecciones mid-term de EEUU

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alt(San Juan, 4:00 p.m.) Los demócratas volverán a dominar la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, pero eso no quiere decir que los republicanos tuvieron una mal día ayer en los comicios de mitad de término presidencial. Al contrario, ganaron escaños en el Senado de Washington, y terminaron con dos gobernadores más.

Señores, los puertorriqueños recién llegados a Florida verdaderamente, aunque hubo un aumento moderado en la participación electoral en los dos condados donde residen la mayoría de ellos, no demostraron que son parte del esperado avance enorme demócrata, el mismo que no se materializó a través de la nación estadounidense. Hace unos días, varias figuras del Partido Nuevo Progresista ,el Partido oficialista de Puerto Rico, ente que además favorece la asimilación total de la Isla a los Estados Unidos, se personaron a la Florida para participar en cierres de campaña del gobernador floridano Rick Scott. Este político, al parecer, se ha llevado una de las poltronas del estado en el Senado federal, derrotando al incumbente demócrata, Bill Nelson, quien buscaba revalidar para su tercer término en Washington. Habrá un recuento mandatorio por ley de la Florida, pero por ahora el ganador es Scott, un republicano que en varias posturas es hijo del presidente Trump.

Pero Scott, a quien nadie ha acusado de ser bruto, visitó la Isla varias veces después del huracán María, catástrofe que marcó un incremento en la migración a la Florida de puertorriqueños, afianzándose el respaldo del PNP y la simpatía latina en la Florida. Es menester saber con más precisión cómo votaron los isleños en la Florida. Lo seguro, por lo que sabemos, es que las visitas de Scott y el respaldo de los políticos estadistas tuvieron un efecto, no importa que se refleje en sólo un puñado de votos de ventaja para Scott en sus condados.

Complicaciones para las ideas progresistas: fallaron dos candidaturas demócratas para la gobernación, de los estados de Georgia y Florida. La prensa de los Estados Unidos les había prestado gran atención a estas contiendas. A resumidas cuentas, los dos candidatos demócratas, dos afroamericanos, cayeron derrotados frente a unos candidatos sumamente conservadores. Ron DeSantis, el ganador republicano en la Florida encausó una de las campañas más racistas en toda la nación. Mientras tanto, Steve Kemp, el ganador republicano en el estado central de la confederación sureña de la Guerra Civil norteamericana, usó sin dudas su posición en el gobierno de Georgia para eliminar de las listas de votación a votantes afroamericanos. También tuvo el descaro de unirse a Donald Trump en su llamado para “investigar” el supuesto fraude electoral de parte de los indocumentados que alegadamente votaron ilegalmente en el 2016. Todo esto es basura, un insulto a la inteligenia y decencia y un descaro de tamañas proporciones.

Ahora sí, hay que investigar los atrasos que hubo en varias unidades de votación a través de la nación. En varios lugares fuese en Georgia o Nueva York, potenciales votantes se marcharon de las filas sin emitir votos después de una larga y frustrante espera. Hubo varias fallas en las máquinas de votación en la nación. ¿Y esto, que significa? Verdaderamente no estoy preparado para proveer una respuesta, pero estoy receptivo a escuchar explicaciones. Si esto ocurrió, que dejen los emisarios norteamericanos de ser observadores en las elecciones extranjeras porque hay serias fallas en la democracia en EEUU.

Hay sus indicios de que hay una fuerza progresiva y modernizadora en EEUU. Un ejemplo es la elección de la mujer más joven en ser electa al Congreso de los Estados Unidos, la puertorriqueña Alexandria Ocasio Cortez, que ganó un escaño en el Bronx, parte de la ciudad de Nueva York.

Por otra parte, estamos ante un escenario, en la nación a la que pertenece pero no es parte Puerto Rico, de una polarización racial y étnica terrible. El Partido Republicano se ha convertido, más que nunca, en el partido de la gente blanca versus el Partido demócrata, a la que se adhieren las poblaciónes de minoría. Si usted no cree que esto es un peligro no sé qué más decirle.