Dom11182018

Last update10:41:34 AM

Unos días después: el impacto de las elecciones en los EE.UU. para los Boricuas

  • PDF

alt(San Juan, 9:00 a.m.) Concluyeron las elecciones de medio término en los Estados Unidos. En enero se iniciará un gobierno compartido donde los republicanos dominan los poderes ejecutivo y judicial y el poder legislativo estará dividido entre los primeros y los demócratas.

Los republicanos mantuvieron su mayoría en el Senado de 51. Hasta el momento los demócratas cuentan con 46 representantes. Existen tres estados donde se llevaran a cabo recuentos debido al estrecho margen de las victorias republicanas, Florida, Texas y Arizona. De ser confirmados los resultados el Senado quedará integrado por 54 republicanos y 46 demócratas. Los republicanos tienen suficientes votos para lograr la aprobación de nombramientos enviados por el presidente, pero se quedan cortos de la mayoría de 60 para la aprobación de leyes o medidas relevantes. Esto implica que los republicanos tendrán que negociar con los demócratas toda legislación.

La composición de la Cámara de Representantes, cuyo número de representantes es fijo en 435 miembros, les dio una ventaja a los demócratas de 225 miembros contra 199 de los republicanos. Faltan aún 11 puestos por adjudicar.

Las gobernaciones de la nación estadounidense quedaron divididas entre 26 republicanas y 23 demócratas. La gobernación de Florida, ganada por los republicanos, no ha sido adjudicada debido a lo cerrado del margen electoral. Habrá un recuento.

¿Qué sucedió en las elecciones? No se materializó la famosa ola azul que esperaban los demócratas. Aunque votaron nueve millones de electores nuevos, los republicanos lograron mantenerse firmes a pesar de las pérdidas. Debemos recordar que la Cámara de Representantes es controlada por los estados de mayor población que son tradicionalmente liberales y sus electores están mejor educados.

El caso del Senado es un ejemplo de ineptocracia. Trump logró convencer a los habitantes de los estados centrales que en su gran mayoría son conservadores, a los religiosos fundamentalistas, a los grupos de extrema derecha, a los xenófobos, a los que odian y discriminan por raza, preferencias sexuales y a los misóginos…, de que él es el líder indiscutible de la nación, el salvador que le devolverá a Estados Unidos su grandeza. Algo parecido a la historia del mesías Pedro Rosselló González y su hijo Ricardo Roselló Nevares.

No podemos continuar sin analizar el término ineptocracia. El concepto ineptocracia hace referencia al conjunto de movimientos populares que llevan al poder a personas carentes de las cualidades necesarias para gobernar. Los oficiales electos desconocen el funcionamiento del aparato gubernamental y son analfabetos culturales, carentes de conocimientos básicos sobre las reformas sociales, económicas y educativas. Los partidarios de estos movimientos obtienen beneficios del esfuerzo laboral de ciudadanos honrados en sociedades decadentes.

Es importante destacar que en la ineptocracia no solo hablamos de gobernantes con bajo rendimiento intelectual, sino de sus seguidores. A estos seguidores los llamo focas amaestradas y fanáticos descerebrados porque siguen a su líder a pesar de sus acciones, aunque estas vayan en detrimento de su propio bienestar. A este grupo se le suman unos “jaibas” o personajes listos que manipulan la situación, se enriquecen a costas de los demás y se pavonean por ser buenos trabajadores aunque en realidad no son otra cosa que oportunistas. Este grupo son los que dirigen las campañas desacreditadoras contra las buenas acciones de los trabajadores ejemplares.

La mitomanía o la mentira constante y descarada sobre la realidad se convierte en el arma principal del aparato gubernamental para que los habitantes se sientan confiados y continúen apoyando al gobierno y a su líder. Todo se vuelve “fake news” o “noticia falsa”; se desacredita al cuarto poder, la prensa, que intenta, muchas veces infructuosamente, señalar lo que está mal para evitar el colapso de la sociedad y de sus valores. Las amenazas, palabras soeces, los ataques personales y el descredito de las personas honestas son armas favoritas de los ineptócratas.

¿Qué nos trajeron las elecciones? Nos trajo el Congreso con mayor diversidad étnico-cultura en su historia. En la Cámara de Representantes se aumentó el número de mujeres. Dos nativo-estadounidenses, Sharice Davids de Kansas and Deb Haaland de Nuevo México, fueron electas a la Cámara. Davids es miembro de la Nación Ho-Chunk y Haaland de los Pueblo de Laguna. Davids también se identifica como lesbiana. La elección de ambas ocurre en momentos en que los nativo-estadounidenses demandaron mayor participación en la política nacional, exigen el respeto a sus tradiciones y la protección de sus tierras sagradas.

También debemos destacar que por primera vez dos musulmanas fueron electas a la Cámara de Representantes: Rashida Tlaib representará el Distrito 13 de Michigan y Ilhan Omar el Distrito 5 de Minnesota.

Es importante destacar que en el Congreso habrá cuatro representantes de origen puertorriqueño. Tres de ellos tienen experiencia previa, los veteranos José Serrano y Nydia Velázquez por Nueva York y Daren Soto por el Distrito 9 de la Florida, que revalido a un segundo término. Empero la elección más sonada lo fue la elección de la nueva estrella de las luchas comunitarias neoyorquinas y la congresista más joven en la historia política estadounidense, Alexandria Ocasio Cortez, que tiene 29 años de edad. Ocasio Cortez causó sensación primero al vencer al veterano y poderoso congresista Joe Crowley en las primarias y al declararse oficialmente socialista.

Todos estos nuevos miembros del Congreso fueron electos por el Partido Demócrata.

¿Cómo votaron los puertorriqueños? El análisis electoral señala que un 55% de los electores boricuas apoyaron a los demócratas y un 45% a los republicanos. Encuestas señalan que este 45% incluyó puertorriqueños conservadores, religiosos fundamentalistas que siguieron las indicaciones de sus pastores y recién llegados a los estados, especialmente a Florida. Los nuevos floridanos republicanos, en su mayoría, militaron en el Partido Nuevo Progresista mientras vivían en la Isla.

“Esta división del voto puertorriqueño no debe sorprendernos”, indica el historiador Luis Santaliz Villabella. “Debemos recordar que los estadistas puertorriqueños siempre estuvieron asociados al Partido Republicano hasta que Romero Barceló decidió romper el monopolio que tenía el Partido Popular Democrático sobre los asuntos del Partido Demócrata en el país”.

Lo interesante y un buen ejemplo de ineptocracia es que un número significativo de congresistas y senadores republicanos y su líder máximo, Donald Trump, han dicho claramente que se oponen a la estadidad para Puerto Rico. Ellos abogan por la colonia permanente.

En un esfuerzo desesperado por mantener la ineptocracia de la política colonial puertorriqueña, la Comisionada Residente, Jennifer González, asociada al Partido Republicano, que busca su reelección o ser contendiente en unas primarias en contra del gobernador Ricardo Rosselló Nevares, anunció que antes que termine esta sesión del Congreso (solo faltan 16 días) se hará un anuncio contundente en favor de la estadidad. Amigos estadounidenses republicanos, rieron a carcajadas cuando les comenté sobre lo expresado por González.

“She has been told that Puerto Rico political status will not be deal with, not now neither in the near future. Most Americans perceive Puerto Rico as a foreign country and there is not a climate right now to gather votes in favor of statehood”, asegura una Fuente republican muy cercana a las altas esferas de la politica nacional que pidió anonimato.

(Se le ha dicho que no se tocará el estatus político de Puerto Rico, ni ahora ni en un futuro cercano. La mayoría de los estadounidenses perciben a Puerto Rico como un país extranjero y no existe el ambiente necesario para obtener los votos en favor de la estadidad).

¿Cómo nos afecta la nueva composición congresional? El gobierno de Ricardo Rosselló Nevares tendrá que hacer malabares para obtener la atención del Congreso. Los próximos dos años enfrentarán a demócratas y republicanos en temas tales como la salud, seguro social, la migración, reformas contributivas y la famosa muralla de Trump. Puerto Rico será solo prioritario para los congresistas puertorriqueños, que se deben al final a los electores de su distrito.

Sin embargo, y para mantener a los 5.1 millones de puertorriqueños que habitan en los cincuenta estados, los demócratas apoyaran ayudas económicas para la isla en salud, educación, vivienda, servicios sociales… y solicitarán una investigación sobre el trato que recibió el país durante el huracán. Nada nuevo bajo el sol, con la excepción de que cualquier medida puede encontrarse con oposición en el Senado conservador y ser vetado por Trump que en repetidas ocasiones ha llamado corrupto al gobierno local.

Debemos estar atentos a los miembros que el Presidente nombrará a la Junta de Control Fiscal en septiembre del 2019. El gobierno de Puerto Rico debe negociar con la nueva presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, para asegurarnos que el golpetazo no sea contundente y nos suma en la pobreza absoluta.

En este nuevo panorama la Comisionada Residente no tendrá mucho que aportar. Estará en la minoría republicana y sus planteamientos serán ignorados. Esto no debe sorprendernos porque lo mismo sucede aquí. González tenía voz, pero no voto bajo sus aliados republicanos que no apoyaron e ignoraron sus reclamos de anexión. En el nuevo Congreso, parece que no tendrá quien le siga el juego.

La política imperial nos afecta, somos una colonia. Los puertorriqueños debemos replantearnos que queremos para nosotros. Sabemos que el Congreso republicano cerró las puertas a la estadidad y favoreció la colonia permanente. No existe clima tampoco para la estadidad bajo los demócratas. Hay tres factores importantes que inhiben la anexión: los estadounidenses no nos consideran “americanos”, el número de representantes es fijo, 435, cinco estados tendrían que ceder cinco asientos para los puertorriqueños y la estadidad impondría una carga contributiva que los habitantes de la colonia más antigua del planeta no pueden costear.

¿Qué rumbo tomaremos? El Partido Nuevo Progresista saboteó la colonia. Destruyó todos los mecanismos existentes que favorecían la economía colonial, estaban empeñados en creer que esto obligaría al imperio a aceptarnos como uno más entre pares. El gasto gubernamental y la corrupción llevaron a Boriquén a la quiebra. Washington puso la chequera bajo llave, dejándonos solitos con una deuda multibillonaria y frustrando las promesas de bonanza económica que por décadas la maquinaria estadista había ofrecido.

Para completar el cuadro, por primera vez el Congreso habló sobre el estatus político de la Isla desde 1952 para decir que no habrá estadidad porque no cuenta con los 60 votos necesarios en el Senado. El gobierno de Rosselló González está desacreditado entre los congresistas y es tema de burla y menosprecio constante en la Casa Blanca. Para completar el país está acéfalo ante la incompetencia de la administración penepé y las aparentes y bien orquestadas luchas entre el gobierno y la Junta de Supervisión Fiscal.

Debemos ser realistas y aceptar que el Congreso bipartidista y el gobierno compartido no tomarán acción sobre el estatus del país, esto nos lleva a preguntarnos, ¿qué rumbo tomaremos? ¿Desea usted ser una colonia permanente? El rumbo de los acontecimientos que ocurren en la capital imperial y los asuntos internos nos están forzando a ser responsables por nuestros actos. La ineptocracia no quiere que el pueblo interprete el mensaje cada vez más contundente que viene de Washington: no los queremos, solo nos interesan como mercado.

El Congreso tiene secuestrada la soberanía de la Isla desde 1898. Para Trump y sus aliados Puerto Rico es una carga económica que desangra le fisco federal, los políticos locales son unos oportunistas corruptos y los puertorriqueños no son más que una minoría que afea la blancura nacional. Algo cuece el imperio, y las palabras son cada vez más claras.

No me queda duda de que mientras usted busca una respuesta a la pregunta sobre nuestro futuro, la ineptocracia creará situaciones para desenfocarlo y llevarlo al país de los sueños. Pero, definitivamente las elecciones del 2020 serán interesantes tanto en la Isla como en el imperio e impactarán a la Isla como ninguna otra en su historia.